SANTILLANA DEL MAR La tortura, objeto de un museo

CARLOS BIELVASANTILLANA
Santillana del Mar acoge cada verano a miles de visitantes de todo el mundo. / SE QUINTANA/
Santillana del Mar acoge cada verano a miles de visitantes de todo el mundo. / SE QUINTANA

El Museo de la Tortura de Santillana del Mar es uno de los muchos atractivos de la villa. A modo de invitación, un esqueleto empalizado en el pasadizo hacia la taquilla levanta el morbo y curiosidad de los visitantes. Sin embargo, tras la visita, todos coinciden en condenar la tortura y violencia, dado que la muestra retrata la época de la Inquisición y la tortura en Europa. Está ubicado en el edificio El Solar de propiedad privada y acoge un centenar de instrumentos de tortura y pena capital. La colección lleva el título genérico 'Inquisición' al corresponder muchas de las máquinas y herramientas de tortura expuestas, al tiempo del Santo Oficio aunque incluye también instrumentos utilizados en lo países europeos desde el siglo XIV hasta el XIX.

Es un museo completísimo sobre este tema. Los organizadores de la muestra se han pasado largos años de su vida visitando rastros, mercadillos y anticuarios de Alemania, Italia y Francia en busca de objetos para la colección. Los fondos se componen de un centenar de instrumentos de martirio como cinturones de castidad -entre el siglo XVIII y XIX-, el potro de estiramiento, las ruedas con pinchos, un sarcófago con pinchos, el 'aplastacabezas', la espada del verdugo, el 'potro en escalera', la sierra, la 'doncella de hierro', la 'máscara infamante', los 'collares para vagos' y otros muchos utensilios de la época de la Inquisición. El verano pasado más de mil personas visitaron esta muestra.

Sala tenebrosa

En Santillana los objetos se distribuyen en una amplia sala y tenebrosa, con escasa iluminación, acompañados de ilustrativos paneles informativos y numerosas ilustraciones con grabados y reproducciones de imágenes y torturas.

Cuatro apartados conforman la muestra. En el primero se muestran instrumentos que se consideraban ejemplarizantes como el 'cepo', 'la trenza de paja' o las 'máscaras infamantes'.

El segundo apartado del museo recoge los objetos destinados al castigo físico y la tortura de los reos, como la carretilla para trabajos forzados o el 'babero de hierro'. Una de las piezas más llamativas de esta sala es la llamada 'dama de hierro'. Se trata de un sarcófago en cuyas paredes se colocaban puntas que se clavaban en la victima para prolongar la agonía. La silla del interrogatorio, llena de pinchos o la rueda de despedazar son otros de los infames instrumentos de tortura expuestos.El popular garrote o el 'rompe cráneos' son otros instrumentos presentados junto a la horca, látigos, 'jaulas' etc.

Completan la muestra una serie de instrumentos orientados a torturar a mujeres acusadas de brujería, prostitución o adulterio.