Dos heridos por arma blanca en una pelea en el ferial de Reinosa

Imagen general de la feria de ayer /Sane
Imagen general de la feria de ayer / Sane

La refriega, entre dos grupos de ganaderos procedentes de Vitoria y de Requejo, se inició por una discusión sobre el espacio reservado para los animales

DM.

Dos personas heridas por arma blanca y siete identificados por la Guardia Civil es el resultado de la pelea que dos grupos de ganaderos protagonizaron ayer en el ferial de Reinosa, donde se celebraba la Feria de San Mateo, muy concurrida como todos los años.

El origen de la trifulca, en la que participaron dos grupos de ganaderos procedentes de Vitoria (cuatro personas) y de Requejo (tres personas), tuvo su inicio en una discusión sobre el espacio reservado para los animales. Durante la pelea, que se inició cerca de las diez de la mañana, se pudieron ver agresiones con palos y navajas, lo que obligó a intervenir de inmediato a los agentes de la Guardia Civil desplazados hasta la capital campurriana con motivo de las fiestas de San Mateo.

Fruto de la pelea, dos personas tuvieron que ser atendidas en el hospital Tres Mares, por heridas leves provocadas por arma blanca. Ambos fueron dados de alta.

Moisés Balbás, teniente de alcalde de Campoo de Enmedio y presidente de la Junta Vecinal de Requejo, fue uno de los ganaderos heridos en la pelea. «Nos han amenazado de muerte. He temido por mi vida y por la de mis hijos», explicó ayer a este periódico aún con el susto en el cuerpo.

El problema se ha iniciado, dice, por una discusión acerca del espacio reservado para los animales de cada grupo. Al no llegar a un acuerdo, el grupo de ganaderos procedente de Vitoria «ha sacado las navajas y ha dicho que iban a matarnos. Nos hemos salvado porque nos hemos podido meter entre las yeguas y no han acertado». Balbás recibió un corte en el brazo aunque «he tenido la navaja cerca del estómago cinco veces. No sé como la he librado», dice. «Si no ha sucedido nada más grave es porque hemos salido de allí huyendo de la pelea».

Rocío Jiménez, portavoz de la familia de Vitoria ha señalado, en declaraciones a este periódico, que su intención no era matar a nadie ni apuntaron con navajas al corazón. Insisten en que se trató de una discusión en la que todos estuvieron implicados y que prueba de ello es que uno de sus familiares, de 20 años, tiene un corte en el brazo con ocho puntos de sutura y otro menor, de quince años, hematomas en la espalda y las piernas por haber sido golpeado con un palo. Otro de los varones presenta lesiones en una muñeca. Sin quitarle importancia a la discusión y a la pelea, que no niegan, sí quieren insistir en que allí «nadie amenazó de muerte» y que ambas partes estuvieron implicadas en la trifulca. La discusión, según su relato, empezó la noche antes por el reparto de los espacios en la feria, pero se quedó en eso, en una discusión verbal. Al dia siguiente, explica, llamaron la atención al alcalde porque había amarrado una yegua fuera del recinto y ahí empezó de nuevo el enfrentamiento que terminó en pelea. «Nosotros somos gente normal, trabajadores, no queríamos matar a nadie. Tenemos 50 años de trabajo como tratantes y nunca había pasado nada», insiste Rocío Jiménez que alude a los informes médicos de lesiones para demostrar que las agresiones fueron mutuas. La familia también ha querido destacar el trato de la Guardia Civil y el hecho que todos los implicados fueron llevados al cuartel para declarar y que nadie quedó detenido.

Balbás, sin embargo, insiste en que sí hubo palabras expresas amenazándoles de muerte y que no medio ninguna discusión previa, sino que esa familia se abalanzó sobre ellos con gran violencia, armados de navajas y realmente temieron por su vida.

«He temido por mi vida y por la de mis hijos», afirma uno de los ganaderos heridos

La familia Balbás es muy conocida en la zona por su actividad ganadera y su participación en distintas asociaciones e iniciativas relacionadas con el fomento del folclore y las tradiciones de Campoo. Moisés lamentaba la mala fortuna que habían tenido durante esta feria, a la que llegaron con buenas expectativas. «Al final hemos tenido que retirar el ganado; una pena, porque ya teníamos varias ventas casi cerradas. La verdad es que se presentaba muy bien la mañana hasta que ha ocurrido esto», explicaba.

Con motivo de las fiestas de San Mateo había desplegada en la capital campurriana cerca de una treintena de efectivos de la Guardia Civil que, junto a los miembros de la Policía Local, han intervenido en el conflicto. Éstos han identificado a los siete participantes para abrir diligencias por riña tumultuaria y realizar las investigaciones oportunas.

 

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