Ana Pastor: «Ví que la cosa se puso delicada»

Ana Pastor: «Ví que la cosa se puso delicada»

La presentadora del TVE regalará a su hijo el velo de la entrevista con Ahmadineyad. ¿El siguiente? "Obama es mi prioridad"

YOLANDA VEIGABILBAO

Cuando tenga edad para entenderlo, Ana Pastor (Madrid, 1977) le hará a su hijo un regalo muy especial, el famoso pañuelo que se le escurrió de la cabeza durante la refriega verbal con el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad. Aunque le gusta más preguntar -ya se lo advirtió al líder iraní- esta vez a la presentadora de 'Los desayunos de TVE' (La 1) le toca responder.

- ¿Qué condiciones le pusieron para la entrevista?

Que ellos ponían las cámaras y el traductor. También que fuese en directo.

- ¿No se pactó nada?

No. Antes de viajar me preguntaron por los temas de la entrevista y les dije: 'situación en la zona'. Los políticos que me conocen saben que en eso no cedo, no acepto presiones.

- ¿Ahmadineyad esperaba una entrevista más autocomplaciente?

Tengo la impresión de que estaban desconcertados, que no esperaban que el tono fuese ese y, de hecho, se percibía su incomodidad, sobre todo cuando le pregunté por la oposición, por las lapidaciones y por la homosexualidad.

- ¿Solo incomodidad?

En ese momento fui consciente de que la cosa se estaba poniendo más delicada.

- Y no se amilanó...

Pensé en mi hijo, siempre lo hago cuando vivo una situación de tensión. Cualquier madre me entenderá. Cuando una es madre puede decir: no me la juego, pero también todo lo contrario.

- Y usted se la jugó.

Es que no sé ejercer de otra manera. Aunque tenía la preocupación de que al salir nos pusieran algún problema. Pero no fue así.

- ¿Se despidió del presidente?

Al acabar la entrevista me acerqué a él porque me dijeron que entiende inglés y le recordé una entrevista también dura que le había hecho una periodista a la que yo admiro, Christiane Amanpour. Él sonrió, se dio media vuelta y se marchó.

- Usted tampoco perdió esa media sonrisa.

No me di cuenta, pero debe ser un gesto habitual porque me lo dicen muchas veces. La interpretación que yo hago del gesto es que disfruto con mi trabajo.

- Tampoco se dio cuenta de que se le cayó el velo.

No. Estaba obsesionada con entender lo que estaba diciendo. Noté cierto revuelo a mi alrededor, pero nada más. Y él no me hizo ningún gesto como se ha dicho. Sabía a dónde iba y acepté el velo. Respeto que el que quiera se lo ponga, aunque no estoy de acuerdo con que se obligue a nadie a llevarlo.

- Se habla más del velo que de las palabras de Ahmadineyad.

Sí, y me da pena porque él ha dicho cosas muy graves. Pero entiendo que también se hable del velo. Por cierto, el famoso pañuelo lo he guardado y se lo regalaré a mi hijo cuando sea mayor. Quiero que esté orgulloso.

- Buenafuente dijo de usted que es "una referencia".

Que una televisión de la competencia alabe tu trabajo es para destacar. Pero que me diga que soy una referencia me desborda.

- En Twitter hay mucha mofa.

Hay un chiste que me ha gustado mucho: 'Salen los payasos de la tele y dicen: ¿cómo están ustedes? Y AnaPastor grita: Las preguntas las hago yo' (risas).

- Algo habrá que la ablande...

Soy hiper exigente, pero desde que soy madre me ablando más. Este fin de semana se lo voy a dedicar a mi hijo, que se lo merece.

- ¿El capítulo de Irán es un punto y aparte o seguido?

Desde hace años mi prioridad es Obama. Y Gadafi también sería interesante a pesar de lo que pensamos todos de él.