Rajoy niega que la austeridad sea una imposición de Merkel

Rajoy, junto a Rasmussen, en la Moncloa. / Javier Lizón (Efe)/
Rajoy, junto a Rasmussen, en la Moncloa. / Javier Lizón (Efe)

"No voy a entrar en discusiones ni en líos que no me interesan", dice el presidente en alusión a la posible intervención de una comunidad autónoma

ANTONIO MONTILLAMADRID

Los vientos que soplan de Europa pidiendo más dinero público para fomentar el crecimiento económico no van con Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno, tras reunirse en la Moncloa con el secretario general de la OTAN, Anders Fogh, ha realizado una vehemente defensa de la política de austeridad, como parte de los compromisos que adquirieron todos los países de la Unión Europea para entrar en el euro. Ha negado, además, que los ajustes presupuestarios vengan impuestos por Angela Merkel. "No es la política de la presidenta de un país, sino de toda la Unión Europea, porque así lo hemos querido voluntariamente".

Rajoy ha dejado claro que se siente muy cómodo en el discurso de la austeridad, porque es una cuestión que ya planteó desde la oposición. "Cuando España crecía económicamente, yo sólo hice dos advertencias económicas: cuidado con el déficit público desmesurado y la necesidad de hacer reformas estructurales".

El presidente ha alertado, aunque de manera velada, que si España no hace sus deberes le puede pasar como a otros países que, en un momento dado, no encontraron financiación ni nadie que les prestara dinero para refinanciar su deuda, en clara alusión a los intervenidos Grecia, Portugal e Irlanda.

"España es cuestión de todos"

También ha lanzado un claro mensaje al socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha propuesto aplazar dos años la consecución del objetivo de déficit del 3%, previsto para 2013. "No hagamos debates menores sobre retrasar un año los objetivos (de déficit); gastar lo que no se tiene es malo en sí mismo", ha acotado.

Rajoy, preguntado por la posibilidad de que el Estado intervenga la gestión económica de alguna comunidad autónoma, ha respondido: "No voy a entrar en discusiones ni en líos que ni me interesan ni quiero". Al hilo de esta reflexión ha abundado: "A las comunidades autónomas le pedimos lo que Europa pide a España y lo que el propio Gobierno se pide a sí mismo", es decir, austeridad y reducción de los números rojos de las cuentas públicas.

Rajoy, no obstante, ha mostrado su convencimiento de que todas las comunidades autónomas van a colaborar para alcanzar esta meta que, a su juicio supondrá el impulso necesario que España necesita para retornar a la senda del crecimiento económico y la creación de empleo. "Yo creo en las comunidades autónomas y creo que España es cuestión de todos", ha remachado.