La torre norte de la iglesia de Cóbreces luce ya su nuevo pináculo

Para colocar el pináculo fue necesario utilizar una grúa de gran altura. :: javier rosendo / Javier Rosendo

La estructura de 5.000 kilos de peso fue colocada con una grúa de grandes dimensiones, en una operación que requirió varias horas

Lucía Alcolea
LUCÍA ALCOLEACabezón de la Sal

Ver una grúa de 60 metros de altura elevar un pináculo de madera (parte de arriba de una torre en forma de triángulo) de 5.000 kilos de peso, hasta colocarlo sobre una iglesia es algo que no se pasa todos los días. Por eso, un grupo de vecinos de Alfoz de Lloredo acudió durante la mañana de ayer a los alrededores de la iglesia de San Pedro Ad Víncula de Cóbreces con la cámara del móvil activada a pesar de la lluvia. Todos querían ser testigos de este «hito histórico», como explicaba el arquitecto Luis Alberto Alonso, que ha capitaneado la rehabilitación de la torre norte del templo cuyo deterioro comenzaba a ser alarmante.

Los trabajos para reformar la estructura se han efectuado gracias a una subvención de 120.000 euros de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria (el Obispado se hace cargo del IVA, que ascendería a unos 30.000 euros) y suponen la continuación de una serie de actuaciones de mejora que dieron comienzo en 2014 y que tienen como objetivo salvar este templo, declarado Bien de Interés Local (BIL), que estaba a punto de derrumbarse.

«Aunque hoy sea un día gris, para nosotros no es un día triste», explicó ayer visiblemente emocionado David Fernández, el presidente de la Asociación para la Rehabilitación de la Iglesia, creada por una docena de vecinos que hace cuatro años decidió empezar a actuar y recaudar fondos entre los feligreses y las administraciones «para no dejar morir al templo».

Desde entonces, se han efectuado algunas mejoras gracias a diversas inyecciones económicas, pero lo más importante era reformar la torre norte, cuyas láminas de zinc ya habían comenzado a desprenderse y a caer sobre la carretera y la finca colindante. Las obras han sido acometidas por tres empresas (American LH, Ízaro Gestión y Construcciones JM García). La parte más destacada del proyecto ha sido la construcción del enorme pináculo de madera que durante la mañana de ayer debía quedar encajado en lo alto de la torre, como la pieza de un puzle. «Se trata de una réplica de la estructura original, que tuvo que ser derribada», explicaba el encargado de la empresa de construcción, José Manuel García. El 'juguete' nuevo tuvo que ser elevado unos 33 metros hasta lo alto de la torre y la labor, no exenta de dificultad, creó mucha expectación entre los ciudadanos. A las diez de la mañana la carretera ya se había cerrado al tráfico y los operarios discurrían la forma de acometer el desafío con éxito. El espectáculo estaba previsto para las doce de la mañana, pero se tuvieron que sortear varios obstáculos y finalmente el pináculo era colocado sobre la torre a las tres y media de la tarde, cuando hasta el sol ya había salido para verlo.

La iglesia fue construida entre 1898 y 1910 bajo el liderazgo del arquitecto cántabro Emilio de la Torriente. «Es la típica estructura neogótica cuya construcción no es muy buena», reconocía ayer el arquitecto responsable del proyecto, que resaltaba «su notable presencia en el paisaje, con los Picos de Europa y el mar de fondo, que recuerda a una estampa centroeuropea». El problema del templo es que apenas ha sido intervenido desde su construcción, «por lo que ha ido deteriorándose a marchas forzadas». Por este motivo ha sido clave «el papel de la Asociación», reconocía José Manuel Ortíz, delegado de Patrimonio del Obispado, que siguió toda la operación.

También el alcalde de Alfoz de Lloredo, Enrique Bretones, aseguraba a los pies del templo que «el Ayuntamiento aporta una partida presupuestaria anual de 4.000 euros a la asociación». «Ojalá el próximo año vengamos a inaugurar la segunda torre», decía. Y es que la rehabilitación de la iglesia debería continuar con la reforma de la torre sur, cuyo estado de deterioro no es tan alarmante pero que también necesita una intervención. «El primer objetivo era arreglar las cubiertas y asegurar la impermeabilización y a partir de ahora habrá que seguir buscando financiación», señalaba el arquitecto.

 

Fotos

Vídeos