La práctica del deporte de altura tendrá una instalación más amplia

El rocódromo se construyó hace diez años y desde entonces ha sido utilizado por miles de usuarios. :: dm/
El rocódromo se construyó hace diez años y desde entonces ha sido utilizado por miles de usuarios. :: dm

El rocódromo interior del pabellón de La Cantábrica ofrecerá nuevas posibilidades y vías de escalada

Sheila Izquierdo
SHEILA IZQUIERDOEl Astillero

El Ayuntamiento de El Astillero ha diseñado una nueva ampliación para el rocódromo interior del pabellón de La Cantábrica que ofrecerá nuevas posibilidades y vías de escalada. Así, una vez concluyan los trabajos proyectados en la estructura, los usuarios del rocódromo disfrutarán de 66 metros cuadrados más de superficie escalable en tres dimensiones y 700 nuevas presas.

La ampliación del rocódromo, que realizará Ingeniería Aventura, consistirá en dotar a la práctica de este deporte de mayor superficie, respondiendo, así, a las peticiones de los numerosos usuarios de esta instalación municipal. La Junta de Gobierno Local aprobó recientemente la contratación de los trabajos, con un importe de 19.000 euros, que serán ejecutados con cargo a la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de El Astillero.

El proyecto incluye la construcción de 66 metros cuadrados de superficie escalable y 700 presas de escalada. La ampliación se hará con un diseño en tres dimensiones de forma que los paneles realizarán volúmenes complejos para mejorar la experiencia de los deportistas. Con una estructura metálica en tubo, contará con un sistema de barras extensibles para un mejor acabado de los paneles de contrachapado de abedul, con acabado en pintura de poliuretano y textura de sílice.

Una vez acaben las obras, los usuarios contarán con 66 metros cuadrados más de superficie

Para definir el diseño de la ampliación se han tenido en cuenta las opiniones de usuarios del rocódromo y de practicantes de escalada, que en El Astillero son numerosos, ya que este deporte cuenta con gran afición. Como ejemplo, el veterano Grupo de Montaña Astillero, que coordina la Escuela Municipal de Montaña, y cuyos integrantes utilizan de forma habitual tanto el rocódromo exterior como el interior para realizar sus entrenamientos y estar preparados para las salidas al medio natural.

En 2009

El Ayuntamiento comenzó la instalación del rocódromo en el interior del pabellón polideportivo de La Cantábrica en 2009, para complementar el que ya existía en una de sus paredes exteriores. El coste de la inversión, ascendió por aquel entonces a 31.500 euros.

En aquellos inicios, la estructura se diseñó con una altura de ocho metros, una anchura de 5,5 metros y un saliente máximo con respecto a la fachada vertical de entre dos y dos metros y medio. Además, ofrecía variedad de planos y formas diédricas de tal forma que posibilitaba diferentes modos de escalada y niveles de dificultad. Al haberse situado en el lateral del pabellón, ofrecía a los usuarios una mayor disponibilidad de uso que el de la zona externa, ya que estaba cubierto y no se dependía de las condiciones climatológicas.

Dos años después de su construcción, el Ayuntamiento de El Astillero decidió dotar de más elementos a la estructura para mejorar las posibilidades para la práctica de la escalada en el municipio. La estructura principal se complementó por lo que los expertos en la materia llaman un bulder, que es un bloque de menor tamaño que el anterior y que se destina a los entrenamientos y para practicar la técnica de escalada en horizontal, así como para los interesados en perfeccionar su técnica con diferentes grados de dificultad ya que cuenta también con diversos planos inclinados y un saliente máximo con respecto a la fachada de dos metros.

Con el fin de garantizar la seguridad de los deportistas, en la base del rocódromo se colocó una colchoneta de diez metros de largo y dos de ancho. Desde entonces, la estructura se ha utilizado por millares de usuarios.