Una nueva orden regula la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional e Internacional

Una de las carrozas ganadoras desfila en una anterior edición de la Batalla de Flores de Laredo./Roberto Ruiz
Una de las carrozas ganadoras desfila en una anterior edición de la Batalla de Flores de Laredo. / Roberto Ruiz

La existencia de una página web del evento y su posicionamiento y la presencia en redes sociales son algunos de los nuevos requisitos que exige ahora el Ministerio de Turismo

Abel Verano
ABEL VERANOLaredo

El Ministerio de Turismo ha publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del pasado 7 de agosto una nueva orden que regula la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional e Internacional, sustituyendo así la que estaba en vigor desde el año 2006, «que si bien ha conseguido establecer una mayor objetividad en los criterios de concesión, sin embargo, requiere reflejar la influencia de una realidad que modela todos los aspectos del mundo que hoy conocemos, y dicha realidad no es otra que la sociedad de la información».

En dicha orden, el Ministerio de Turismo señala que la principal modificación tiene que ver con las actuaciones promocionales que las fiestas declaradas de interés turístico nacional e internacional han de realizar «para posicionarse en esta sociedad de la información».

«En el momento de redactar la presente orden, nos encontramos que la promoción en los medios que conforman la sociedad de la información pasa, inexorablemente, por contar con una página web propia dedicada a la fiesta, la cual ofrezca contenido multimedia actualizado sobre la misma y que permita al potencial asistente interactuar con ésta, siguiendo la filosofía de la web 2.0. De otro lado, es evidente que los actuales usuarios de la sociedad de la información utilizan masivamente los denominados buscadores de contenido para navegar por la red, por lo que resulta de vital importancia que la fiesta en cuestión cuente con el mayor número de resultados de búsqueda en estas herramientas, con objeto de la propia promoción de la fiesta en la red».

Otra manifestación de la sociedad digital es la proliferación en internet de las redes sociales, que aglutinan a miles de millones de usuarios en todo el mundo. Por ello, el Ministerio considera que es necesario promocionar y posicionar todas las fiestas de interés turístico, tanto nacional como internacional, en las redes sociales por el elevado número de asistentes que pueden conocer, interesarse y participar en ellas gracias a este medio.

Como se recordará, hace dos años este periódico descubrió que, de las doce fiestas de Interés Turístico Nacional que Cantabria creía poseer, seis de ellas no estaban reconocidas así por el Ministerio Turismo. Además del Coso Blanco, de Castro Urdiales, carecen también de esta consideración La Folía, en San Vicente de la Barquera; el Día de Campoo, de Reinosa; la Gala Floral de Torrelavega; el Carnaval de Santoña; y el propio Día de Cantabria -o de la Montaña-, en Cabezón de la Sal, pese a que tanto el Gobierno regional como los propios ayuntamientos pensaban que sí lo poseían.

El Ministerio sólo reconoce en Cantabria como fiestas de Interés Turístico Nacional las Guerras Cántabras (que también son de Interés Internacional), de Los Corrales (desde el 19 de agosto de 2008), el Auto Sacramental y Cabalgata de Reyes de Santillana del Mar (desde el 14 de diciembre de 2009), La Vijanera de Silió-Molledo (desde el 22 de junio de 2009), la Batalla de Flores de Laredo (desde el 7 de julio de 2011), la Pasión Viviente, en Castro (desde el 26 de abril de 2012), y la Fiesta del Orujo, en Potes (desde el 31 de octubre de 2012).

Tras hacerse eco de esta situación a través de este periódico, la directora general de Turismo, Eva Bartolomé, achacó a un «error burocrático» la pérdida de estas seis fiestas, con la esperanza de que a la «mayor brevedad posible» recuperasen este reconocimiento, teniendo en cuenta que el Ministerio «tiene interés en reparar este daño administrativo». Pero, pasados dos años, la tramitación de los ayuntamientos afectados está atascada, como consecuencia de los exigentes requisitos de la orden de 2006. El principal problema con el que se ha encontrando los seis municipios afectados tiene que ver con la difusión de sus fiestas. Y es que el Ministerio solicitaba «un mínimo de veinte actuaciones promocionales en medios de prensa escrita (periódicos, revistas, etc.), radios y televisión de difusión nacional o en uno o varios países extranjeros...».

Ante esta problemática, Bartolomé solicitó a la Secretaría de Estado que se modificara la orden que regula las fiestas y se permitiera justificar la difusión de las mismas a través de los medios digitales. Y dicha petición ha sido aceptada, aunque ahora, además de ese número (veinte para el Interés Nacional y diez para el Internacional) de «impactos o repercusiones relevantes» en los diferentes medios de comunicación, con una antigüedad máxima de cinco años, el Ministerio pide una serie de acciones promocionales relacionadas con internet.