Encuentran muertos a una madre y a su hijo en su domicilio de Los Corrales de Buelna

Portal en el que está situado el domicilio en el que han sido hallados este lunes por la mañana los dos cadáveres. / Antonio 'Sane'

La Policía cree que los dos –de 94 y 59 años– fallecieron por causas naturales en apenas 72 horas porque no ha hallado signos de violencia

Nacho Cavia
NACHO CAVIALos Corrales de Buelna

Agentes de la Policía Local encontraron este lunes los cuerpos sin vida de María Araceli Bárcena, de 94 años, y de su hijo Clemente Barrio, de 59, en el interior de una vivienda ubicada en Los Corrales de Buelna en el que los policías no hallaron ningún signo aparente de violencia, circunstancia que les lleva a pensar que ambos pudieran haber fallecido por causas naturales a lo largo de las últimas 72 horas.

Según explicaron fuentes policiales, el hallazgo de los cuerpos se produjo a primera hora de la mañana dentro del piso que madre e hijo compartían desde hacía 50 años en el número 1 de la calle Canteros de esta localidad. Hasta allí se había desplazado una dotación alertada por los responsables del servicio de catering social que, periódicamente, se encargaba del abastecimiento de la mujer –muy delicada de salud, al parecer– y que ni el domingo ni ayer, lunes, habían podido realizar la entrega porque nadie al otro lado de la puerta contestó a las repetidas llamadas que efectuaron.

Muy extrañados con esta actitud, que nunca antes se había producido, advirtieron de lo sucedido al departamento de Servicios Sociales de Los Corrales de Buelna, que, también sorprendidos, decidieron avisar a la Policía Local. Personados en el lugar, los agentes lograron acceder al interior, donde descubrieron los dos cadáveres. Ella estaba sentada en el sofá del salón. Él yacía en la cama de una de las habitaciones. En un primer vistazo a los cuerpos, los policías no hallaron vestigio alguno de violencia en ninguno. Tampoco en las dependencias en las que fueron encontrados ni en las del resto del inmueble, donde no se percibía olor a gas o a cualquier otro elemento nocivo para ellos. Así, los agentes barajan la hipótesis de que el hijo falleciera primero por causas naturales y la madre lo hiciera posteriormente por falta de atención.

72 horas

Esto, a lo largo del fin de semana, porque, según aseguraron este lunes algunos vecinos de la calle Canteros, Clemente había sido visto el viernes por la tarde en uno de los lugares que frecuentaba. «Han debido fallecer en las últimas 72 horas», decía ayer apenado José Luis, un vecino del inmueble que, aunque extrañado porque en la vivienda de la madre y su hijo «no se han escuchado ruidos en todo el fin de semana», no se imaginaba un desenlace así.

Cuenta José Luis que la familia llegó al edificio hace medio siglo, casi al mismo tiempo que la suya, y que, en los últimos tiempos, Clemente, que residía con su madre, solía pedirle que le ayudara en los cuidados de la mujer, de la que nunca se separó a pesar de que tanto familiares como amigos y conocidos le habían aconsejado que la ingresara en una residencia para que pudiera recibir una atención adecuada a su estado de salud.

Ahora, el fallecimiento de ambos queda en manos de los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil, que deberán determinar si, como se sospecha, las muertes de María Araceli y Clemente obedecen a causas naturales o, al contrario, esconden algo más.

Por lo pronto, los cuerpos de madre e hijo quedaron bajo custodia hasta la llegada del juez de turno, que ordenó el levantamiento de los cadáveres y su posterior traslado en una operación que no pasó desapercibida para los vecinos de la calle, a los que la presencia de varias patrullas de Guardia Civil y Policía Local, así como de diversos vehículos de los servicios de emergencias y fúnebres pusieron sobreaviso de la trágica noticia.

 

Fotos

Vídeos