La procesión del Ramo y la subida a la 'Maya' son dos tradiciones que siguen vivas en Bejes

Procesión del Ramo camino de la iglesia de la localidad de Bejes. Fotografía: Pedro Álvarez/
Procesión del Ramo camino de la iglesia de la localidad de Bejes. Fotografía: Pedro Álvarez

Los vecinos concluyen hoy los tres días de fiestas de la localidad lebaniega

PEDRO ÁLVAREZBejes

La localidad lebaniega de Bejes celebró las festividades de Nuestra Señora, San Roque y San Roquín. Los actos centrales de los tres días festivos tuvieron lugar ayer con la tradicional procesión del Ramo. A las doce del mediodía y desde el barrio de La Aldea, cuatro jóvenes trasladaron el ramo, que estaba compuesto por roscos, flores y cintas de colores, mientras un numeroso número de niñas y jóvenes, ataviadas con los trajes tradicionales, entonaban las coplas, al son de las panderetas y del tambor, acompañadas del párroco, Domingo Landeras y de vecinos y visitantes.

Al llegar a la iglesia y antes de la celebración religiosa, el sacerdote bendijo el ramo. Al salir de misa, se subastaron y repartieron los roscos, así como un buen número de tartas realizadas por los vecinos para colaborar con las fiestas.

Poco después y ya en el barrio de La Aldea, a la entrada del pueblo, se levantaron las dos 'mayas' que se habían trasladado por los vecinos desde el monte de La Llama el día anterior. Este año, además del tronco de madera de haya más alto, de 16 metros, se colocó otro más pequeño, para iniciarse los más jóvenes, que son los que tienen que seguir la tradición. En lo alto, un ramo de flores. Los que lograron llegar hasta el lugar donde se encontraba el ramo ante los aplausos de vecinos y visitantes, animados por las canciones de las mozas del pueblo, fueron Luís Cotera, que llegó al más alto, y los niños Sara Gutiérrez y Alex Blanco, que lograron alcanzar el ramo en la «maya» más pequeña.

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