Raúl Gil: «La gran barrera para la vuelta de los emigrantes a España es la precariedad laboral»

Encuentro con emigrantes españoles en Berlín el pasado noviembre./DM .
Encuentro con emigrantes españoles en Berlín el pasado noviembre. / DM .

El santoñés Raúl Gil Benito es cofundador de la plataforma Volvemos, que ayuda a los emigrantes españoles que se fueron al extranjero en busca de un futuro mejor y que ahora desean volver a sus hogares

Ana Cobo
ANA COBOSantoña

El santoñés Raúl Gil Benito es cofundador de la plataforma Volvemos, que ayuda a los emigrantes españoles que se fueron al extranjero en busca de un futuro mejor y que ahora desean volver a sus hogares. La idea surgió cuando él y su compañero, Diego Ruiz del Árbol, sintieron las ganas de regresar tras un periplo en Alemania. Este proyecto tiende puentes entre los emigrantes y las empresas con ofertas laborales interesantes para estos talentos. Pero, sobre todo, su principal misión es concienciar y trabajar con las administraciones públicas para crear planes de apoyo a los retornados. Actualmente, están diseñado este plan nacional con el Gobierno de España.

– ¿Qué os lleva a fundar la plataforma Volvemos.org?

– Mi compañero Diego y yo vivíamos en Berlín, donde trabajábamos en proyectos de apoyo a los emigrantes españoles y empezábamos a tener el deseo de volver a casa. Nos dimos cuenta de que no había ningún proyecto en España que favoreciese el retorno, una demanda creciente entre quienes habían sido expulsados por la crisis y los recortes. Surgió la palabra mágica, Volvemos, y nos pusimos a trabajar.

– ¿Cuál es el objetivo de este proyecto?

– Favorecer el retorno a España en las mejores condiciones. Para ello, comenzamos por visibilizar la realidad de los emigrantes que quieren volver, y construir un relato de la emigración como una experiencia que aporta mucho a nivel personal y profesional, frente a otras visiones más negativas que se habían instalado. Nuestra labor se centra en poner en la agenda política las reivindicaciones de los emigrantes, ayudar a las administraciones públicas a poner en marcha planes de retorno y en conectar directamente a empresas con profesionales que quieren volver.

– ¿Es posible cifrar cuántas personas se fueron del país en busca de un futuro mejor?

– Hay cifras oficiales de españoles registrados en los consulados, pero no son reales, ya que muchas personas no se registran, porque no tienen ningún incentivo para ello y temen perder derechos en España. Esas cifras oficiales dicen que los españoles en el extranjero ascienden a 2.482.808. En 2009, primer año de la crisis económica, había 1.471.691 espolones en el exterior. Por tanto, la población española fuera ha aumentado en casi un millón de personas. Ese aumento no esta sólo relacionado con la nueva emigración española. Hay otros fenómenos que influyen, como el retorno a sus países de origen de ciudadanos latinoamericanos, que se habían nacionalizado como españoles en los años anteriores, como sucede con el caso de personas de Ecuador o Colombia. La conclusión es que en estos últimos 10 años han emigrado cientos de miles de españoles, muchos de ellos jóvenes, y que España los necesita de vuelta con su conocimiento, experiencia y ganas de cambio.

– ¿Cuántos emigrantes han regresado a España desde 2016 gracias a vuestra mediación?

– Volvemos.org es una asociación que dispone de una estructura mínima. Nos dedicamos a este proyecto profesionalmente sólo desde hace un año, antes teníamos otros trabajos. Ahora somos cuatro personas y estamos creciendo, porque hemos conseguido hacerlo sostenible. Aún con esas limitaciones hemos ayudado a retornar a España con un buen empleo a más de 500 emigrantes. Cada proceso de retorno requiere mucho esfuerzo de nuestra parte, sobre todo para conectar al emigrante que quiere volver con una empresa que le ofrezca un proyecto laboral atractivo y buenas condiciones, y para orientarle con los trámites legales y administrativos necesarios.

