Los vecinos de La Riachuela de Suances denuncian episodios de inseguridad ciudadana

Los vecinos de La Riachuela de Suances denuncian episodios de inseguridad ciudadana

Afirman sentirse amenazados por un grupo de jóvenes que han protagonizado diversos altercados y, mediante una recogida de firmas, reclaman soluciones

ELENA TRESGALLO

Los vecinos del barrio La Riachuela en Suances han iniciado una recogida de firmas para reclamar más vigilancia y protección, ante distintos episodios que han perturbado la convivencia en esta zona, debido a varios altercados protagonizados por un grupo de jóvenes que se han instalado, hace unos meses, en una vivienda del vecindario, donde reside un familiar de uno de ellos. En este sentido, el resto de la comunidad ha salido en defensa de una familia que sufrió incluso un intento de allanamiento y agresión en una casa cercana, y que atribuyen a este grupo que, además, ha protagonizado otras trifulcas. El incidente se saldó con la intervención de la Guardia Civil y la Policía Local y una denuncia en el cuartelillo pendiente de resolución.

«Mediante esta carta pretendemos dar visibilidad a una situación que tiene origen años atrás, pero que se ha agravado volviéndose insostenible para los vecinos que habitamos cerca del foco del problema», señalan los afectados. El escrito ha sido ratificado por más de un centenar de firmas hasta el momento.

La Riachuela es un pequeño barrio obrero, de construcciones humildes, ubicado a escasos metros del Ayuntamiento y habitado en su mayor parte por familias con niños pequeños y con una importante presencia de personas mayores. De hecho, las casas más antiguas siempre han tenido las «puertas abiertas» hasta que hace unos meses se mudaron a una de estas viviendas este grupo de personas y la rutina cambió de tercio. «Casi a diario tenemos que aguantar la música hasta altas horas de la noche, gritos y problemas entre ellos en esa vivienda, gestos amenazantes cuando pasamos por delante de ellos...», resumen.

Pero la gota que colmó el vaso de la paciencia de los vecinos se produjo el pasado 2 de agosto cuando uno de esos jóvenes -ya identificado por las fuerzas de seguridad- entró sin permiso en la vivienda de unos vecinos para pedir dinero, aprovechando que, en ese momento, su esposa había salido dejando sólo al hombre que padece demencia. Cuando la mujer regresó al poco al domicilio -según relata el mismo atestado de la Guardia Civil- pidió explicaciones a estos jóvenes viéndose después rodeada por ellos, agarrada de un brazo y amenazada incluso por «un cuchillo». La mujer pudo zafarse porque los vecinos del barrio salieron en su defensa, «al escuchar los gritos y porque además oyeron llorar a su nieto de 11 años que se puso muy nervioso y le produjo ansiedad», relatan. Tras intervenir la Guardia Civil y la Policía Local, añaden que todos los vecinos recibieron «amenazas de muerte».

En la misiva, a parte de relatar el episodio de pánico, se reclaman soluciones definitivas porque entienden que es un problema de seguridad ciudadana y salubridad, no sólo de convivencia. «Sólo pedimos ayuda a todos los organismos que tengan potestad para resolver este entramado que tantos problemas nos está ocasionando y está distorsionando la tranquilidad y buen trato que siempre hemos tenido en este barrio, sobre todo por la tranquilidad y seguridad de nuestros niños, que ya no pueden jugar en el barrio», inciden, tras agradecer al sargento de la Guardia Civil y su equipo y a los policías locales de Suances «su implicación».

Por su parte, el alcalde de Suances, el socialista Andrés Ruiz Moya, manifestó, al ser preguntado por este periódico, que «conocía el problema y que el Ayuntamiento estaba tratando de hacer lo posible dentro de sus competencias, tanto a través de Servicios Sociales, como a nivel del educador de calle».

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