Ventanas poéticas

El poeta Vicente Valero y el editor Antoni Marí abrieron anoche las 'Veladas' de La Magdalena, convencidos del excelente nivel y el gran interés por la creación actual

G. BALBONASANTANDER
Antoni Marí, en primer término, y Vicente Valero. / BRUNO MORENO/
Antoni Marí, en primer término, y Vicente Valero. / BRUNO MORENO

De Vicente Valero se apunta que es un poeta de los sentidos marcado por el paisaje mediterráneo, hermético y con tendencias místicas. Del editor Antoni Marí, uno de los pilares de Tusquets editores, se subraya siempre su personal cuidado a la hora de dar salida a la poesía, su prurito de atención especial hacia la creación y el creador. Ambos, cómplices y convencidos de compartir un espacio que no es tan minoritario ni arriesgado como se dice, abrieron anoche la primera ventana poética del verano en el Palacio de la Magdalena. Una nueva edición de las 'Veladas' de la UIMP, bajo el epígrafe 'Los editores eligen', que en los últimos años han construido un pequeño universo de reflexión, espejo de la diversidad actual de voces.

El excelente nivel de la creación poética en España; el convencimiento de que hay un claro interés por la poesía; la existencia aún de editores que muestran «una gran desconfianza en la poesía y falta de juicio crítico» y, por ende, traducen su labor en «descuido»; y la superación de algunos falsos debates, fueron varias de las cuestiones aludidas en la presentación de las 'Veladas'. Valero, autor de poemarios como 'Teoría solar' (1992) y 'Vigilia en Cabo Sur' (1999) consideró que para él publicar en Tusquets (dos de sus libros han visto la luz a través de ella) es un privilegio». A su juicio, «es una suerte que una colección esté dirigida por una persona que entienda de poesía pues eso se traduce luego en que los poetas que han publicado en Tusquets tienen un cariño especial a la editorial». De manera significativa ,Valero dijo que «normalmente en este país un poeta cuando publica tiene que darlas gracias, mientras que en Tusquets te las dan ellos». El autor de 'Herencia y fábula' asumió su posible «hermetismo» no sin ironía al señalar que «parte de la crítica así lo dice, pero no siempre con amabilidad». El también ensayista, autor de libros como 'La poesía de Juan Ramón Jiménez' (1988), y 'Viajeros contemporáneos' (2004) consideró «un error confundir hermetismo con oscuridad, pues el hecho de que un poema sea o no claro no dice nada sobre la calidad del mismo».

Poeta y editor, Valero y Marí, opinaron que «hay muy bien nivel y un gran interés por la poesía en España», de ahí que, «publicar poesía en España no sea muy arriesgado». El editor aludió a las cuadras diversas que ocupan hoy la Península Ibérica, en cuestión poética, las cuales están por encima de la poesía que se hace en Europa y son comparables a las de habla inglesa», reflexión que compartió el poeta ibicenco. Marí, autor también de poesía y ensayo, matizó que «editar cualquier cosa, no obstante es un riesgo porque puedes poner toda tu ilusión y no tener ningún reconocimiento». Marí, cuyo reto es «publicar poco» ha desarrollado en Tusquets -«un espacio de confrontación y a la vez de síntesis»- «una colección económicamente autónoma cuyo objetivo es ofrecer lo mejor de la poética española».