Arcadi Espada Escritor y periodista «Madrid emerge como ciudad universal mientras Cataluña y País Vasco están en absoluta decadencia»

Participó esta semana en la sede de Castro de los cursos de verano de la Universidad de Cantabria

JOSÉ LUIS PÉREZ
Junto a la playa de Castro Urdiales, el pasado viernes. / ABEL VERANO/
Junto a la playa de Castro Urdiales, el pasado viernes. / ABEL VERANO

Llega puntual a la cita, no elude a lo largo de una hora pronunciarse sobre ningún tema y durante toda la conversación demuestra tanto la profesionalidad de muchos años de oficio como una meridiana claridad de ideas. Cada respuesta es un titular y su discurso, contundente y abrupto en ocasiones, retrata una persona comprometida con la sociedad en la que vive, que no huye de la realidad por mucho que ésta pueda superar la ficción menos deseada. Es Arcadi Espada, periodista y escritor, que el pasado jueves intervino en Castro Urdiales dando una conferencia dentro del programa de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria.

- ¿No me diga que se ha escapado del apagagón que ha asolado Barcelona esta semana?

- Por fortuna, me había escapado antes al sur, de vacaciones. Me alegro que no me haya cogido ya que me ponen nervioso las pruebas de victimismo cuando estoy cerca.

- La llegada del siglo XXI era percibida como un cambio, la modernidad ¿Ha percibido usted algo?

- Hay una cosa que me ha dado el siglo XXI inesperada, el cambio en la tecnología de la información. Internet es la mejor noticia de nuestra vida. La vida es interesante por sí misma, aprendemos cosas, pero Internet ha sido una extraordinaria novedad.

- ¿Estábamos preparados?

- Lamentablemente no creo que ha cogido a España en su mejor momento. Es una nueva fatalidad histórica. España está en la cola de la sociedad de la información. Aún reconociendo el salto que ha dado en los últimos años en muchos temas, el país sigue donde estaba, no ha variado su lugar en el mundo a excepción de la emergencia de Madrid como ciudad universal. Persisten las deficiencias en infraestructuras, aeropuertos, AVE, acceso a la información... Sin embargo, Madrid ha subido muchos puestos en el ránking.

- ¿Y qué ha ocurrido con las comunidades que tradicionalmente lideraron la vanguardia y el progreso?

- Cataluña y el País Vasco están en una absoluta decadencia, y si dejamos de un lado la cultura de la subvención, hay una evidente decadencia económica.

- ¿Internet cambiará nuestra vida?

- Indudablemente, habrá una nueva manera de vivir, auguro cambios sustanciales en el periodismo, en las relaciones entre nosotros y en una democracia más perfecta.

- ¿Por qué si a los españoles en las encuestas les preocupan la sanidad, la educación, la seguridad, el bienestar los políticos insisten en nacionalismos, más competencias...?

- Es un contrasentido completo. La trama de afectos española es la mayor de nuestras señas de identidad. La obsesión obedece a la imposición del discurso de las diferencias por las élites políticas nacionalistas. El Franquismo se apoderó de lo 'español' y acabó convirtiendo la salida del propio Franquismo en el hecho de no ser español. Una gran paradoja. Esto lo han aprovechado muy bien los nacionalistas. Lo insólito es que el presidente del Gobierno se ha sumado a esta idea con su habitual incontinencia. Hay un prestigio del discurso de la diferencia, de la minoría, de lo singular que se produce a partir del fracaso de la izquierda marxista.

- ¿Cómo llegan los nacionalistas?

- La izquierda, con el fracaso histórico de los modelos del Este se fragmenta en muchas minorías (ecologistas, minorías étnicas, homosexuales...). Aquí se apunta el nacionalismo con el permiso de la izquierda. Esto coincide con el rechazo a lo 'español', a lo que antes hacía alusión.

- ¿España debe tener abierto el debate de la independencia?

