Las placas de hielo y las ventiscas marcan el adiós de la borrasca

Un vecino de Cervatos, ayer, limpia la nieve de la entrada de su casa. /Sane
Un vecino de Cervatos, ayer, limpia la nieve de la entrada de su casa. / Sane

Más de 50 personas quedaron retenidas en Aguilar de Campoo el sábado por la noche, aunque las carreteras se fueron despejando durante la tarde de ayer

Javier Gangoiti
JAVIER GANGOITISantander

A la borrasca 'Helena' no le bastó con aguar los planes del sábado. El viento, el hielo y la nieve volvieron a teñir ayer el mapa de Cantabria y dificultaron el tráfico en muchas de las mismas carreteras que sufrieron sus consecuencias el día anterior. La noche dio paso a un domingo helado, con vías impracticables que mejoraron por la tarde. Focos de atención como la A-67 se repetían 24 horas después. Y una de los síntomas más reveladores de las ventisca y las placas de hielo ocurría al otro lado de la frontera, en Aguilar de Campoo. Aquí, dos autobuses Alsa procedentes de Madrid y Sevilla con un total de 33 pasajeros, ocho camiones y 19 turismos fueron retenidos. Las condiciones se cebaron con la localidad palentina y la DGT decretó el nivel 'negro' desde el límite de la provincia.

Quedaba prohibida la circulación a todos los vehículos, de modo que fueron reubicados en el polígono industrial y en el casco urbano de la localidad. La carretera era impracticable. Lo comprobaron también aquellos que trataron de conducir entre Arenas de Iguña (kilómetro 157) a Mataporquera (117), otro de los puntos conflictivos del fin de semana. Aquí, los servicios de emergencia permitieron el paso de camiones después de una madrugada muy complicada. Desde las cuatro hasta las nueve, los vehículos pesados tuvieron que permanecer embolsados a la espera de noticias.

Incidencias y previsión

Mejora
La carretera dio problemas en diferentes tramos desde la madrugada, pero pasó del avisó 'negro', por la noche, al 'verde', a las 9.00 horas de la mañana.
Se queda en el sur
La Aemet dio aviso amarillo en Cantabria del Ebro a las 21.00 horas, hasta las 6.00. Liébana, centro y valle de Villaverde y el litoral quedan fuera de peligro y se despiden de 'Helena'
Hoy
Se esperan cielos poco nubosos o despejados con intervalos de nubes altas por la mañana, aumentando a cubierto por la tarde.

También temprano, en esta misma vía a la altura de Los Corrales de Buelna, un turismo perdió el control y se quedó cruzado en la autovía debido a las placas de hielo. Desde las nueve, la situación mejoró en la A-67 y se dio luz 'verde' a los conductores. Durante esas horas, la N-611 también se vio condicionada por la nieve -pero sin restricciones-, en la zona de Reinosa. Los seis grados bajo cero que Alto Campoo marcó por la noche y una cota de nieve alrededor de los 500 metros anticipaban una jornada complicada. Las cadenas volvieron a ser imprescindibles en Piedrasluengas, en la CA-184, en la CA-262 de Selaya a Vega de Pas y en el Alto del Caracol; en la CA-185, entre Potes y Fuente Dé; en la CA-264, entre Selaya y San Roque de Río Miera; en la 281, entre Puentenansa y Piedrasluengas. También en la CA-284 en el Alto del Bardal y la CA-183 en Alto Campoo, pero sólo hasta media tarde. Por su parte, los puertos de montaña corrieron la misma suerte que el sábado, y permanecieron cerrados los de Lunada, en la CA-643; Estacas de Trueba, en la CA-631; La Matanela, en la CA-633; en La Sía, CA-665; y Palombera, en la CA-280.

Mientras tanto, las fuertes lluvias registradas durante la semana en Castro Urdiales han causado la aparición de un argayo en la vía verde de Traslaviña y una rotura en la tubería que abastece al depósito de agua de Otañes, que permanecerá cortado hasta primera hora de hoy.