La Olimpiada vuelve a celebrarse

La tradicional 'Pasá' es uno de los momentos más importantes de la cita ganadera./Javier Rosendo
La tradicional 'Pasá' es uno de los momentos más importantes de la cita ganadera. / Javier Rosendo

Cabezón de la Sal acoge el próximo 12 de octubre la 38 edición de la Olimpiada del Tudanco, una feria por la que pasan más de 30.000 personas

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEACabezón de la Sal

Cabezón de la Sal celebra el próximo viernes, día 12, la XXXVIII edición de la Olimpiada del Tudanco, uno de los eventos más multitudinarios de la comarca, en el que este año participarán alrededor de mil vacas tudancas, pertenecientes a unas 28 cabañas de diferentes puntos de Cantabria. Se espera que ese día en Cabezón de la Sal se den cita 30.000 personas, según las estimaciones del presidenta de la Asociación Nacional de Ganado Tudanco, Lorenzo González. Estimación con las que coincide el alcalde del municipio, Víctor Manuel Reinoso, quien esta semana recordó que es, junto a los 10.000 del Soplao, uno de los acontecimientos que más personas atraen a Cabezón, lo que revierte de forma muy positiva en la economía local.

Este año la feria cuenta con dos novedades con respecto a las anteriores ediciones. «Estamos organizando la preparación de un ragú en la finca de Ontoria donde se organiza la feria, del que se repartirán unas 2.500 raciones entre los asistentes». El guiso será gratuito para todo el que lo desee.

La segunda novedad radica en el recorrido que las reses realizan a partir de las cuatro de la tarde por las principales calles del pueblo. «Este año las tudancas pasarán por la Avenida de Cantabria, principal arteria del municipio», algo que hasta ahora no se ha dado. El recorrido que realizan las tudancas a partir de las cuatro de la tarde parte de Ontoria y hasta ahora ha transcurrido por la calle Santiago Galas para luego continuar por el Ayuntamiento.

Sin embargo, esta vez las reses se lucirán por la Avenida, para luego seguir por la calle Poeta José Hierro y terminar de nuevo en la calle Virgen del Campo. «Los participantes nos han solicitado pasar por la Avenida y también creemos que es más bonito». Los ganaderos son los que más viven esta fiesta. «Para ellos es como el día de las Olimpiadas para un deportista, la fiesta grande, el día más importante», explica Lorenzo. Los participantes se pasan semanas preparando a las vacas para que ese día todo salga perfecto y brillen entre la multitud. Lo viven «con mucho orgullo y satisfacción». Es el reconocimiento al esfuerzo y al sacrificio que supone trabajar con estos animales a diario.

«Yo esta cita la llevo en el corazón», reconoce Lorenzo González. «Es nuestra Champion». Y algo de competición hay, pues se otorgan premios a las mejores reses y a la mejor vestimenta típica regional. También se aprovecha para vender. Y para comprar, pues cientos de puestos abarrotan los alrededores de Ontoria con todo tipo de productos típicos de Cantabria. Quesos, embutidos, mermeladas, licores, frutos secos, dulces, panes, botas, albarcas, paraguas, artesanía, ropa, bocadillos hechos al momento, conservas, bisutería...

Asegura además el presidente de la Asociación que ese día visita Cantabria gente de la región y de fuera de estas fronteras. «Vienen visitantes de muchos sitios y compran, se gastan el dinero y se quedan a comer en nuestros restaurantes», lo que reperute de forma muy positiva. El menú de ese día suele incluir el famosococido montañés y la carne de tudanca, sabrosa y consistente. Tampoco faltan las rabas en las terrazas y el ambiente en los bares, con música alta y barras al aire libre.

«Nos visita gente de fuera de Cantabria, que compra, se gasta el dinero y come en los restaurantes»

La fiesta, que es por cierto de Interés Turístico Regional, comienza bien pronto por la mañana, con el sonido de los campanos de las vacas que los ganaderos trasladan caminando desde sus fincas hasta Ontoria. Un desfile continuo de reses que termina en los terrenos de esta pedanía de Cabezón, donde se concentran todas. En los últimos años ha hecho sol, algo casi imprescindible para que la zona no se convierta en un barrizal, como también ha sucedido en alguna ocasión. Es la ocasión perfecta para conocer la Cantabria más autóctona. Lo característico de la tierra y el quehacer de estos criadores, que en ocasiones también han tenido que luchar para reclamar lo que consideraban sus derechos.

Hace dos años la Olimpiada del Tudanco no se celebró por las discrepancias existentes etre los ganaderos y el Gobierno Regional sobre las subvenciones que reciben los criadores de razas autóctonas en peligro de extinción. Los ganaderos decidieron no acudir a la feria, a pesar del gran perjuicio que suponía para la comarca en general. «Se notó muchísimo», recordaba esta semana el alcalde, contento porque los problemas ya se hayan solucionado. «Ahora todo está bien», confirmaba también Lorenzo González el pasado martes, «porque se están haciendo las cosas como se tienen que hacer y se están preocupando de cuidar a las tudancas».

Un mal recuerdo que quedará en nada de nuevo el próximo 12 de octubre, día del Pilar y de homenajear lo propio.

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