- En el País Vasco hay personas a favor de la independencia, como en Cataluña y en otras autonomías. Todos los independentistas no alcanzan ni de lejos la cantidad de portugueses a favor de la unidad con España. Saramago ha recuperado un viejo discurso, con pedigree intelectual, pero yo me pregunto cómo es posible que en los últimos 30 años no se haya debatido este tema, una idea que es maravillosa por razones prácticas aunque ahora todos estemos bajo el paraguas de la Unión Europea. Es una opción tan debatible como cualquier otra y más legitimada por los números. ¿Por qué un tema llena páginas de periódicos y otro no aparece en 30 años? Impera el estúpido discurso de la desafección. Este tema debería figurar en el programa de los partidos en las próximas elecciones, pero el problema es que sólo están en contra de los nacionalistas cuando no les necesitan para gobernar.

- ¿En España existe una democracia plena?

- Sí. No quiero fomentar ese punto de vista como si se tratase del caso que en peridismo se pone como ejemplo de que sólo es noticia cuando el hombre muerde al perro. El periodismo debe buscar anomalías, retratar situaciones vergonzosas como las que suceden en el País Vasco, denunciándolo, pero no exagerándolo. El hecho de que 300 personas tomen un ayuntamiento o 4.000 mil voten a los amigos de los terroristas forma parte del grado de conflicto de la nación. El Estado debe proteger los derechos de la mayoría, no cayendo en exageraciones como hace la derecha. El 99% de la población tiene una vida libre, puede ejercer sus derechos, sólo en el País Vasco se rompe esta situación. Sin hacer apocalipsis, el Estado debe intervenir sin concesiones.

- Usted ha sido muy crítico con el nacionalismo catalán. ¿Ha cambiado algo con Montilla en la Generalitat?

- Nada. Siguen gobernando las mismas fuerzas políticas. Hemos pasado de la efervescencia de la dialéctica de un presidente a otro más comedido, ha sido el cambio de una 'maceración carbónica' por un 'amontillado'. En Cataluña se vive en compás de espera por el bodrio de Estatuto y la resolución pendiente del Tribunal Constitucional (TC). Se apaga la luz en Barcelona y miramos a ver si el Estatuto dice algo sobre la luz. La sociedad está bloqueada por la penosa herencia que dejó el pujolismo. Sus sucesores no han renunciado a nada, se han limitado a cobrar la herencia.

- ¿Qué espera del pronunciamiento del TC sobre el Estatuto catalán?

- Conozco bien el Estatuto y, aunque no soy jurista, sí soy un ciudadano que entiende de leyes y de política. El Estatuto debe ser devuelto, para que se subsane su grotesca retórica, se rebajen determinadas pretensiones y se le dote de contenido. Es un documento en el que faltan transparencia y claridad, tiene unos agujeros jurídicos impensables, e incluso miente con la realidad de los hechos, ya que es falso como dice que la Constitución Española reconozca que Cataluña es una nacionalidad... Y tantas y tantas cosas. El TC confío que haga lo que se espera y lo que esperamos lo que les pagamos. Hay que pedirle un contundente ejercicio de claridad jurídica y política. Es preciso un Estatuto que no sea interpretable según el gobernante de turno.

- ¿Qué recuerdos le ha traído el décimo aniversario del asesinato de Miguel Angel Blanco?

- He revivido un sentimiento múltiple. Primero, del horror ante el asesinato. Fue un error mayúsculo de ETA realizar un secuestro y asesinato en directo, y además en fin de semana. Movilizó a la sociedad española como si de un acontecimiento deportivo ser tratara, evocó el principio de la rebelión cívica y sacó del sumidero a las víctimas del terrorismo.

- ¿Existen alternativas a la negociación para terminar con ETA?

- No puedo entender esos planteamientos. ETA tiene un programa político que está derrotado y eso es independiente de que mate o no. El terrorismo es muy barato. Son estupideces cuando se afirma en los medios que los terroristas son calculadores e inteligentes. Son una pobre gente desde el punto de vista intelectual, que han perdido cualquier sentido de la realidad. Hoy es increíble que haya gente capaz de matar por la libertad del País Vasco. Con ETA hay que actuar como con una banda que ha secuestrado a un grupo de personas. Entiendo que el Gobierno quiera liberar a esas personas y que de vez en cuando pregunte a los secuestradores si quieren dejar ir a esas personas. No se puede negociar nada que no afecte a su rendición, no se puede someter al Estado al chantaje. Si negocias con alguien es que le reconoces un estatus racional. El Gobierno tiene derecho de escrutar si los secuestradores de esa parte de la vida española están dispuestos a liberarla, pero explicando a la sociedad qué hacen, cómo lo hacen y qué se va a dar a cambio. Es preciso un ejercicio de claridad.

