Cuenta atrás para solucionar las inundaciones de Escobedo

Imagen de las inundaciones registradas en el barrio de La Llastra en diciembre pasado/
Imagen de las inundaciones registradas en el barrio de La Llastra en diciembre pasado

Los obras que van a resolver los continuos embalsamientos del barrio de La Llastra entran en su fase final

María Causo
MARÍA CAUSOCamargo

Las obran que van a solucionar las inundaciones que se registran en el barrio La Llastra de Escobedo cuando se producen fuertes precipitaciones entran en su fase final. Así lo han señalado la alcaldesa de Camargo, Esther Bolado, y el concejal de Obras y Urbanismo, Carlos González, que, acompañados por la alcaldesa pedánea de Escobedo, Marián Vía, han visitado el devenir de los trabajos.

El proyecto ha consistido en la colocación de una tubería de 235 metros de longitud y 300 milímetros de diámetro por una finca para facilitar la recogida de aguas pluviales y evitar con ello que la zona quede anegada, como ocurría hasta ahora cuando se registraban chubascos más intensos. Precisamente, la alcaldesa ha destacado que las obras se están pudiendo llevar a cabo después de que el pasado mes de julio se llegase a un acuerdo definitivo con la familia Peñil Campo, propietaria de esa finca, para poder colocar por su terreno la citada canalización.

En palabras de Bolado, el problema se debe a que «por temas de cotas, se cruzan la tubería que bombeamos nosotros hasta la carretera autonómica y la que baja del bombeo de la mies. Por eso, cuando viene cargada de agua, la tubería no puede con esa masificación, con lo que vuelve para atrás y se inunda la zona más baja, que es la Llastra».

Por tanto, la culminación de estos trabajos supone dar respuesta a una «demanda histórica» que pone fin a una «agonía de 14 de años». Así han descrito algunos de los vecinos de La Llastra las continuas y angustiosas inundaciones sufridas los días de precipitación intensa que impedían el acceso a las viviendas de la zona y dejaban a cerca de 80 personas sin posibilidad de entrar a sus viviendas.

Bolado también ha recordado que se ha estado trabajando «desde el minuto uno» de la legislatura para tratar de resolver esta problemática que venían sufriendo los vecinos desde hace muchos años y que por fin van a poder ver solucionada.

La última gran inundación fue en diciembre. En aquella ocasión, Fernando Cantera, presidente de la urbanización Las Endrinas, explicó que estaban «muy aburridos del tema». «Si llueve, no sabes cuándo se va a inundar el barrio y si vas por la otra vía parcelaria, hay que dar un rodeo enorme, perdiendo el autobús».

 

Fotos

Vídeos