Vecinos de Muñorrodero paralizan una obra para exigir al Gobierno medidas contra las inundaciones

Los vecinos atravesaron un coche para impedir que las máquinas continuaran con el trabajo en la carretera./DM
Los vecinos atravesaron un coche para impedir que las máquinas continuaran con el trabajo en la carretera. / DM

El consejero de Obras Públicas garantizó que el proyecto para solucionar este problema estará finalizado en julio y aseguró que los trabajos que se ejecutan ahora sonsólo de conservaciónde la carretera

Sara Torre
SARA TORRESantander

Vecinos de Muñorrodero paralizaron en la mañana de ayer, durante una hora, los trabajos que había comenzado a realizar la Consejería de Obras Públicas en la localidad. Exigían que se garantizara el cumplimiento del último compromiso del Gobierno de poner solución al problema de las inundaciones, algo que vienen demandando desde hace veinte años.

Cuando los operarios de la empresa Senor, encargada por el Gobierno regional de reparar los baches de la zona, comenzaron los trabajos, un grupo de vecinos se plantó delante de la maquinaria y cruzaron un coche en mitad de la carretera para impedir que los vehículos avanzasen, entendiendo que si se hacía una gran obra en el pueblo obviando las medidas encaminadas a terminar con las inundaciones, no se llegaría a efectuar su reivindicación principal. Por eso, exigieron que ya que se arrancaban las máquinas, se hiciera todo a la vez.

Aunque los vecinos se mostraron cordiales y explicaron a los operarios su preocupación, se vivieron instantes de cierta tensión, que no llegaron más lejos que a la amenaza de avisar a la Guardia Civil. El conflicto finalizó cuando el Consejero de Obras Públicas, José Luis Gochicoa, tranquilizó a los presentes, vía telefónica, y garantizó que se cumplirá lo prometido.

«En vez de arreglar un poco los baches, se han puesto a quitar quince o veinte centímetros de firme, han metido las máquinas en plan salvaje y a mí me ha parecido que eso no era lo que nosotros habíamos acordado con Obras Públicas. Habíamos dicho que sólo íbamos a permitir que se arreglara lo más peligroso», explicaba Esther Camus, la vecina más reivindicativa, quien a lo largo de estos años se ha puesto en contacto por carta en diversas ocasiones con la Consejería y hace dos meses fue visitada por el consejero, José Luis Gochicoa, momento en el cual se le comunicó que había un proyecto en marcha que terminaría con los problemas.

Recelosa por promesas de otros responsables que años atrás se habían realizado y no se han cumplido, ya adelantó en aquel momento que no iba a permitir en esa zona ninguna obra relacionada con la carretera que no fuera la demandada, al margen de arreglar someramente los baches. «Hemos querido parar la obra, cosa que se han negado a hacer, y hemos llamado a todas las personas que hemos podido para hacer presión, pero veíamos que no hacían caso, que seguían con su idea», comentaba para argumentar lo que les había llevado a plantarse delante de las máquinas.

Por su parte, desde la empresa se pusieron en contacto con la Consejería y recibieron instrucciones de que continuaran haciendo la reparación por otras zonas cercanas. También la propia vecina habló minutos más tarde con el consejero, quien la tranquilizó y le volvió a pedir que permitiera arreglar lo más peligroso. «Le hemos dicho que sí, y en eso hemos quedado», finalizaba la mujer. Por su parte, el propio consejero aclaró a El Diario Montañés que a lo largo del mes de julio estará finalizado el proyecto en cuestión y, una vez licitada la obra, se pondrá en marcha. «Es el compromiso que hemos adquirido con el pueblo y, evidentemente, lo vamos a mantener», dijo.

Al respecto de los trabajos que se comenzaron a efectuar ayer, indicó que se va a hacer «lo mínimo». «No vamos a gastar dinero en un sitio que luego vamos a abrir», explicó. Por tanto, incidió en que lo que se pretendía era continuar con el programa de bacheo general, porque «el firme está un poco peligroso» y a eso se iban a limitar las obras.

El alcalde de Val de San Vicente, Roberto Escobedo, se personó en el lugar para mediar y resumió así la situación:«Se ha generado una confusión porque estamos pendientes de un proyecto en el mismo tramo y queríamos tener garantías de que la reparación del vial no iba a condicionar la ejecución del proyecto, es decir, evitar que una vez reparado el vial no consiguiéramos el objetivo prioritario». Escobedo indicó que comprende el malentendido, «ya que los vecinos vieron la obra sin tener noticias del estado de tramitación del proyecto y se alarmaron, porque ya son muchos años». No obstante, confió en que esta vez sí se hará y que a lo largo de los próximos días se recibirá información sobre el estado de la tramitación del proyecto de eliminación de aguas en la zona.

Como también indicó el alcalde, el problema viene de la salida de aguas de un arroyo de la parte alta del pueblo y desde el Ayuntamiento se lleva «mucho tiempo reclamando soluciones a la Consejería y también a la Confederación, de la mano de los vecinos». «Un bacheo es necesario, lo entendemos, pero no vamos a dejar de demandar la solución al problema principal», finalizó el alcalde. También estuvo presente para mostrar su apoyo a los vecinos el representante del Partido Popular en el Ayuntamiento, Carlos Hevia.

Como recordaron los vecinos, el problema empezó a notarse hace veinte años, pero al principio se producía una vez al año, mientras que luego «empezó a hacerse más constante» y ahora ha llegado un punto en el que están «siempre alerta, en un constante '¡ay!'». Sobre las inundaciones más recientes han dejado constancia a través de fotos e impactantes vídeos que atesoran en sus teléfonos móviles como la prueba más patente de la realidad que viven.