La obra del paseo peatonal entre Comillas y Ruiloba entra en su última fase

La primera fase de la obra está ya prácticamente finalizada. /Javier Rosendo
La primera fase de la obra está ya prácticamente finalizada. / Javier Rosendo

Tras las jornadas festivas, se iniciarán los trabajos en la zona de la urbanización conocida como Lagos Azules

LUCÍA ALCOLEA COMILLAS.

Comillas ya cuenta con un paseo peatonal que une la zona del camping, a la altura del Hotel Joseín, con puente Portillo. Las obras están siendo ejecutadas por la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Cantabria y suponen la primera fase de un proyecto que tiene como fin unir los municipios de Ruiloba, en la urbanización Lagos Azules (Casasola), con el camping de Comillas mediante un paseo por el que puedan transitar las personas con total seguridad. El consejero de Obras Públicas, José Luis Gochicoa, visitó recientemente los trabajos acompañado de la alcaldesa de la localidad, Teresa Noceda. Aunque se trata de un proyecto del que se empezó a hablar hace cuatro años, las obras dieron comienzo hace un mes «y hasta ahora ya se ha construido la acera desde el Hotel hasta Puente Portillo», que sería la parte de la obra que corresponde al municipio de Comillas. Aún falta rematar algunos detalles e instalar farolas nuevas para que esta primera fase pueda darse por concluida. «Después de Semana Santa, comenzarán a ejecutarse los trabajos para continuar el paseo hasta Casasola, en Ruiloba», confirmó la alcaldesa. El consejero adelantó que la obra estará acabada «antes del verano».

Se trata de una actuación muy demandada, que se realiza en la margen izquierda de la CA-131, justo donde está establecido el límite entre ambos municipios y donde la Consejería ya construyó un tramo peatonal hace varios años. El objetivo ahora es agrandar este paseo y garantizar la seguridad en un punto kilométrico complicado, en curva y con un estrechamiento de la calzada, en la que apenas hay arcenes para poder transitar. Ante esta situación, los usuarios se han visto obligados a caminar por la zona ajardinada, en ocasiones embarrada, con el peligro que ello supone, ya que «hablamos de un tramo que registra mucho tráfico rodado en verano», explicó el consejero. Gochicoa señaló que se trata de una obra «compleja, porque nos encontramos en un territorio que hay que respetar, por lo que hemos tratado de ajustar los trabajos a la zona urbana o edificada, en vez de avanzar hacia la playa o el área rocosa». Además, «hay servicios de telefonía, gas natural o saneamiento que se han visto afectados», por lo que la planificación de la obra ha sido más costosa de lo habitual.

La nueva acera cuenta con un metro ochenta de ancho y señalización, mejora el acceso al camping y a la playa de Comillas y elimina la peligrosidad de la curva que separa ambos núcleos urbanos. El resultado, aseguró el consejero, «va a marcar un antes y un después en la relación entre Comillas y Ruiloba».

La alcaldesa agradeció la ayuda de la Consejería para poder realizar esta obra, «tan demandada y que tanto nos ha costado llevar a cabo, debido a que también ha sido necesario expropiar algunas fincas de los vecinos», matizó. Noceda valoró el resultado de los trabajos, «a punto de terminar a falta de algunos remates» e insistió en que el paseo «será muy utilizado por los usuarios que residen en Casasola y vienen caminando a la playa de Comillas».