Un argayo en San Mateo obliga a desalojar cinco viviendas

Un argayo en San Mateo obliga a desalojar cinco viviendas
Javier Cotera

En la tarde del sábado se produjo una fractura en el terreno de 100 metros de largo por 30 de ancho | También preocupa la tubería de suministro de agua a Torrelavega que cruza esa zona

Nacho Cavia
NACHO CAVIALos Corrales de Buelna

Los Servicios de Emergencias han evacuado hoy a once personas de cinco viviendas de San Mateo, en el municipio de Los Corrales de Buelna, amenazadas por un argayo en una ladera anexa a las edificaciones donde ayer se produjo una fractura en el terreno de unos 100 metros de largo por 30 de ancho, unos 3.000 metros cuadrados, que ha incrementado su peligro con las lluvias caídas esta madrugada. Las lluvias que arreciaron en la zona la pasada noche obligaron al gobierno local y al Servicio de Emergencias del 112 a adoptar como medida de precaución el urgente desalojo de esas cinco viviendas, las más amenazadas por un posible desprendimiento de tierras. Sobre las 11 de la mañana Protección Civil, Guardia Civil y Policía Local acordonaron la calle que atraviesa el barrio y comenzaron a comunicar a los vecinos la necesidad de abandonar sus viviendas.

Como ya sucedió en Santa Olalla (Molledo) la semana pasada, algunas personas se resistieron en principio a abandonar sus casas, pero la orden era clara y el riesgo evidente. Las grandes grietas abiertas a lo largo de más de 100 metros en la ladera no dejaban lugar a ninguna duda sobre el peligro que suponía una montaña que siguió sufriendo durante todo el domingo una lluvia constante.

Los vecinos afectados se fueron reubicando en casas de amigos y vecinos, una estancia que puede ser larga, porque según informó la alcaldesa de Los Corrales de Buelna, Josefina González, ha comenzado ya una evaluación del terreno que «llevará tiempo porque queremos estar completamente seguros sobre los riesgos que entraña la situación de ese corrimiento de tierras antes de que se pueda volver al barrio». Lo dijo tras comprobar el estado de esa ladera en compañía del delegado del Gobierno en Cantabria, Pablo Zuloaga. Explicó que se habían valorado posibles soluciones para encauzar posibles corrientes de agua y controlar en lo posible ese desprendimiento, pero a primera hora del domingo los técnicos decidieron que era imposible adoptar medidas reparadoras.

Javier Cotera

También se ha desplazado a San Mateo un técnico del Servicio de Aguas de Torrelavega, alertado por vecinos y Guardia Civil ante el hecho de que por la ladera afectada cruza la tubería que parte de la estación depuradora de Los Corrales de Buelna hacia los depósitos que abastecen de agua a la capital del Besaya. Esta conducción, sin embargo, se encontraba ya fuera de servicio y sin agua en su interior.

La alcaldesa explicó que «como ha sucedido hasta ahora la máxima prioridad son los vecinos, y no vamos a esperar ni un minuto más a saber qué pasa con un argayo que supone ya un peligro». Calculan los técnicos que pueden ser unos 3.000 metros cuadrados de terreno inestable en el que se han colocado ya puntales de medición para controlar el avance del corrimiento de tierras.

Los vecinos estaban enfadados tanto como preocupados. No estaban para muchas explicaciones mientras ponían a buen recaudo sus principales pertenencias y cogían lo necesario para pasar al menos unos días fuera de sus casas. La amenaza real del corrimiento del terreno no les dejaba demasiado tranquilos a la hora de dejar el barrio. Javier vive en San Mateo y dejaba clara una preocupación «que no se puede evitar, aunque tal y como están los montes se veía venir, no es la primera vez que sufrimos argayos aquí». También lo decían los vecinos de la plaza del Isprón, mirando el argayo: «siempre nos han dicho que las laderas de San Mateo tienen muchas vías de agua por debajo y esto tenía que terminar pasando».

Desde la Dirección General de Protección Civil y Emergencias el Gobierno de Cantabria, y el 112 se recomienda a todas aquellas personas que vivan en zonas cercanas a laderas que observen el terreno y, ante cualquier desprendimiento o fractura abierta, llamen al 112 para comunicar la situación.