Explosión de arte y color en el Manzanedo

Renzo Brambilla ha sido el grafitero profesional invitado este curso para dejar su 'huella' en el gran mural del instituto. Su creación está vinculada con el mar y el surf: daniel pedriza/Daniel Pedriza
Renzo Brambilla ha sido el grafitero profesional invitado este curso para dejar su 'huella' en el gran mural del instituto. Su creación está vinculada con el mar y el surf: daniel pedriza / Daniel Pedriza

Los alumnos de 3º y 4º de la ESO están pintando nuevos espacios del muro interior del patio para hacer de este lugar un espacio más «positivo y amigable»

Ana Cobo
ANA COBOSantoña

El refrán 'quién te ha visto y quién te ve' va como anillo al dedo para explicar en pocas palabras la transformación radical que ha experimentado el muro interior que rodea el patio del instituto Marqués de Manzanedo. A finales del pasado curso, el profesor de Educación Plástica y Visual de este centro, Pedro Linares, puso en marcha un proyecto creativo de la mano de sus alumnos de 3º y 4º de la ESO encaminado a dar color, vida y alegría a estas paredes grisáceas que pedían a gritos una mano de pintura.

Entonces, se llevó a cabo una primera parte de esta iniciativa, a la que se le está dando continuidad de nuevo este mes de junio. Los estudiantes, bajo la lupa del docente, han vuelto a echar mano de las brochas y pinceles para plasmar las ilustraciones que, previamente, han diseñado y acordado en el aula.

Linares, con más de 30 años a sus espaldas en el mundo académico, siempre ha apostado por este tipo de trabajos en equipo que «permiten a los alumnos tener una experiencia estética real y cerrar el círculo de la materia que se imparte en la asignatura de Plástica». De hecho, en casi todos los centros educativos por los que ha pasado este profesor ha dejado su particular huella mural con la colaboración de sus pupilos. En el Manzanedo, se ha propuesto el objetivo de adecentar el muro del patio y pintarlo de una manera artística para que «tenga un aire mucho más positivo y sea un espacio más amigable».

«Los alumnos no solo tienen que saber leer e interpretar unas imágenes, también tiene que ser capaces de producirlas» Pedro Linares, Profesor de Educación Plástica

El año pasado comenzó este cambio radical viéndose los primeros frutos de este 'gran lienzo'. Los alumnos pintaron diversas ilustraciones a partir de trabajos diseñados en las clases. Este curso se ha repetido la misma dinámica con la parte del muro que aún quedaba libre. La que da al norte. «Lo primero que han hecho es elaborar los bocetos con la estética que a ellos les gusta. Algunos han buscado imágenes por internet y otros han creado sus propios dibujos acerca de lo que querían pintar. Después, hemos realizado una selección de los que considerábamos más adecuados», explica Linares, que reconoce que «algunos te traen dibujos que no son tan sencillos de hacer como creen».

La parte de plasmar los bocetos en las paredes es el epílogo a la asignatura de Plástica que llevan estudiando desde el pasado septiembre. «Esto forma parte del programa de 3º y 4º de la ESO. Digamos que es la última fase. Ellos en estos meses han aprendido en el aula las claves del lenguaje visual, la teoría del color, la composición, la psicología de la imagen... Pero no se trata únicamente de que sepan leer e interpretar unas imágenes, tienen que ser también capaces de producirlas, de expresar las suyas. Dar sentido a todo lo que han estudiado». Y, eso, es lo que están haciendo a base de mover, con esfuerzo e ilusión, las brochas y pinceles impregnadas de pintura de todos los colores.

D. Pedriza

Respetando sus gustos y preferencias, en esta ocasión los dibujos giran en torno a una temática marina. «La línea que va como bailando a lo largo del muro y queda continuidad a todo proyecto sirviendo de horizonte se ha pintado simulando el mar, las olas...». Dentro de esa mar han plasmado peces y surcando por el mismo un barco con una vela con los colores de Cantabria. Al lado hay una escena de montañas con la estela de la región... La imaginación brota a borbotones en cada metro de pared. Llama la atención la silueta de un chico de cuya cabeza 'salen' fechas, fórmulas, signos... y que bien pudiera ser cualquier de ellos. Nada está pintado al azar. 2002 es la fecha de su nacimiento y 1492, la del Descubrimiento de América. «Vamos a dibujar también el barco de Juan de la Cosa. Al optar por ese ambiente marino, de alguna forma hacemos referencia a la parte de mar que nos toca aquí en Santoña», apunta Linares.

«Este tipo de proyectos les enseña la importancia del trabajo en equipo, a ser solidarios entre ellos»

Dentro de este proyecto descansan valores que van mucho más allá de lo meramente estético. Este ejercicios les enseña a trabajar colaborando. «El que tiene buena mano perfila y hace acabados y el que es un poco más torpe pinta planos más grandes. Todos tienen algo que aportar». Y, sobre todo, se sienten realizados cuando ven algo que ha salido de sus manos. «Ahí es donde está la riqueza completa de la materia. El nivel de relación que se establece entre ellos con esta actividad es mucho mayor. Aquí no solo se valora que están pintando una pared, sino que se sepan comportar, que sean solidarios, que ayuden al compañero...El trabajo en equipo es muy importante». A ello se añade el plus de que están poniendo su grano de arena para mejorar el centro en el que estudian, sintiéndose parte del instituto y sabiendo que algo suyo quedará en el Manzanedo por mucho tiempo. Y es que el orgullo de estos creadores es máximo pues todos en el centro educativo están más que contentos con el resultado de esta actuación.

Artista invitado

Siguiendo también la estela del curso pasado, Linares ha invitado a un grafitero profesional del municipio para que deje su sello en el patio. Esta vez, se ha acercado hasta el Manzanedo Renzo Brambilla que «es el pionero del grafiti en Santoña». «Es una manera de hacerle un homenaje a los buenos grafiteros que hay en esta zona y había que contar indudablemente con su presencia porque él lo introdujo aquí.»

La idea, cuenta Linares, es que los estudiantes vean que hay gente que ha conseguido un nivel y una calidad extraordinaria en esto. Renzo también fue alumno de Pedro. Nada más recibir la propuesta se mostró encantado de colaborar, «más siendo algo relacionado con lo artístico y que fomenta la creatividad de los chavales». En apenas un día ha pintado una escena relacionada con el mundo del surf. «Siempre me ha gustado combinar el grafiti con la mar y las olas». Son sus dos pasiones.

Al mural aún le queda una tercera y última fase pendiente para el año que viene. «En los huecos que aún quedan libres iremos pintando más imágenes y cuando esté acabado procedemos a su inauguración oficial». ¿Y cuál será su próximo proyecto?. «Mi idea es jubilarme el próximo curso» confiesa Linares, que pondrá con esta obra de arte el broche de oro a su trayectoria como profesor.

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