Muere en su celda el exdictador argentino Jorge Videla a los 87 años

Videla, durante su etapa al frente de la dictadura argentina. / Afp | Vídeo: Atlas/
Videla, durante su etapa al frente de la dictadura argentina. / Afp | Vídeo: Atlas

Ocupó la presidencia de Argentina entre 1976 y 1981, durante los años de una sangrienta dictadura que llevó a cabo asesinatos y desapariciones masivas

REDACCIÓNMADRID

Jorge Rafael Videla, el antiguo militar que ocupó la presidencia de Argentina entre 1976 y 1981, durante los años de una sangrienta dictadura que llevó a cabo asesinatos y desapariciones masivas, ha muerto hoy a los 87 años por causas naturales, según ha confirmado su viuda, Cecilia Pando.

En los últimos meses, Videla estaba siendo juzgado por el Plan Condor. Interrogado el pasado miércoles por la Fiscalía, el ex dictador se negó a declarar, argumentando que en el último mes ha sufrido una "crisis de memoria" y otra de "estabilidad vertical". Sin embargo, leyó un comunicado en el que afirmaba asumir íntegramente la responsabilidad por los delitos cometidos por sus subordinados durante la guerra antiterrorista.

El año pasado, un tribunal condenó al exdictador a 50 años de cárcel por el plan sistemático de robo de bebés, hijos de perseguidos o desaparecidos, durante la dictadura. Cecilia Pando, esposa de un militar y conocida en Argentina por su defensa de los efectivos que actuaron durante la dictadura, confirmó a medios radiales el fallecimiento de Videla. "Me enteré por la esposa de un detenido que estaba en el penal con Videla. Anoche no se sentía bien. Lo llevaron al hospital que hay dentro del penal, pero no tenía nada y lo volvieron a llevar a su celda. Esta mañana cuando hicieron el recuento de los detenidos, no estaba y cuando fueron a ver a su celda lo encontraron muerto", dijo Pando.

En declaraciones a la radio Cadena 3, de Córdoba, Pando señaló que Videla, preso en el penal de la localidad bonaerense de Marcos Paz, no tenía un problema puntual de salud, "pero el último tiempo lo aislaron porque había un rumor de que lo iban a matar".

Videla condujo con mano de hierro la "guerra sucia" de la última dictadura argentina (1976-1983), que dejó 30.000 desaparecidos. Nacido el 2 de agosto de 1925 en la ciudad bonaerense de Mercedes, en el seno de una familia con fuerte impronta política, Videla se mantuvo inamovible en su argumento sobre la necesidad de una "guerra" para acabar con lo que definió como una "orgía de violencia" y asumió toda la responsabilidad de la represión. Videla, que ingresó en el Colegio Militar en 1942, dio un salto en su carrera a la sombra del gobierno de la presidenta María Estela Martínez de Perón, tercera esposa del tres veces gobernante Juan Domingo Perón, quien en 1975 le nombró comandante en jefe del Ejército.

El 24 de marzo de 1976, junto a Emilio Massera y Orlando Agosti, lideró el golpe de Estado que derrocó a la presidenta y dio paso a una cruenta dictadura de siete años. Durante sus cinco años de gestión, organizó el Mundial de Fútbol de 1978, uno de los más bochornosos ejemplos de utilización política de un acontecimiento deportivo, y estuvo a punto de declarar la guerra a Chile por un conflicto limítrofe que se superó gracias a la mediación del Papa Juan Pablo II.

De la prisión domiciliaria a la cárcel militar

Con el liberal José Alfredo Martínez de Hoz como ministro de Economía, instrumentó una política basada en la apertura de los mercados y la liberalización de la legislación laboral. De 1976 a 1981 en Argentina se congelaron los salarios y se impuso una apertura arancelaria que, en vez de incrementar la competitividad de la industria nacional, acabó por destruirla. Con la economía en recesión, una creciente inflación y la moneda devaluada, Videla fue sucedido al frente de la Junta por el general Roberto Viola el 29 de marzo de 1981.

Tras el restablecimiento de la democracia, fue detenido en 1984 y condenado a reclusión perpetua al año siguiente. En 1990 fue beneficiado con un indulto dictado por Carlos Menem y años después el juez español Baltasar Garzón le incluyó en una nómina de militares y civiles argentinos cuya captura internacional ordenó por crímenes cometidos durante la dictadura. No volvió a ser apresado hasta 1998 por orden de un magistrado bonaerense que investigó la apropiación de hijos de víctimas de la represión ilegal. Pocos días después de su detención, un tribunal aceptó que Videla, que entonces tenía 72 años, cumpliera prisión domiciliaria, beneficio que las leyes argentinas otorgan a los mayores de 70, hasta que a finales de 2008 fue trasladado a una cárcel militar.

Videla fue el primer gobernante de la dictadura argentina condenado a prisión perpetua, cuando en 2010 la Justicia le declaró culpable del fusilamiento de una treintena de presos políticos en 1976.

 

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