Destrozos en las instalaciones deportivas de Los Corrales

Los autores tiraron al agua todo el material del exterior de la piscina/Nacho Cavia
Los autores tiraron al agua todo el material del exterior de la piscina / Nacho Cavia

Durante el fin de semana se han roto aspersores, duchas y escaleras de las piscinas, a las que se ha tirado todo el material que se encontraba en la playa, desde hamacas a sombrillas, mesas y sillas

Nacho Cavia
NACHO CAVIALos Corrales de Buelna

Los vándalos se han cebado este fin de semana con las instalaciones deportivas de Los Corrales de Buelna. Las noches del sábado y el domingo han entrado en el Estadio Municipal de Deportes y han arrancado varios aspersores de riego del campo de fútbol, roto carteles publicitarios y tirado a las piscinas todo el material que estaba en la playa de esas instalaciones, desde sombrillas a hamacas, vallas, material de limpieza, incluso las pesas para aguantar las sombrillas y las escaleras de salida del vaso, desencajadas de la orilla y rotas, como las duchas del exterior. También rompieron parte del mobiliario del servicio de hostelería. Esta situación no es nueva y, según el personal del Estadio Municipal, se ha repetido en varias ocasiones este verano.

Durante el verano se también se han producido destrozos en los locales de las instalaciones deportivas de San Andrés, donde rompieron las nuevas ventanas de la zona de ocio en la que antes se había averiado intencionadamente la instalación de alumbrado, como viene sucediendo periódicamente en el parque Juan XXIII, según denunciaron la alcaldesa, Josefina González, y la concejal de Servicios Municipales, Isabel Fernández Quijano. A San Andrés la alcaldesa se desplazó con el concejal de Obras y Urbanismo, Luis Ignacio Argumosa Abascal, cansados ambos de invertir en mejoras en unas instalaciones que constantemente sufren esos ataques vandálicos.

Históricamente, las instalaciones de San Andrés son las más afectadas por los destrozos en una zona verde próxima al río Besaya, con un amplio aparcamiento y las expectativas de convertirse en una de las áreas de ocio, deporte y familia más importante del municipio.

Lo que era una pista polideportiva y una zona de barbacoas y mobiliario rústico se complementó con locales, vestuarios e, incluso, una piscina de verano de 20 por 10 metros que se llenó durante su primer verano, en 2001. A partir de ahí, las instalaciones sufrieron ataques sistemáticos que terminaron por cerrar la piscina. En abril de 2014 la Corporación recibió y ratificó un informe que apuntaba a que las instalaciones se encontraban completamente deterioradas, hasta tal punto que se abandonó la idea de recuperar el vaso de la piscina, agrietado en varios puntos. Ni siquiera los servicios públicos eran recuperables porque se había arrancado el alicatado, las tuberías, los muebles y destrozado las paredes.

Entonces se decidió abrir en el vaso una pista de skate que prácticamente se ha desechado también. Un sinfín de contingencias que han mermado las ganas del actual equipo de gobierno de seguir apostando por recuperar esa zona.

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