El Cristo bendice el mar de Comillas

Picayos y pandereteras acompañaron la imagen del Santo Cristo del Amparo. /Javier Rosendo
Picayos y pandereteras acompañaron la imagen del Santo Cristo del Amparo. / Javier Rosendo

La procesión marítima se celebró ayer en el puerto de la villa, con numeroso público y un cielo azul al que respetaron las nubes

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEACabezón de la Sal

Comillas vivió ayer uno de sus mejores momentos del año, la procesión marítima del Santo Cristo del Amparo. Con la melena al viento, las pandereteras esperaban acompañadas de los picayos la salida del Santo de la Cofradía de Pescadores en el muelle de la villa. La alcaldesa, Teresa Noceda, observaba paciente las panderetas calladas, los barcos engalanados y el público expectante. Los jóvenes bailarines se terminaban de colocar el pañuelo azul al cuello y los bañistas en la playa empezaban a preguntarse qué era lo que pasaba en el puerto, con tanta multitud.

A las seis y pocos minutos, sacaron al Cristo de la lonja a hombros de cuatro hombres y las miradas de los devotos se iluminaron ante la imagen. El sonido de las castañuelas y de las panderetas se colaba entre el canto más tradicional de Comillas: «Santo Cristo del Amparo en el día de tu fiesta...». Los turistas sacaban los móviles para grabar y la imagen del santo, alabado y aplaudido, dirigía la procesión antes de embarcar. Este año, el Cristo fue embarcado en el 'Verónica del Mar'. Le acompañaron picayos, pandereteras, comillanos, políticos, marineros y fieles. «Asomad solo la cabeza, el cuerpo dentro», le decía un abuelo a sus nietos antes de salir a la mar. Así dio comienzo la procesión marítima, donde también participaron otras embarcaciones, todas engalanadas para la ocasión, como el 'María Teresa'.

Con la gente viendo el espectáculo desde el espigón y un cielo azul que apenas se dejó tocar por alguna nube, los barcos tomaron el mar y dibujaron una estela de devoción y promesas, aquellas que antaño hacían las comillanas para pedir por sus maridos marineros. Pasados unos minutos, los buques tomaban rumbo al puerto de nuevo, para ser recibidos por la banda de gaitas 'Gediu', que acompañó a la procesión hasta la iglesia de San Cristóbal, donde el Cristo fue devuelto a su lugar. La fiesta continuó hasta por la noche, cuando tuvieron lugar los espectaculares fuegos artificiales de Comillas, que también reunieron a numeroso público tanto en la zona de la playa como en la estatua. Durante un rato, el cielo de Comillas fue anoche luz y color.