El Papa nombra obispo de Santander a monseñor Vicente Jiménez Zamora

Osoro, administrador apostólico de la Diócesis, pidió a la iglesia cántabra que acojan con amor al actual obispo de Osma-Soria

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El arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, durante la rueda de prensa en la que informó del nombramiento. / BRUNO MORENO/
El arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, durante la rueda de prensa en la que informó del nombramiento. / BRUNO MORENO

La diócesis de Cantabria y Valle de Mena ya tiene pastor. El Papa Benedicto XVI anunció a mediodía de ayer el nombramiento de monseñor Vicente Jiménez Zamora, actual obispo de Osma-Soria, como pontífice de la iglesia cántabra. Instantes después del anuncio papal las campanas de la Catedral repicaron durante un cuarto de hora para dar a conocer la noticia.

El nuevo obispo tomará las riendas de la Diócesis en septiembre, justo cuando se cumplirá un año del traslado de monseñor José Vilaplana a Huelva, tras 15 años de ejercer el ministerio episcopal en Santander. Su nombramiento por la Santa Sede como máximo servidor de la iglesia onubense se conoció también en julio.

El arzobispo de Oviedo, monseñor Carlos Osoro que durante este periodo ha sido el administrador apostólico de la sede cántabra, definió ayer al que durante tres años ha sido obispo de Osma-Soria como «una persona sencilla y cercana. Es un hombre de Dios y de fe, con una cabeza muy bien amueblada», dijo en el transcurso de su comparecencia ante los medios de comunicación en el Obispado, tras hacerse oficial por el Vaticano su nombramiento, una designación que fue adelantada ya por este periódico el pasado domingo.

Aspiración

Osoro, leyó la primera carta que monseñor Jiménez Zamora dirige a los sacerdotes, religiosos y fieles de Cantabria y en la que no faltan unos renglones dedicados a los que «por diversas circunstancias se sienten alejados de Cristo y de su Iglesia» para mostrarles su proximidad y respeto. El nuevo pontífice de la Iglesia cántabra expresa en ese primer texto su deseo de «ser el obispo de todos y para todos».

Hasta su entronización como obispo de Santander en septiembre, monseñor Carlos Osoro seguirá ocupándose de la Diócesis.

Ayer, el arzobispo de Oviedo solicitó «a todos los cristianos de nuestra Diócesis que deis las gracias a Dios y al sucesor de Pedro, el Santo Padre Benedicto XVI, porque nos ha enviado un pastor» y al mismo tiempo exhortó «a todas las parroquias y a todas las comunidades de religiosos y religiosas, a los monasterios de clausura que elevéis plegarias por nuestro obispo», según manifestó en su carta de bienvenida a monseñor Vicente Zamora a la que también dio lectura.

Carlos Osoro dijo que el sucesor de Vilaplana se encontrará «con una iglesia viva en la que hay grandes santos vivientes que están entregando su vida en nombre del Señor y no solo sacerdotes y religiosos, también laicos. Y se va a encontrar con los mismos problemas que existen en cualquier parte de España y de Europa». Asimismo aseguró que la Diócesis «está saneada» cuando se le consultó por las cuentas y confió en «ojalá haya más vocaciones». Al hacer balance de su labor al frente del Obispado como administrador apostólico indicó que espera haya servido «para crear un espacio de serenidad y paz sin hacer cambios especiales de ningún tipo».

La fecha de la toma de posesión está sin fijar, porque hay que compaginar antes las agendas del nuncio apostólico, del arzobispo Osoro que el ocho de septiembre, festividad de la Santina presidirá la misa en Covadonga, y del nuevo primado de la iglesia cántabra.

El alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, envió ayer un telegrama de felicitación al nuevo obispo, al que en nombre del Ayuntamiento ofreció «toda la colaboración que precise en el desarrollo de la tarea que le ha sido encomendada». El obispo de Huelva, monseñor José Vilaplana, fue uno de los primeros en felicitar por teléfono a su sucesor en la Diócesis. Ayer, la centralita del obispado soriano no daba abasto para recoger llamadas de personas que querían felicitar a don Vicente.

Los feligreses que acostumbran a ir a misa a diario se enteraron por los sacerdotes oficiantes que la Diócesis de Santander y del valle burgalés de Mena cuenta desde ayer con obispo, un castellano de Agreda (Soria), que está dispuesto a seguir a Cristo en el mandamiento de servir a los demás hasta el extremo.

Trayectoria

Vicente Jiménez Zamora nació en Agreda el 28 de enero de 1944. Es licenciado en Filosofía, en Teología Dogmática y especializado en Teología Moral por las Universidades de Santo Tomás, Gregoriana y Academia Alfonsina de Roma, respectivamente. Fue durante dos años estudiante en el seminario de Comillas.

Fue designado vicario general de la diócesis castellana de Soria en 2001 y el 17 de julio de 2004 fue nombrado obispo de Osma-Soria por Juan Pablo II. Es autor de 'Moral para Jóvenes (Madrid, 1984) y un fecundo articulista. Tiene publicadas más de 500 cartas pastorales.

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