«Desaparecen los grandes castreños y, con ellos, las historias»

«Desaparecen los grandes castreños y, con ellos, las historias»
Jesús Garay

Samira Hidalgo
SAMIRA HIDALGOCastro Urdiales

Siempre lleva sobre su cabeza uno de esos gorros de punto, típico del hombre de la mar. Sus manos, curtidas por el salitre, son testigo de la labor del pescador y del marinero. Javier Garay, de familia ligada a la mar es un castreño apasionado de las aguas de Castro, de su pueblo y de su historia, esa que mantiene viva gracias a sus relatos y escritos, gracias a sus conocimientos, muchos de los cuales no ha aprendido en una escuela, si no que ha ido adquiriendo con la intensidad de cada vivencia.

-¿Cómo se definiría?

-Después de más de medio siglo como obrero de la mar y desde mi más tierna infancia, puedo y quiero considerarme dentro de la Gente de Mar, porque también aporté una gotita de agua a este duro Cantábrico, pero nunca traidor, como reflejan los profanos.

«El Museo Marítimo que tenemos se puede equiparar con el templo de Santa María»

-¿Por qué es popular en Castro?

-Viví intensamente la mar como marino y pescador. Me dediqué a ella en cuerpo y alma y de ella comí. La disfruté en todas sus facetas, tanto profesional como deportivamente. Todas estas historias gustan de ser escuchadas y mis documentales, libros, artículos, programas de radio, prensa, charlas y otras actividades, me han dado esa popularidad de la que me siento orgulloso.

-¿De qué se nutren sus conocimientos ?

-De mi trayectoria pesquera, de mis estudios de náutica pesquera y de haber estado en todos los océanos del mundo y conocido los cinco continentes. Haber navegado entre mares procelosos y conocido auténticos lobos de mar, en mis singladuras, y por mi avidez de beberme la mar, ahora reflejo esta impronta.

-¿Por qué tanta curiosidad y ganas de saber más sobre la historia de Castro?

-Hago historia de Castro y sus lugares porque soy uno de los últimos románticos de las historias tan espléndidas de este lugar. Soy y tengo linaje castreño y en mi niñez, en casa, se hablaba de Castro, de piratas, de la Francesada, de naufragios, besugos, ballenas y de motes y esto te marca. Quiero contar historias, porque la nuestra está en la actualidad abandonada y desde la corporación a nadie le interesa la cultura castreña y emplazo a quien me diga que no. Castro está abocado a desaparecer como puerto histórico-pesquero, si nadie lo remedia. Desaparecen los grandes castreños y desaparecen las historias. Castro tuvo hasta siete semanarios y en todos ellos se hacía historia del lugar. Ahora nadie de la corporación, y apuesto que muchos ni lo conocen, han leído Recuerdos Históricos Castreños del gran Javier Echavarría y Soroa.

«Castro está abocado a desaparecer como puerto histórico pesquero si nadie lo remedia»

-¿Se considera un apasionado de Castro?

-Claro, un día muy lejano fuimos una de las potencias de la mar, tanto, que nos motejaban como la Pequeña Bruja. Nos cita la historia cuando se habla de armadas y reconquista, de pirateo y corso, de ballenas y de Terranova. Además de tener en la Marina Castellana y Española docenas de capitanes de mar y almirantes. ¿Cómo no me va a apasionar?, si muchos de ellos fueron antepasados míos.

-Tiene varios libros y escritos...

-Robándole tiempo a la mar y al sueño y gastándome docenas de miles de euros he conseguido tener una gran biblioteca, fotografías y documentos, viajar a Inglaterra y Francia en busca de información para publicar diez libros y otros tantos que tengo por publicar, así como cientos de poesías de tema marinero, pero ahora ya jubilado, no tengo euros para publicar, por aquello de la poca calidad de la pensión.

-¿Qué lugar ocupa el Museo Marítimo en Castro?

-El Museo Marítimo que tenemos se puede equiparar, mal que le pese a muchos, con el mismísimo templo de Santa María, porque es historia de la mar, pero aquí nadie está por la labor. Algún día se vendrá abajo y quizás haya heridos porque nadie en el Ayuntamiento siente la mar y su historia en Castro, dándole más importancia a cosas vanales, dilapidando dinero en Castro en eventos que no hacen historia.

-¿Cómo se podría ayudar al sector de la pesca en Castro?

-Concienciando a la juventud, pero con ayudas, ya que montar un barco cuesta muchísimo dinero. Castro pesquero muere y no debe de morir. A nadie le importa el sector pesquero, no hay competencia entre los mandos municipales. Empezaríamos a navegar de nuevo a la historia, con una concejalía de la Mar.

-¿Cómo se podría mantener viva la historia y la identidad de Castro?

-En los colegios de Castro, a los que doy charlas gratuitamente desde hace más de treinta años, casi no hay cultura del lugar. No hay temas relacionados con su historia, se va perdiendo todo, porque entiendo que es así, estamos siendo un pueblo nuevo, con gente maravillosa que viene de fuera, pero que nuestra historia es ignorada y ninguneada por las corporaciones municipales.

-¿Algún proyecto cercano?

-Nuestro pasado religioso y romero, es auténticamente Jacobeo. Para el 2021, un Año Jacobeo excepcional, sacaré una guía histórica de nuestro lugar, lugar donde anidaron más de 70 ermitas jacobeas y por donde paso san Francisco de Asís, creando nuestro convento franciscano en el siglo XIII.