A la orilluca del Ebro

La ribera del principal río reinosano, en constante transformación, se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad

Proyectos artísticos y mejoras en el entorno de las riberas del Ebro en Reinosa./Daniel Pedriza
Proyectos artísticos y mejoras en el entorno de las riberas del Ebro en Reinosa. / Daniel Pedriza
Blanca Carbonell
BLANCA CARBONELLReinosa

La ribera del río Ebro en Reinosa ha sido una de las zonas que más ha cambiado en los últimos años, especialmente en el tramo comprendido entre el puente de Carlos III y el Campo Colorado.

Así, en las últimas décadas, esta zona se ha ido poco a poco abriendo al público, al paseante, y hoy en día, tras las últimas actuaciones, se ha transformado en un paseo con muchos atractivos que visitar. La zona es ahora una de las más visitadas por los turistas, por los muchos atractivos que tiene, a lo largo de la ribera de uno de los ríos más importantes de España.

En 1997 comenzaron las obras de Recuperación de las márgenes del Ebro, que cambiaban de una forma importante esta zona de la ciudad y que incluyeron varios pasos sobre el Ebro. Así, frente a la Casuca de la Ascensión, se construyó un puente con mástil, ahora muy frecuentado por los viandantes. En el Campo Colorado se colocaron dos pasarelas peatonales.

Esa apertura a la cuenca fluvial de Reinosa, va a continuar en los próximos años, puesto que la relación de la ciudad con el río viene especificada en los documentos ya aprobados en el proyecto de revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que está en proceso.

De esta manera, se pretende integrar los ríos en la escena del tejido urbano desde criterios paisajísticos y de mejora de la calidad medioambiental. Los parques fluviales y los espacios verdes derivados que se adentran hacia el interior de la ciudad serían el elemento integrador de los diferentes barrios y tejidos que hoy la componen. Además, se pondría en valor una red de caminos de acceso al medio rural y natural, integrándolos en la recuperación de las riberas de los ríos y arroyos del municipio.

Así estaba esa misma zona en 1993.
Así estaba esa misma zona en 1993. / Carlos Ysat

La zona ha protagonizado durante estos días, la instalación de una nueva barandilla en la margen izquierda entre el Puente de Carlos III y la Casa de la Cultura, similar a la que existía en la margen derecha.

La zona está plagada por otro lado, de obras de arte, monumentos y homenajes que han ido proliferando especialmente desde 2014, cuando fue instalado el 'Jardín' del reconocido artista, Agustín Ibarrola. Doce grandes siluetas de acero diseñadas por el escultor vasco y forjadas en la planta de Sidenor, representan a las sucesivas generaciones de trabajadores de la siderurgia que han construido el pasado y el presente de la ciudad. Las esculturas fueron erigidas junto al río, en un lugar de encuentro entre las dos márgenes del Ebro, entre la parte antigua de Reinosa y su zona industrial, entre su pasado y su presente.

El lavadero del Campo Colorado es una de las estructuras más pintorescas de la zona

El reconocido artista santanderino Okuda San Miguel cuenta desde el año pasado con rincón en esta ribera del Ebro, compuesto por un enorme oso, y mural de grandes dimensiones en una de las fachadas de la Casa de la Cultura Sánchez Díaz. La estructura animal, de dos metros y medio de alto por cinco de largo y compuesto por doscientos triángulos multicolores, lleva instalada en la zona poco más de un año, pero ya se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad.

Por otro lado, los artistas de Galería Vertical también han dejado su impronta en la zona, desde su inicio, con el mural que Cecilio Espejo; hasta el Campo Colorado, con obras de Oscar Lombraña, Miguel Ángel Hoyos, Silvia Pérez, Eva del Pozo y Marta Sánchez, que van llenando de color y arte toda la orilla.

Estas nuevas obras, conviven con otras de más antigüedad, como es el caso del Lavadero del mencionado Campo Colorado, uno de los elementos más singulares de este lugar, que data del año 1900 y fue rehabilitado en el año 2012. Está incluido en el catálogo de bienes patrimoniales municipales. Se trata de un largo pasillo adosado al muro de una nave anexa a la construcción y cuyo piso enlosado presenta una ligera inclinación hacia el cauce del río. La cubierta está hecha de un tejadillo protegido por teja roja. Fue restaurado por la Escuela Taller en 1989.

El Campo Colorado data del siglo XIX y conserva, al menos en parte, su magnífico arbolado originario. La zona más significativa de este parque es la margen derecha del Río Ebro, que se acondicionó el siglo pasado. Este parque fue ampliado en los años noventa, acogiendo la margen izquierda del río y también se prolongó haciendo una nueva plaza y un nuevo paseo.

En poco más de un año el oso de Okuda se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad

La zona del Paseo del Ebro, acoge también un monumento dedicado al compositor del Himno a Cantabria, Juan Guerrero Urreisti, y desde el año 2010, otro dedicado a las víctimas del terrorismo.

Entre los proyectos de futuro destaca la rehabilitación de la Casuca de la Ascensión, la primera Casa de Cultura española y caballo de batalla entre la Consejería de Cultura, titular del inmueble, y el Ayuntamiento, que se ha saldado en la última semana con el compromiso de la primera de rehabilitar el edificio para cedérselo al Consistorio.

Otro de los proyectos, afecta a la zona del aparcamiento de la Húngara, donde el Consistorio pretende ampliar la senda peatonal hacia el Molino de los Obeso, dignificando y arreglando el paseo. Para ello, explica el alcalde de la ciudad, José Miguel Barrio, «nos hemos encontrado con algunas dificultades que esperamos resolver en un tiempo prudencial»

Barrio agradece por otro lado, «a los artistas reinosanos y campurrianos sus intervenciones, que han dado un nuevo colorido a esta zona en la que antes el frío del hormigón era protagonista, haciendo el paseo más agradable».

 

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