El Museo de la Naturaleza, cerrado por reforma

El complejo ha cerrado sus puertas el 27 de mayo para afrontar una reforma con la que renovar su discurso museístico y puesta en escena

La directora del Museo de la Naturaleza, a la izquierda, repasa las propuestas para dar un nuevo impulso al museo./Javier Rosendo
La directora del Museo de la Naturaleza, a la izquierda, repasa las propuestas para dar un nuevo impulso al museo. / Javier Rosendo
Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEACarrejo

Las paredes del Museo de la Naturaleza de Carrejo, en Cabezón de la Sal, son de color verde oscuro. El señor que camina delante sube las escaleras de piedra y se abre paso entre las diferentes salas hacia el despacho de la directora, Marta Sainz de la Maza. Al entrar en sus dominos, la sensación de oscuridad desaparece y todo es luz. La mesa de Marta está llena de cosas, como su mente de proyectos, y hay un cuadro sobre las mujeres científicas castigadas al olvido. Suena música de fondo que parece que ha sido compuesta con ese fin y Marta pregunta si molesta antes de empezar a hablar. Cuesta pensar que dentro de tres meses esto será otra cosa. Y es que el museo afronta su segunda reforma de calado (se llevó a cabo una actuación similar en el año 2003), motivo por el que desde el pasado día 27 de mayo ha cerrado ya sus puertas de forma temporal.

«Aunque obras como tal tampoco van a ser», explica Sainz de la Maza, quien asegura que «lo que vamos a hacer desde la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria es cambiar el discurso y la forma de transmitir su contenido». «Vivimos en una sociedad donde hay 29 millones de personas enganchadas a las redes sociales y ha cambiado la forma de contar las cosas. Tenemos un público muy fiel, al que no necesitamos convencer para que venga, pero queremos atraer a los chavales de 15 a 17 años y aportarles más, darles más, porque interpretan los contenidos de otra forma», explica la directora. Y es que el museo alberga una gran colección de historia natural, que se ha quedado algo obsoleta en la sociedad de las nuevas tecnologías y el acceso a la información de forma inmediata. Por eso precisamente «vamos a hacer más atractiva la visita», no solo para los jóvenes, también para los pequeños escolares,«porque si de niño encuentras algo en un museo que te engancha, haces de ello toda tu vida», dice su directora con pasión.

La memoria del museo tiene 30 años de vida. En las paredes de piedra y las vitrinas de los animales disecados se refleja el paso de los años. Da la sensación de que en el interior de esta vieja casa de piedra todo está demasiado quieto y silencioso. Todo menos la cabeza de su responsable, donde los pensamientos se suceden uno detrás de otro. «Vamos a cambiar el discurso y la información sin perder la esencia y la tradición, a explicar lo que ha sucedido desde el Big Bang hasta llegar a ser Cabezón de la Sal. Queremos situar a la gente para que sepa cómo y de dónde venimos y hacerlo de una forma muy visual y atractiva».

Javier Rosendo

Marta Sainz de la Maza, que es una amante de la ciencia y del conocimiento, considera que es importante incidir en «cómo llegamos al pensamiento científico, porque la gente debería diferenciar entre las creencias y la ciencia». «Se trata de un paso que ha dado la humanidad y que nos ha llevado a la situación actual». «Queremos que la ciencia tome importancia, así como las mujeres de ciencia, y que esto suponga un estímulo para la gente joven». La directora es una entusiasta y por eso es fácil adivinar que se trata de Darwin cuando asegura que se recreará el escritorio y el lugar de trabajo de un científico en uno de los espacios del museo. «Es que Darwin fue un científico increíble. En un momento en que se pensaba que el mundo se había hecho en seis mil años, recopilaba datos que no encajaban con lo que sabía. Se trata de explicarle a la gente que cuando los datos que ves no cuadran con lo que te están contando, ahí pasa algo. Es una forma de despertar el sentido crítico». Este despacho o laboratorio, servirá de pórtico para iniciar un recorrido donde se mostrarán diversos animales ubicados en unas urnas muy atractivas, y que mostrarán la diversidad de las especies, ecosistemas y su evolución. Por otro lado, «se trata también, por supuesto, de continuar incidiendo en nuestra colección de una manera más moderna y limpia, actualizada». Cantabria es una región pequeña «con una diversidad orográfica, geográfica, climática, vegetal y animal alucinante».

En estas tres décadas que lleva abierto, desde el museo se ha realizado una importante labor de difusión de la naturaleza, la conservación y la ciencia. Gracias además «a que contamos con guías que realizan unas visitas de gran calidad», remarca Sainz de la Maza, quien asegura que el cambio incluye «realizar visitas temáticas, donde se traten temas más específicos». También habrá un área destinada a la realización de actividades «para que los pequeños se motiven y tengan algo que llevarse a casa». Está previsto que el recorrido se inicie en la primera planta, donde se explique la historia del planeta. «La segunda planta estará dedicada a Cantabria, los ecosistemas acuáticos y los bosques y paisajes de montaña». Se trata pues, de que el museo emocione al visitante y de que éste se pregunte por lo que ve. «Buscamos algo más que la visión objetiva de la figura». En este sentido, se proponen «jugar con las nuevas tecnologías en la confección de un museo súper moderno, que se encuentra dentro de un cascarón del siglo XVII». Aunque no se sabe cuánto tiempo se alargarán los trabajos, «esperamos que para mediados de verano esté de nuevo abierto el museo para todos aquellos que quieran visitarnos».

«En los últimos años han aumentado las visitas»

Marta Sainz de la Maza asegura que en los últimos años «ha aumentado el número de personas que visitan el Museo de la Naturaleza» y considera que con este cambio «esperamos recibir aún a más gente». Por las salas de este edificio han pasado los escolares de todos los colegios de Cantabria. «Ese es nuestro punto fuerte, sin duda, porque vienen alumnos de muchísimos colegios», confirma la directora. De ahí también la reforma.«Queremos que los que repiten se encuentren algo diferente y no vean lo mismo año a año». El día que se inaugure el renovado complejo museístico «habrá sorpresas, porque hemos adquirido una nueva pieza de un animal disecado que forma parte de la fauna de Cantabria». Y esta es solo una de las muchas cosas nuevas que habrá en el museo de Carrejo. El objetivo «es que todos los vecinos de Cabezón y de Cantabria lo conozcan». La muestra depende de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria y este es el museo que quizá menos visitan los propios vecinos de Cabezón. «A veces nos obvian», se queja Marta, consciente de este problema. Sin embargo, a partir de ahora y con las buenas expectativas, será difícil resistirse a visitar este complejo de nuevo y disfrutar de la experiencia.

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