Constituido un consorcio público-privado para desarrollar una hidroeléctrica en Castro

Imagen de archivo de Pico de Aro, en Mioño, donde se colocaría la balsa de agua de la central./Abel Verano
Imagen de archivo de Pico de Aro, en Mioño, donde se colocaría la balsa de agua de la central. / Abel Verano

La empresa Hidrocaleras ha retomado un proyecto que impulsó en 2012 y requería una inversión privada de 18,5 millones de euros para poder llevarlo a cabo

Abel Verano
ABEL VERANOCastro Urdiales

La empresa Hidrocaleras, constituida en 2009 con un capital social de 3.100 euros y domicilio en Santander, ha retomado el proyecto que dio a conocer en 2012 y que consistía en la construcción de una central hidroeléctrica reversible de agua marina de la Mina Las Caleras, en Mioño (Castro Urdiales), que suponía una inversión de más de 18,5 millones de euros y prevé la creación de 200 puestos de trabajo.

Desde hace cuatro años nada se había vuelto a saber de esta actuación después de que el anterior presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ofreciera el proyecto en México en busca de inversores y que el Ejecutivo regional aprobara el documento de referencia para la evaluación ambiental del Proyecto Singular de Interés Regional (PSIR) que permitía desarrollar la central en terrenos de la Junta Vecinal de Mioño. Ahora, la empresa Cobra Infraestructuras Hidráulicas (perteneciente al grupo ACS de Florentino Pérez) ha anunciado a través de su página web la creación de un consorcio público-privado para desarrollar este proyecto.

El consorcio lo integran ocho entidades, además de Hidrocaleras y Cobra, como son el Instituto de Hidráulica Ambiental, organización para el fomento y apoyo a la investigación y el desarrollo de estudios de los ecosistemas acuáticos y la Universidad de Cantabria, a través de su Grupo de I+D+i Laboratorio de la División de Ciencia e Ingeniería de Materiales (Ladicim), especializado en selección de materiales, procesos de degradación ambiental y evaluaciones de integridad estructural.

CSM, centro tecnológico italiano perteneciente a la Sociedad Rina, especializado en la tecnología de los materiales, es otra de las entidades de este consorcio y la encargada de «aportar su conocimiento y experiencia en actividades relativas a la protección contra la corrosión y protección medioambiental». También forman parte del proyecto el Centro Tecnológico, con experiencia en el modelado y análisis de turbinas y tuberías así como en la selección de materiales y recubrimientos para evitar la corrosión marina y el biofouling, y Poyry, compañía finlandesa de ingeniería y consultoría reconocida internacionalmente, especializada en ingeniería hidráulica, evaluación del impacto del cambio climático y gestión ambiental e implementación de Centrales de Almacenamiento por Bombeo.

Además, el consorcio está integrando por INDAR, perteneciente al grupo vasco Ingeteam, especializada en el diseño, ingeniería, fabricación y suministro de maquinaria electromecánica, electrónica y generadores para energía hidroeléctrica y convertidores; la británica Highviuw Power, especializada en el almacenamiento de energía de larga duración, con experiencia en controles e integración de este tipo de plantas en la red; y Banco Santander, que estará presente como observador, analizando los distintos modelos económicos y financieros, valorando su viabilidad.

Aunque los promotores del proyecto no han querido hacer ninguna declaración sobre la reactivación de esta iniciativa, este periódico ha podido saber que la constitución del consorcio se acordó en el Instituto de Hidráulica Ambiental, donde los representantes de cada entidad se realizaron una fotografía, como muestra la empresa Cobra en su página web desde el pasado mes de noviembre. Fue sobre esas fechas cuando los promotores del proyecto se reunieron con el alcalde de Castro Urdiales, Ángel Díaz Munío (CastroVerde) para mostrarle en qué consistía esta actuación y en qué punto se encontraba.

«Es un buen proyecto»

«Comentaron que para poder desarrollar el PSIR necesitaban financiación y estaban buscando socios que aportaran el capital necesario», señaló ayer Díaz Munío, para quien este proyecto es «bueno» porque desde el punto de vista científico es «una novedad, ya que debe haber un par de centrales como esta en el mundo». «No veo ningún inconveniente», apostilló.

También mantuvieron un encuentro con la alcaldesa pedánea de Mioño, Susana Herrán (PSOE), quien avanzó que la intención de Hidrocaleras es comenzar las obras a mediados de 2020. «Necesitaban financiación y ya cuentas con un grupo de empresas potentes en la materia. «Desde la Junta Vecinal siempre hemos apoyado este tipo de proyectos que van a colocar a Castro y a Cantabria como un referente europeo en este tipo de energía renovable».

El proyecto consiste en la construcción de una central hidroeléctrica reversible con almacenamiento de agua de mar y con una diferencia de cota entre el almacenamiento y la captación. Se trata de tomar agua del mar, bombearla hasta una balsa en altura y soltarla con el fin de generar electricidad en la caída por medio de unas turbinas.

«Es una experiencia piloto en Europa», según los promotores

Aunque el proyecto a sufrido alguna modificación respecto a la idea original, según señalaron ayer fuentes cercanas a Hidrocaleras, la central hidroeléctrica que se prevé es reversible con agua marina, equipada con turbinas de 50 MW y escalable.

Según señala Cobra, una de las empresas que pertenece al consorcio creado recientemente, el emplazamiento ha sido aceptado por las administraciones locales y regionales y «pone en valor un lugar degradado». «El proyecto de Hidrocaleras demostrará una innovadora central de almacenamiento y producción de energía, en cualquier momento requerido, basada en la disponibilidad y utilización de una fuente inagotable e incondicional como es el mar, desarrollando materiales y componentes aptos para su empleo y durabilidad».

Se trata, según sus promotores, de una experiencia piloto en Europa. «Este desafío genera una oportunidad de posicionar a las empresas involucradas como líderes en el conocimiento y la utilización de esta tecnología, frente a los retos tecnológicos y las fluctuaciones que ofrece el mercado regulatorio».

El consorcio, del cual se ha informado previamente a las autoridades y cuenta con el apoyo institucional, «aportará experiencia en los respectivos campos de conocimiento, con la finalidad de investigar y desarrollar soluciones a los diferentes retos del proyecto».

Los promotores concursarán a distintas convocatorias nacionales y comunitarias en materia de energías renovables, almacenamiento de energía y transición energética para cofinanciar la investigación, el desarrollo y la construcción del proyecto.