Érase una vez el arte de contar un cuento en Castro Urdiales

Los alumnos atienden a la interpretación de una de sus compañeras durante uno de los ejercicios. /Samira Hidalgo
Los alumnos atienden a la interpretación de una de sus compañeras durante uno de los ejercicios. / Samira Hidalgo

Una docena de castreños participan en la segunda edición de un taller que tiene como objetivo trabajar la voz, la narración oral y la lectura

Samira Hidalgo
SAMIRA HIDALGOCastro Urdiales

Contar un cuento es todo un arte, por eso ha regresado de nuevo a Castro Urdiales el taller titulado 'El arte de contar un cuento' que, tras haber formado a una quincena de alumnos durante los pasados meses de abril y mayo, ofrece conocimientos narrativos a una docena de asistentes. El éxito de la primera puesta en escena de esta iniciativa hizo que el Ayuntamiento de Castro Urdiales, desde la Concejalía de Educación y Cultura, organizase esta segunda parte del taller que comenzó el pasado lunes, 10 de junio. El objetivo del proyecto es que los asistentes adquieran técnicas de interpretación y escenificación de historias a través del trabajo de la voz, la narración oral y la lectura. Las clases son interactivas; las críticas, constructivas y el ambiente, distendido.

En esta ocasión, el taller duplica sus horas de aprendizaje, sumando un total de 12 horas repartidas entre los cuatro días en los que se imparte. Así, en horario de 11.00 a 14.00 horas, la Biblioteca infantil y juvenil, ubicada en la segunda planta del Centro Cultural Eladio Laredo, acoge este taller impartido por Marta López Mazorras, actriz de la compañía Arte en Escena, una profesional de las artes escénicas que con su manera de expresarse, divertida y amena, mantiene la atención de los asistentes. Para poder desarrollar los ejercicios que la actriz propone, los alumnos llevan a estas clases ropa cómoda. «Hay una parte del taller que es práctica casi en su totalidad. Trabajamos la voz y la colocación postural. Hay movilidad, relacionamos nuestro cuerpo con los movimientos, por eso nada de tacones, porque el cuerpo tiene que estar activo y se trabaja mejor. Hay que moverse y jugar es necesario», cuenta López.

Además de la ropa cómoda, los asistentes tienen que llevar un cuento escogido previamente, de unos tres minutos de duración. Este será el ejemplar con el que trabajarán durante las cuatro sesiones, indagando entre sus páginas y llegando más allá de su mera lectura. «Tienen que escoger un cuento que les apasione y así lo van a hacer mejor. Eso sí, tiene que ser una historia breve porque como son varios alumnos, quiero que todos hagan la lectura, a ser posible, tres veces», cuenta López a este respecto.

Entre los asistentes se encuentran diferentes perfiles que han sentido curiosidad por participar en este taller y que han visto que puede resultarles útil en su día a día. «Muchos de ellos tienen niños pequeños; otros son profesores y cuentan cuentos a sus alumnos en sus clases y quieren mejorar la forma de hacerlo, de una manera más dinámica. También hay quienes están estudiando magisterio y están haciendo su tesis y saben que lo van a utilizar a nivel profesional. Otros son monitores de tiempo libre y quieren transmitir a los niños ideas desde la amistad, hasta el trabajo en equipo y el cuidado del medio ambiente y también hay quienes cuentan cuentos de manera voluntaria en las bibliotecas y quieren mejorar su técnica. Las variables son muy amplias», afirmó la actriz sobre el por qué pueden ver interesante los alumnos la realización de este taller.

Para ello, la actriz ofrece en sus clases, en primer lugar, pautas teóricas y físicas, pero más adelante las sesiones se vuelven prácticas. Además, López hace hincapié en explicar la importancia de conocer el espacio en el que va a tener lugar la experiencia y crear ambiente a través de sonidos o la corporalidad antes de lanzarse a leer o narrar, aspectos que hacen que la narración crezca. «En esta primera lectura hablamos del manejo de la imaginación, la voz, la dicción, los ritmos y los silencios. Luego escribimos lo que se puede mejorar», indica López. Después llega la segunda lectura, tras reflexionar, comprobando que han mejorado. «Así, con la tercera lectura podemos decir que son casi expertos en este arte y el proceso de crecimiento en este sentido es muy bonito», comenta la actriz.

Y es que el objetivo del taller, destinado a jóvenes de a partir de 16 años y a adultos, es enseñar a contar cuentos, a mejorar la lectura de un texto e interpretarlo mejor. «Los alumnos aprenden ejercicios de respiración y de trabajo con el texto, y también a hacer que el lenguaje verbal sea algo lúdico. Tienen que disfrutar al leer o narrar y se tiene que crear un ambiente de confianza en el que narra y en el que escucha», matizó López sobre el contenido del taller, para después destacar que va más allá de solo leer. «Hay que conectar, escuchar al que está escuchando y saber que el cuento o la historia que estoy leyendo me da mucha información», reconoció la actriz.

Los alumnos del taller de cuentacuentos se encuentran en cada sesión con unas clases «muy profesionales, que van muy en serio». A través de sus técnicas, López logra que «les pique el gusanillo» de intentar mejorar en todos los ámbitos, como en la voz, en el lenguaje corporal y en la interpretación de la historia. «Los alumnos aprenden cómo hacer partícipes a los que están escuchando, a meterse en esa historia, a saber el valor de las palabras, de las ideas y aprender cómo los verbos nos meten en las acciones. Es algo muy semejante al teatro, porque realmente es interpretar también. Se tienen que imaginar que solo tienen una oportunidad para contar su cuento y enamorar al público», afirma la actriz, quien mediante estos talleres logra que los asistentes encuentren más mundos dentro de los cuentos.

«El hecho de trabajar con los subtextos y los personajes dan otra dimensión a la hora de contar cuentos, porque ellos lo hacían de una forma más superficial. Aprenden a investigar y a observar la puesta en escena, a quitar el miedo y la timidez. Les doy caña para que todos se vean poderosos y creo que lo consigo. Siempre les digo que son los mejores narradores del mundo», reconoce López sobre lo que aporta a sus alumnos la participación en este taller de reciente creación que emociona a los presentes.

El origen del taller

La actriz lleva impartiendo talleres y clases desde su comienzo profesional en las artes escénicas. Cuenta que 'El Arte de contar un cuento' nació en el pasado otoño en la Biblioteca de Gama, cuando la bibliotecaria animó a López a realizar este proyecto que resultó llamarse en el inicio 'Voces que cuentan' y que fue «todo un éxito», algo que se fue trasladando a numerosas bibliotecas de la región y que después la actriz ofertó al programa EnREDarte, así el taller está impartiéndose en varios municipios. Además, estos talleres también son contratados por los propios ayuntamientos. A raíz de este proyecto está surgiendo uno nuevo bajo el título 'Palabras mayores', una iniciativa consistente en el aprendizaje de la lectura únicamente al público mayor. «Es muy bonito. Analizamos textos apropiados y es un proyecto precioso y muy emotivo», adelanta López sobre este nuevo taller que espera acercar también a la ciudad castreña.