Lucha feminista en Cabezón de la Sal

Cuatro de las componentes de la Asamblea Feminista de Cabezón se reúnen para debatir sobre feminismo./J. Rosendo
Cuatro de las componentes de la Asamblea Feminista de Cabezón se reúnen para debatir sobre feminismo. / J. Rosendo

Un grupo de mujeres se reúne los segundos martes de cada mes en la localidad para debatir, reflexionar y organizar actividades sobre feminismo

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEACabezón de la Sal

Llega un poco agitada. La carpeta morada hace juego con su pañuelo. Seguro que se ha enconjuntado intencionadamente. Marianela Ferrero es una de las mujeres que ha formado la Asamblea Feminista en Cabezón. Uruguaya, reside en el municipio desde hace siete años, los mismos que lleva trabajando con diversos colectivos a nivel comarcal. Dice «hola» alargando las vocales y se expresa con parsimonia. Saluda a sus compañeras, Rocío Ruiz, Gisela Fernández y Sar Abascal. Las cuatro ocupan la zona del fondo del Café con Palabras, un lugar con encanto de Cabezón de la Sal que invita a reflexionar. «Faltan más mujeres que no han podido venir», aclaran lo primero. La Asamblea existe en Cabezón desde el año pasado, pero últimamente tiene más presencia en el municipio. No es la única de Cantabria. Hay asambleas feministas en Reinosa, Torrelavega y Santander. La de Cabezón es solamente de mujeres, aunque organiza actividades mixtas.

El objetivo de esta asamblea es «introducir la perspectiva de género en todos los ámbitos de la sociedad», explican. Se trata de «sumar esfuerzos y debatir no solo sobre feminismo, sino también sobre otros temas que nos afectan» como seres sociales. «La lucha feminista es una lucha por la vida», insisten, porque en este movimiento se integran otras reivindicaciones, «como la lucha ecologista, por la dignidad, las pensiones o por una vivienda digna y en contra de la precariedad». «Tratamos de poner en común cuáles son los temas que nos preocupan en el día a día, porque ten en cuenta que esta asamblea está formada por mujeres de diversos ámbitos y cada una vive una realidad diferente». Y a la vez similar. «Luego cada una verá si es feminista en su casa, algo que resulta muy complicado, porque a veces tienes que enfrentarte a tus seres queridos», afirma Gisela. Se trata de salir del yugo de los roles de género. Efectivamente, «hablamos mucho de roles que se nos han impuesto». «También queremos llegar a la mujer rural, analizar su situación, ya que estamos geográficamente cerca», opina Rocío.

Luego está el tema de cómo la publicidad y los partidos politicos instrumentalizan el feminismo. De cómo rentabilizar un movimiento tan primordial para que se produzca un cambio social. «El sistema rentabiliza todo», explica Marianela. «Precisamente la asamblea tendría que ser una herramienta para que esto no suceda, para que no sean los poderes los que tengan la sartén por el mango», analizan.

¿Por qué asistimos a un incremento de casos de violencia de género en edades cada vez más tempranas? «La violencia se produce en todos los niveles de la sociedad, no solo con mujeres y niñas, sino también con otros colectivos de transexuales, homosexuales, o personas con capacidades diferentes». En general, «con todos aquellos que son más vulnerables», indica Marinela. «Por eso es tan importante sumar la energía y la fuerza de otros movimientos sociales e introducir esta mirada de género, para que las desigualdades se vayan mitigando».

«La lucha feminista es una lucha por la vida, porque en este movimiento se integran reivindicaciones»

Por otro lado, desde la Asamblea llevan a cabo diversas actividades mixtas «para deconstruir los roles sociales». Generalmente, son actividades mixtas, a las que pueden acudir hombres. Como 'Leer en feminismo', que es una especie de club de lectura. «Todos leemos el mismo libro y quedamos para comentarlo». «Se trata de preguntar, cuestionarnos e interpelarnos», dice Marianela. «También desde el punto de vista cultural, reivindicando siempre esa mirada de género».

Además, una semana antes del 8 de marzo, se celebraron los 'Ocho días de Revuelta Feminista', con multitud de actuaciones y actividades por toda la comarca. En Cabezón, «colocamos una red morada en la plaza de la Bodega, junto al río, para que la gente escribiera y colgara sus pequeños textos en relación al tema del género, qué cosas le parecían bien y qué cosas mal, con el objetivo de visibilizar la diversidad». La respuesta fue muy buena. «Nos sorprendió la implicación de los niños y las niñas y lo interesados que parecían».

«La respuesta de la gente a las actividades que hemos hecho en Cabezón ha sido muy buena»

El acto le dio vida a Cabezón. «La gente mostró interés, se acercó a preguntar y pegó su mensaje en la red. Fue un acto muy bonito», coinciden todas. Sobre si van a continuar siendo una Asamblea solo de mujeres, responden: «depende de la realidad social, primero nos informamos y luego vemos qué hacemos», detallan. La idea inicial «es crear este mundo femenino y luego ver qué pasa y cómo nos abrimos a otros ámbitos». La realidad social de Cabezón es amable en este sentido. «La gente aquí es activa» y tiende al asociacionismo. «Es territorio comanche», bromea Gisela a su vez. Rocío también forma parte de la Plataforma por la Dignidad en Geriatría. Tratan de abarcar todos los ejes posibles en la zona y atraer a más mujeres cada vez. «Les invitamos a debatir, a reflexionar». A explicarlas y explicarse por qué las mujeres tienen miedo cuando caminan solas por la noche por un lugar oscuro. «Es algo que nos han inducido desde pequeñas», afirma Marianela. «Esto no sucede porque los hombres sean malos, sino porque existe un pensamiento dirigido que se basa en determinados roles», concluyen.