Los lobos matan varias ovejas junto al pueblo de San Pedro de las Baheras

Manuel Fernández señala el prado donde tenía las ovejas que fueron atacadas. /S. Torre
Manuel Fernández señala el prado donde tenía las ovejas que fueron atacadas. / S. Torre

Los vecinos se muestran sorprendidos por los ataques al ganado, algo que no se producía «desde hace muchos años»

Sara Torre
SARA TORRESantander

Los vecinos de San Pedro de las Baheras (Val de San Vicente) viven en constante tensión desde que el lobo se ha dejado caer por su pueblo, tras cerca de cien años sin hacerse notar. Entre las víctimas, las ovejas de Manuel Fernández, que pastaban en una finca cercana a las casas hasta que el ganadero se cercioró de que los dos ataques sufridos habían sido obra del lobo, según le informó un guarda del Seprona.

«Una noche vinieron por ahí y me fastidiaron dos corderos. Uno lo llevaron y otro lo comieron por la mitad, y cuatro más, matados, mordidos por los riñones. Tuve que tirarlos porque estaba la carne toda machacada, no valía para nada», explica el ganadero, que añade que «la última oveja la mató el jueves y cuando vinieron del Seprona, lo vieron y sí, era el lobo».

Dice que el primer día no dio parte porque no sabía si habían podido ser perros. «Pero después de lo del jueves llamamos y dijeron que sí, que era el lobo», reitera Fernández. Además, señala que en la noche de anteayer también estuvo por allí y lo dedujo porque «estaba el perro como loco, ladrando», por lo que procedió a cerrar las ovejas. Serían las dos de la mañana. Explica también Fernández que a su vecino de al lado, le mató dos animales el mismo día que atacó a los suyos por última vez.

Se sabe que el lobo que merodeaba por la zona. Por Bueyes y Merodio, por ejemplo, se ha dejado notar. Pero como asegura el vecino de San Pedro de las Baheras «hacía muchos años que no andaban por aquí».

Después de un siglo

En concreto, más de cien años son los que calcula el presidente de la Junta Vecinal, Pedro Castro, quien recuerda cuando su padre contaba que cómo, cuando era un chaval, fueron las últimas veces que atacaron lobos y explica que cuando le atacaron a Fernández a sus animales por primera vez «nadie daba crédito a que fuera un lobo». Aunque ya sabían que estaba cerca, «porque por Casamaría, Cabanzón y estos pueblos ya había hecho algún atropello, pero ahora hablamos de cerca de las casas, o sea, que esto ya es preocupante».

«La situación es inquietante, porque creíamos que aquí no era posible que llegara a atacar a la ganadería pero estamos viendo que es posible, lo ha hecho y de una forma importante», comenta Castro, que deduce que «una vez que este animal se instale entre la comarca de Herrerías y Peñamellera Baja y los pueblos de Helgueras y San Pedro, se puede desplazar a cualquier pueblo de la zona». Por todo ello, el presidente de la Junta Vecinal planteará una reunión con los cazadores para poner sobre la mesa una situación que compara con «el cuento del lobo»: «Es igual. ¡Que viene el lobo!, ¡Que viene el lobo! Viene y no avisa». Por su parte, el presidente de la Sociedad de Cazadores de Val de San Vicente, José Luis Ruiz, opina que «estaba a la vista que eso iba a ocurrir, que cualquier día llegase ahí, a la misma orilla del pueblo» y dice que «la Administración tiene que poner los medios para controlar esa población tan exagerada de lobos porque un día van a andar como las personas, por el camino».