San Felices recupera sus viejos refugios de montaña

Refugio de la Collada ya restaurado y abierto/
Refugio de la Collada ya restaurado y abierto

El Ayuntamiento ha invertido en la mejora de un mirador levantado en la Braña del Carredano, asegurando el terreno y colocando mobiliario y una barandilla

Nacho Cavia
NACHO CAVIALos Corrales de Buelna

El Ayuntamiento de San Felices de Buelna ha recuperado algunas de las edificaciones enclavadas en sus montes, refugios que se utilizaron en su día para que los ganaderos o cazadores se guareciesen de las inclemencias meteorológicas o pasaran la noche cerca de sus rebaños. Ahora permanecen abiertos a cuantas personas quieran hacer uso de ellos, ya más dirigidos a los amantes de la naturaleza o el senderismo, como explicaba el responsable del proyecto y primer teniente de alcalde,Federico Crespo

Se han rehabilitado dos refugios, uno en el monte Tejas y otro en la Collada, y adecuado un mirador hacia el valle de Buelna, en la Braña del Carredano.

El refugio enclavado en el parque de recreo del monte Tejas, junto al río, tiene más de 30 años y necesitaba de una actuación urgente, por el paso del tiempo y por algunos actos vandálicos. Se ha pintado su interior, se ha colocado una nueva ventana y adecentado, cuando no sustituido, las zonas más dañadas del edificio y del cercado, además de instalar mesas nuevas.

El mirador de la Braña del Carredano también tiene su origen en amantes de la naturaleza y de las vistas que se alcanzan desde ese lugar. En su día se aprovechó un tronco como banco y ahora lo que se ha hecho es adecentar el lugar, colocar una placa de hormigón y una barandilla. Ambas actuaciones se han afrontado con una subvención del Gobierno regional de 25.000 euros.

En cuanto al refugio de la Collada, también con unas cuantas décadas a sus espaldas, la recuperación ha sido general en el suelo del edificio, reponiendo también la puerta. Rehabilitación de un refugio que en su día fue promovido por un vecino de San Felices de Buelna, Domingo Fernández, motivo por el que algunos lo denominan Refugio de Mingo. Si el refugio del Tejas es muy frecuentado por las personas que aprovechan el entorno natural y el mobiliario rústico para pasar el día, el de la Collada lo es para cuantos quieren disfrutar de unas vistas inigualables en días despejados. Se llega a ver con nitidez la bahía de Santander si se mira hacia el norte y otros parajes reconocibles en el resto de direcciones, por ejemplo los Picos de Europa, explicaba Crespo.

En este caso se ha aprovechado otra subvención de 12.000 euros proveniente de los Fondos de Mejora que se ha podido extender a la recuperación y desbroce de 15 hectáreas de terreno.

Federico Crespo dejó claro que la intención del Ayuntamiento es mantener abiertos los dos refugios para que se puedan utilizar en cualquier momento por las personas que pasen junto a ellos o quieran aprovecharlos para disfrutar de un día en la montaña. «Más vale que tengan un uso real que no cerrarlos para que se conserven bien y nadie pueda disfrutarlos. Dejar la llave en el Ayuntamiento para que quienes quieran utilizarlos la pida previamente es restar utilidad a esos refugios y eso no es lo que queremos en el Ayuntamiento, a sabiendas de que, como contrapartida, sufrirán un deterioro».

 

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