La ausencia de vigilancia en el mercadillo de Santoña enfada a vecinos y comerciantes

Manteros colocando su mercancía en el mercadillo semanal./M. C.
Manteros colocando su mercancía en el mercadillo semanal. / M. C.

El servicio especial está suspendido desde el pasado mes de noviembre por la falta de efectivos en la Policía Local del municipio

MARTA CABRERA SANTOÑA.

La reducida plantilla de la Policía Local de Santoña continúa creando conflictos en el municipio. En esta ocasión, la supresión del servicio de vigilancia del mercado de los sábados ha provocado que los vendedores ilegales coloquen sus puestos invadiendo aceras, portales, entradas de garajes o cualquier espacio que ven que pueda ser una buena ubicación para vender sus productos. Ante esta situación, se han creado dos movimientos para buscar una solución.

Por un lado, se encuentran los comerciantes ambulantes que acuden cada semana a Santoña. «Los problemas comenzaron en noviembre cuando dejó de haber un servicio permanente de policía en el mercado», explica Guillermo Martínez, uno de los vendedores perjudicados. El problema «ya no es solo que se pongan donde quieran, sino que al no haber seguridad el número de carteristas y delincuentes ha aumentado porque ven Santoña como un lugar asequible para robar», añade.

Aun así, Martínez «entiende» la postura de la Policía Local de Santoña, pero «la situación está yendo a más, sobre todo ahora en los meses de verano que hay tanta gente en el pueblo». Es pero ello que pide que se tomen medidas «cuanto antes» por parte del consistorio, ya que ellos trabajan «legalmente, pagando sus impuestos y esto afecta a su imagen».

También echan en falta la presencia de la Policía los vecinos de la zona que ven cómo los vendedores ilegales se colocan en sus portales y les obstaculizan la entrada a sus garajes. Para buscar una solución han creado una plataforma ciudadana que busca una reubicación del mercadillo, ya que no es solo la inseguridad y la presencia de vendedores en lugares no habilitados, sino que «critican la suciedad que permanece una vez que se recogen los puestos». Son apoyados por los comerciantes, «ya que en algunos aspectos comparten problema», pero estos se defienden en lo que respecta a la limpieza, «aunque lo podrían hacer mejor y recoger cada uno toda la basura que produce».

En el Ayuntamiento de Santoña son conscientes de estas quejas. «Con el número de efectivos que hay, no se puede tener a la Policía permanente en el mercadillo ya que se trata de un servicio especial», explica la concejal de Obras y Servicio, María Antonia Alonso. «Siempre que se solicite que estén presentes en la zona, los vendedores saben que pueden llamarles por teléfono, además pasan por allí cuando hacen la ruta por el pueblo», añade Alonso. Asimismo, en cuanto a la problemática de la limpieza destaca que, «nada más terminar el mercadillo hay operarios de limpieza trabajando para dejar la zona limpia de la basura generada».

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