– Actualmente, ¿cuántas personas tienen inscritas en la plataforma y cuantas empresas interesadas en rescatar ese talento?

– Nuestra comunidad la forman 10.000 emigrantes que quieren volver, viven en 144 países diferentes, y llevan de media siete años fuera. Hemos publicado cerca de 500 ofertas de empleo adecuadas para profesionales con experiencia internacional. Hay que redoblar esfuerzos en identificar empresas que demandan ese talento, dispuestas a ofrecer proyectos interesantes, porque es evidente que muchos emigrantes volverían si les dieran la oportunidad de demostrar todo su conocimiento.

– Volver sí pero a cualquier precio no. Muchas de las personas que quieren regresar a España se encuentran con que las oferta laborales no se parecen, ni de lejos, a las empleos que tienen en el extranjero.

– El talento no volverá a cualquier precio. La gran barrera para el retorno a España es la precariedad en nuestro mercado laboral, que las empresas hayan aprovechado la crisis y las reformas laborales para apostar por un modelo de empleos precarios, sin posibilidades para conciliar y con pocas opciones de carrera profesional. España necesita acometer un cambio de modelo productivo apostando por la economía verde, la investigación, y el emprendimiento social, y no por la mera explotación de la mano de obra barata y sin cualificar. Necesitamos especializar nuestra economía en productos de alto valor añadido, y adaptar nuestro modelo laboral y las políticas de conciliación en los países europeos más avanzados.

-Y los emigrantes, ¿ están dispuestos a sacrificar parte de lo conseguido fuera?

– Los emigrantes saben perfectamente que van a tener que renunciar a parte de lo que tienen en los países donde viven. Son conscientes de que los salarios o las políticas de conciliación no son iguales en Alemania o Estados Unidos que en España, pero les compensa volver porque echan de menos a su familia, amigos, y la calidad de vida que tenemos aquí.

– ¿Qué les motiva fundamentalmente a querer regresar a 'casa'?

– En general son motivos personales. Haber cumplido un ciclo vital en el extranjero, tras unos años fuera. Volver a estar cerca de los suyos, padres, familia, amigos. La personal es siempre la principal motivación. También quieren volver por conciencia cívica, para devolver a España todo lo que les aportó en su formación, y porque quieren cambiar las cosas en su país con nuevas ideas que han aprendido fuera. Pero para volver necesitan encontrar un proyecto laboral que les permita desarrollar su vida personal y profesional en España.

– Una de sus principales funciones es concienciar a las administraciones públicas para llevar a cabo un Plan Nacional de Apoyo a los Retornados. ¿Lo están consiguiendo?

– Llevamos unos meses trabajando con el Gobierno de España en el diseño de un Plan de Retorno a España, que es la reivindicación con la que nacimos. Estamos muy ilusionados con la oportunidad de aportar todo nuestro conocimiento y experiencia a un proyecto tan necesario y esperado por los emigrantes que quieren volver. Estamos ahora mismo en la fase de diseño, hemos realizado una amplia investigación de las necesidades de los emigrantes (que nos ha llevado a Reino Unido o Alemania), de las empresas, y también de los recursos de los que dispone la administración para ponerlos a disposición de los españoles que quieren volver. En marzo se pondrá en marcha con el objetivo principal de hacer de España un país para volver, de remover las barreras que impiden el retorno, tanto a nivel laboral como administrativo.

-¿Con qué entidades públicas han trabajado o trabajan?

– Hemos trabajado ya con once administraciones públicas: el Gobierno de España, cinco gobiernos regionales, cuatro ayuntamientos y un cabildo.

– ¿Cantabria ha mantenido contactos con la plataforma?

– Conocemos la sensibilidad del director general de Juventud del Gobierno de Cantabria, con quien hemos estado reunidos, y estamos seguros de que sabrán aprovechar la oportunidad que se abre con el Plan de Retorno a España, poniendo todos los recursos del ejecutivo regional al servicio de los cántabros que quieren volver. En Volvemos emigrantes que quieran volver hay 137 nacidos en Cantabria, dos de ellos en Santoña.