Ana Santamatilde muestra en Potes la exposición fotográfica 'Bajo el mismo cielo'

Ana Santamatilde junto a alguna de las fotografías que muestra en la exposición de la Casa de Cultura de Potes./Pedro Álvarez
Ana Santamatilde junto a alguna de las fotografías que muestra en la exposición de la Casa de Cultura de Potes. / Pedro Álvarez

Se puede contemplar en la Casa de Cultura hasta el día 31 de este mes

PEDRO ÁLVAREZPotes

La fotógrafa Ana Santamatilde, expone su obra titulada 'Bajo el mismo cielo', compuesta poruna veintena de fotografías de Liébana y de otros rincones de Cantabria, que se pueden contemplar hasta el día 31 en la Casa de Cultura de la villa de Potes. «Bajo el cielo protector que envuelve la vida, surge esta muestra fotográfica que traslada la visión, a través de a nostalgia, de lo que siempre fue y ahora sigue siendo nuestra tierra», como así lo refleja la autora mostrando imágenes donde se combinan paisajes con rincones y detalles, tanto de la tierra como del mar, donde aparecen rincones lebaniegos de Potes, Caloca o de Allende. La exposición está abierta al público de 11.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas, excepto los jueves.

El acto de inauguración contó con la presencia de los alcaldes de Potes y de Cillorigo de Liébana, Javier Gómez y Jesús Cuevas, respectivamente; Eva Cotera, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Potes; Lourdes Royano y Maite de La Fuente, responsables de la fundación de la Casa de Cultura; Juan Jiménez, sargento del puesto de la Guardia Civil de Potes, así como de familiares y amigos.

Lourdes Royano, después de dar la bienvenida a los asistentes al acto de inauguración, leyó un texto del escritor Javier Menéndez Llamazares, donde señala que en la exposición se contemplan «retazos del paisaje, destellos de los naturaleza, construcciones horadadas por la acción de los elementos, o instantáneas que no captan la fugacidaz del presente, sino la lenta deriva del tiempo, la esencia de una tierra labrada por los siglos por las manos de sus moradores, hasta convertirla en lo que es hoy, en el único de los mundos posibles, sencillamente porque es el que hombres y naturaleza hemos labrado, con nuestros afanes tan contradictorios de destrucción y permanencia».

Llamazares recuerda que «quien se asoma a las fotografías de la artista, no puede evitar el empadronarse entre sus muros, junto a sus bahías, entre sus puentes, pero que nadie busque postales promocionales o artificios engañosos, ya que sobre la belleza del paisaje se superponen la crudeza de la vida poco antes del deshielo, bajo la furia del oleaje, en la madera avejentada, sin paños calientes ni falsas excusas, la mirada de la fotógrafa también sabe encontrar algo bello en el simple paso del tiempo, en la lógica sucesión de lo que es natural y nos recuerda nuestra propia caducidad» y por eso insiste en que «si hay un valor que transmitir, ese es el del respeto. Nuestro deber es preservar este mundo como lo recibimos de nuestros mayores, un entorno que hemos humanizado durante milenios;un paisaje que hemos convertido más que en casa, en el hogar colectivo de todos los que lo habitan, pero también de los que pasan fugazmente por ella, pero en ningún modo debemos de agredir y asediar a una naturaleza que casi mágicamente se ha conservado hasta nuestros días. Cuando pasen, esta tierra y este cielo, todavía quedarán un puñado de imágenes que nos recuerdan que este era nuestro mundo, el mundo que tanto amamos y gracias a la mirada lúcida de artistas como Ana Santamatilde, podemos aspirar no solo a salvarlo sino también a que su mundo, su particular arcadia, nos salve a todos nosotros».

Finalmente, Ana Santamatilde, después de agradecer la presencia de autoridades, familiares y amigos, y de reconocer «sentirme feliz de estar en Liébana, esta tierra que tanto quiero y en la que tan a gusto me encuentro», manifestó que «esta obra fotográfica recoge entre numerosos rincones, imágenes que son semblanzas de otro tiempo y que han dejado su huella; recoge el elemento natural, el nuestro, el que nos pertenece, el que fue de nuestros padres y ahora hemos heredado nosotros, y por ello pretendo transmitir en todas las imágenes la belleza de esta tierra, así como el valor y el respeto, contemplando en la imágenes tanto el mar como la montaña, además del alma de los pueblos. Esta es la esencia básica de «Bajo el mismo cielo», esencia de mi Liébana querida y de mi Cantabria. Mis proyectos siempre están hechos de ilusión, de trabajo y de pasión».