- ¿Tiene ETA a su juicio excesiva presencia en el día a día?

- Es importante rebajar la potencia de la instalación de ETA en la sociedad española, no por sus crímenes, que soy partidario que aparezcan en los periódicos con toda su crudeza, sino por sus propuestas políticas. A mí no me interesa el delirio de su discurso, no me interesa una entrevista con De Juana, pero sí sus fotos de la huelga de hambre, sí las imágenes de los atentados. Un tema para reflexionar al hilo de esto es la desaparición del señor Otegui de la escena mediática. Hace un mes era protagonista a diario. Como se puede pasar de esto a la situación actual. Esto me falla en la estrategia mediático-gubernamental. ¿Cómo una sociedad permite que se le hurte al principal protagonista de su día a día mediático?

- ¿Cómo valora la situación política que se vive en Navarra?

- Estamos en lo mismo. Alucino. Este asunto no es nada más que la prueba de algo fundamental: ¿Dónde traza el PSOE sus líneas rojas? Eso debe saberlo el votante, lo mismo que debe conocer sus planteamientos en materia territorial o de impuestos. Afecta a la calidad de la Democracia. No es extraño que la gente se sienta desmoralizada y que no acuda a votar.

- La Iglesia católica se siente atacada y maltratada por el Gobierno. ¿Está justificado este victimismo?

- En absoluto. La Iglesia debe callar más de lo que habla y asumir que muchos ciudadanos no son ni católicos ni practicantes. Hay cuestiones en las que la Iglesia no debe intervenir. Es una de las lacras de nuestra Democracia.

- ¿'Educación para la Ciudadanía' debe ser obligatoria o hubiera precisado un consenso de mínimos?

- Me parece un error y un horror. Siento coincidir con la Iglesia católica, hasta el punto que me he replanteado si estoy en lo cierto. En la escuela esta formación es completamente inútil. Es un paraguas político y familiar para liberar a dirigentes y familias de la responsabilidad que tienen. La escuela está para la adquisición de conocimientos y éstos deben generar unos valores morales. En la escuela debe haber orden, disciplina..., pero es inútil y no funcionará inculcar otras cosas.

- Rajoy ha propuesto una modificación de la ley electoral para que gobiernen las fuerzas políticas más votadas, por encima del 30%.

- Seguramente ha de cambiarse. No soy un experto, pero técnicamente es mejorable. Lo del 30% no es una solución aceptable. Hay que debatir otras cuestiones. La ley electoral es fruto de un pacto en la transición en la que se otorga una influencia a los partidos nacionalistas, una capacidad de decisión que éstos han aprovechado para avanzar en la desintegración y el chantaje. No me parece mal el debate, pero lo del 30%, no.

- Usted mantiene desde 2004 un blog en Internet. ¿La red es el futuro o ya es el presente?

- Es el presente en su versión más excitante. Puedo afirmar que he aprendido más en los últimos 10 años que en los 40 anteriores.

- ¿El blog es un mecanismo de confesión o un modo de proyectar unas ideas sin una mejor salida?

- Es un diario con un tema, o sin él, y en mi caso una más de las formas que adquiere mi escritura. Una forma pagada, por lo que me sorprende que haya gente que ésto lo haga gratis. Un blog es un ejemplo de lo que cualquier escritor debe ver para analizar cómo se está gestando una nueva escritura apoyada no sólo en palabras sino también en imágenes y sonidos. En mi caso tengo historias que ya son sólo para Internet.

- ¿Qué le pareció la portada de 'El Jueves' y consideró adecuada la actuación de la Fiscalía?

- Ni leo ni veo 'El Jueves'. Este episodio es una de las verguenzas mayores que se han podido vivir en España. Jamás podía pensar que iba a ser secuestrada una publicación por esa portada y que la Fiscalía haya intervenido en el asunto. Se la ha calificado de 'zafia y grosera' por tertulianos que han hecho la crítica sólo esta semana, pero que no la hacen de esta publicación cada jueves. Me zozobra desde el punto de vista democrático que dos humoristas hayan tenido que ir a declarar por dos caricaturas de los Príncipes de Asturias. Esto sitúa a los Príncipes al mismo nivel que a Mahoma. ¿Qué verguenza!

