Una visita real a 'Talleres del Astillero'

Imagen de la visita real a las instalaciones de los 'Talleres del Astillero' en agosto de 1930./
Imagen de la visita real a las instalaciones de los 'Talleres del Astillero' en agosto de 1930.

Coincidiendo con el veraneo de la familia real en Santander, el infante Don Jaime, a la sazón Príncipe de Asturias, acudió a los astilleros

jesús María Rivas .
JESÚS MARÍA RIVAS .El Astillero

Antes de hablar de la foto que ilustra este artículo vamos a realizar una breve introducción histórica. La denominación empresarial de 'Talleres del Astillero SA' vino de la mano del nuevo propietario de los astilleros, Casimiro Tijero Aguirre, en 1923. Cuando escribimos nuestro artículo anterior sobre el fundador de los astilleros modernos, Bernardo Lavín Regato, habíamos finalizado la narración histórica de los astilleros actuales haciendo referencia a sus propietarios, los herederos de Lavín y a la expansión de la actividad de la empresa con la concesión de una marisma para la construcción del dique seco Nº1.

El nuevo dique seco comenzó su actividad en 1922. Las importantes inversiones económicas necesarias para la construcción del dique seco propiciaron, dos años antes, el aumento del capital social de la empresa y la incorporación, a la sociedad de los herederos de Lavín, por primera vez, de nuevos accionistas ajenos a la familia del fundador, Bernardo Lavín.

No había pasado un año del inicio de la actividad del nuevo dique cuando Casimiro Tijero Aguirre adquirió las acciones de la empresa naval, en dos fases, a lo largo de 1923. Adquiere, en un primer paso, las acciones de los inversores que se habían incorporado a la sociedad con motivo de las obras del primer dique seco y, posteriormente, en muy pocos meses, adquiere también las acciones de la familia Lavín. En aquel tiempo la empresa naval se llamaba 'Talleres del Astillero. Herederos de Bernardo Lavín SA' pero con el nuevo propietario pasó a denominarse 'Talleres del Astillero SA'.

El nuevo propietario, Casimiro Tijero Aguirre, era un importante empresario astillerense, que había sido alcalde por la coalición conservadora de Astillero, entre 1903-1907 y entre 1928 y 1930 siendo ya propietario de los astilleros. A pesar de contar con un nuevo dique, la nueva empresa no se limitó, únicamente, a la construcción naval sino que diversificó su actividad con la construcción de material ferroviario, lo que supuso un aumento importantísimo de la actividad industrial. Además, el nuevo propietario intentó incorporarse a la construcción aeronáutica, potenciando e invirtiendo en el aeródromo de Pontejos.

La situación internacional, provocada por la crisis económica de 1929, supuso un bajón en la actividad económica mundial y, por ende, en la demanda de reparación y construcción de buques, lo que conllevó no pocos problemas sociales por la falta de trabajo. Se produjeron largas y sonadas huelgas en los astilleros, que se añadieron a la conflictividad social y política de aquellos momentos. Así que, bajo la dirección de Casimiro Tijero Aguirre, la empresa de construcción naval no pasó sus mejores años y habrá que esperar a la finalización de la Guerra Civil para retomar la actividad industrial.

En este contexto que hemos descrito sucintamente, para ser exactos, el día 5 de agosto de 1930, suponemos que coincidiendo con el veraneo de la familia real en Santander, se produjo la visita del infante Don Jaime, a la sazón Príncipe de Asturias, a las instalaciones de los 'Talleres del Astillero'. De esta visita han llegado a nosotros, gracias a la familia Méndez, un grupo de negativos de cristal entre los que se encuentran cuatro de ellos que recogen la visita real a los astilleros.

Los negativos de cristal, para aquellos que desconozcan esta práctica, fue una técnica fotográfica desarrollada a finales del siglo XIX, llamada método del colodión húmedo, con el que se untaba una placa de vidrio que luego era expuesta y revelada. Su uso se mantuvo, aproximadamente, hasta la fecha de nuestra foto de hoy y permitía, por primera vez, hacer copias de un mismo negativo, consiguiendo, además, una buena calidad de las copias. La digitalización de las copias la he realizado yo mismo con métodos caseros y la calidad conseguida, contando con el negativo de cristal original, es asombrosa, como se puede comprobar.

En la fotografía que publicamos, habiendo contado con el asesoramiento de Casimiro Tijero Agüero, vamos a relatarles el grupo de personas que aparecen en la instantánea de izquierda a derecha: mirando hacia el dique seco, vestido de negro, está Felipe del Castillo, que había sucedido a Casimiro Tijero como alcalde Astillero; detrás, con gabardina clara, se encuentra el infante Gonzalo de Borbón; con pantalón y gorra blanca, Juan de Borbón, a la izquierda; a la derecha, el príncipe de Asturias, Jaime de Borbón, que conversa con Casimiro Tijero Aguirre, dueño y director de los astilleros; justo detrás, se encuentra Andrés Jalón, directivo de la empresa; a continuación, el hijo de Casimiro, Constantino Tijero Noriega, seguido del ingeniero naval Guillermo Cool y en última posición, otro hijo del director, Casimiro Tijero Noriega.

Para finalizar este artículo queremos recordar, a modo de anécdota, que en aquellos momentos se encontraba reparando en el nuevo dique seco el vapor 'María Teresa' y, además, como se puede comprobar en la fotografía, ya estaba realizado el muro de cierre de la factoría en la zona que lo separaba del ferrocarril Santander-Bilbao y Astillero-Ontaneda.

 

Fotos

Vídeos