Inaugurada la carretera entre Ibio y Herrera, que evitará «muchos» accidentes ocurridos en este «punto negro»

Revilla, en el acto de inauguración de la carretera./Javier Rosendo
Revilla, en el acto de inauguración de la carretera. / Javier Rosendo

El presidente regional ha visitado las obras de finalización tanto de la vía como de la construcción de la pasarela peatonal sobre el arroyo Ceceja

DM .
DM .Santander

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha visitado este miércoles la finalización de las obras en la carretera entre Ibio y Herrera de Ibio, y la construcción de la pasarela peatonal sobre el arroyo Ceceja que, en su opinión, evitará «muchos» de los accidentes que han ocurrido en este «punto negro».

La construcción de esta pasarela, que arrancó en noviembre y tiene un plazo de ejecución de seis meses, con un presupuesto de unos 200.000 euros, permitirá a los vecinos de la zona cruzar el río de un lado al otro sin tener que hacerlo por el puente, por donde circulan los coches. La obra quedará rematada con barandillas, barreras de seguridad, e iluminación y señalización horizontal y vertical en todo el entorno.

Para Revilla, este tipo de actuaciones «de pequeño importe», alrededor de un millón de euros entre la pasarela y la carretera, suponen «grandes obras» para los vecinos porque dan seguridad.

El presidente cántabro ha estado acompañado por el consejero de Obras Públicas y Vivienda, José María Mazón, quien considera que esta pasarela, formada por una viga de 34 metros, «va a quedar muy bonita». Y ha advertido de que no se ha «podido hacer mejor porque la Confederación (Hidrográfica del Cantábrico) es muy exigente» por la presencia del río.

Además, Mazón ha anunciado al alcalde de Mazcuerras, Francisco Javier Camino, que la obra se va a completar con la carretera que va de Herrera de Ibio a Virgen de la Peña.

El Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Obras Públicas y Vivienda, también ha invertido unos 700.000 euros para acondicionar la carretera Ibio-Herrera de Ibio que, con un total de 1,7 kilómetros, ya dispone de una calzada más ancha y de un firme y drenaje totalmente renovados.

Según han explicado técnicos del área de Obras Públicas, las intervenciones en la carretera han consistido en ampliar la plataforma y reforzar el firme, con el fin de conseguir una calzada de 5,5 metros de anchura y arcenes de 25 centímetros a cada lado.

Esta obra ha mantenido el trazado de la carretera y ha aprovechado al máximo la plataforma que existía antes, y tan sólo en la parte final se han realizados mejoras puntuales de las curvas en el tramo interurbano, justo antes de su finalización, en la intersección con la CA-811, a la altura de Villanueva, y en la CA-283, en el cruce con Riaño de Ibio.

Estas actuaciones han incluido la renovación del drenaje longitudinal y transversal mediante cunetas revestidas de hormigón y la instalación de un muro de escollera y la restauración del paisaje mediante la siembra de plantas variadas para evitar el vertido de los rellenos hacia las proximidades del cauce del río.

 

Fotos

Vídeos