- ¿Vislumbra a medio plazo un debate Monarquía/República?

- En España las bobadas mayores son siempre previsibles. Es una bobada que me parece posible, no se si probable. Es un debate innecesario incluso para un republicano lógico como yo. La Monarquía, que ya se comporta en todos sus usos como un grupo de plebeyos, asume las condiciones de vivir con y entre plebeyos. A veces parece que la Monarquía pide permiso para comportarse como uno más; por ejemplo el Príncipe para casarse 'como uno más' con una persona que no era de la realeza. Tienen derechos, pero también deberes, y si tienen el derecho a ser tratados como los demás, también en las portadas de 'El Jueves'. Hay que estar a las duras y a las maduras.

- La dimisión de Piqué...

- Es como la llegada de Montilla a la presidencia de la Generalitat; ambas cosas son una consecuencia de la irrupción de Ciudadanos a la vida política catalana. No hay misterio. Piqué no se sentía a gusto en su partido, tenía diferencias en la forma de mantener el debate nacional. Me parece lógico que haya dimitido, no ha sido una sorpresa, aunque no se si es el momento oportuno para el PP.

- Ciutadans nació como una alternativa, pero pronto se han detectado problemas internos. ¿Es propio de la condición humana y el modelo es extrapolable?

- Es propio de la condición humana y más cuando se hacen cosas mal. La dirección ha cometido errores. Pero si las cosas se hacen con una racionalidad mínima el futuro es esplendoroso. Si hay alguna propuesta en estos momentos atractiva y seductora es la de los Ciudadanos españoles. Nunca ha sido un proyecto catalán, es un proyecto español que comenzó en Cataluña por razones obvias. Ahora es preciso que los amigos vascos se embarquen también en este proyecto político común.

- El fenómeno de la inmigración, ¿cómo lo percibe?

- Es una bendición del cielo para la sociedad española en los últimos tiempos. Todo son ventajas, tenemos gente que nos recoja las basuras, que se suba a los andamios... Además, también es positivo desde el punto de vista social, es salutífera la mezcla de la sangre y el goze de los cuerpos, no como en las monarquías, que se casaban entre primos. No hay fundamento moral que deba impedir a un hombre instalarse en cualquier lugar del mundo donde pueda vivir y comer. Pero todas estas ventajas también conviven con los problemas. Son problemas técnicos, ya que a veces no se cabe. Todo ha de intentar solucionarse, no es posible extirpar de golpe el conflicto, las pateras... No todas las sociedades son iguales, la cultura europea es la más poderosa... Pese a todo, es contraproducente que a un emigrante se le obligue a aprender la lengua, pero es fundamental que respete la ley y los comportamientos morales y éticos del país donde se instala. En eso hay que ser radical. Las costumbres culturales me dan igual, no que haya prácticas que contravengan valores que han costado a Europa tanta sangre. Como maten los corderos me da igual, pero que dejen en paz a las muchachas que quieran mostrar su cara o vestir a la moda.

- ¿Qué imagen le evoca Cantabria?

- Cantabria es un invento. Yo entendía muy bien la organización de Castilla la Vieja que aprendí en el colegio. La primera provincia era Santander. Ya sé que lo que digo no es políticamente correcto, pero es lo que me ha quedado. Castro Urdiales, por ejemplo, es un lugar donde se manifiesta un aspecto del discurso de la diferencia. Ayer, cuando nos aproximábamos, el chófer me comentó: «Ya llegamos a otro mundo». Pensé que era absurdo. No hay nada que hacer ante la imposición de lo que sí separa a las personas. Castro es 'otro mundo' por razones políticas, por el exilio de unas personas que se han visto obligadas a salir del País Vasco. Castro es un ejemplo de la deriva y del fracaso de los discursos de la diferencia.

- ¿Cree necesario abrir el debate de de Cantabria en Castilla y León?

- A Cantabria le hubiera ido mejor con Castilla y León, siendo su puerto. Frente al discurso de la diferencia propongo el discurso de la agregación. Si aquí se instala Ciudadanos, la principal reivindicación debería ser la integración en Castilla. Este debate debe abrirse.

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