La «lista roja» del patrimonio local

La casa del doctor Bringas, uno de los edificios en ruina en Santoña. /DM
La casa del doctor Bringas, uno de los edificios en ruina en Santoña. / DM

La Asociación en Defensa del Patrimonio de Santoña ha publicado una relación de inmuebles en «estado preocupante, que necesitan una puesta en valor y su pronta restauración»

Ana Cobo
ANA COBOSantoña

La Asociación en Defensa del Patrimonio de Santoña ha presentado esta semana en un acto público los nuevos proyectos de acción cultural que va a desarrollar en los próximos meses. Entre esas iniciativas, destaca la publicación de la primera 'Lista Roja del Patrimonio de Santoña', con la que el colectivo pretende hacer hincapié en el estado preocupante en el que se encuentran algunos edificios del municipio de interés ambiental, histórico y artístico y que «necesitan una puesta en valor así como su pronta restauración y correcta conservación».

En esa relación de inmuebles han incluido el antiguo hospital militar, la casa del doctor Bringas, la venta vieja, la batería de Rouget, la casa baja de la plaza de la Constitución y la puerta sur de la iglesia parroquial. Todo ellos, lamenta la asociación presidida por Pedro Linares, se encuentran «abandonados» y en «imparable proceso de ruina por la inacción de sus dueños y autoridades competentes» a los que solicitan que tomen cartas al respecto.

En el evento, varios miembros de la agrupación describieron las proyectos que van a llevar a cabo a medio y largo «con nuestro trabajo y con la colaboración de todas las personas que quieran participar». Las futuras actuaciones se dividen en tres bloques.

Van a elaborar monográficos de los edificios y monumentos más emblemáticos para darles a conocer

El primero de ellos, se va a centrar en divulgar y difundir el patrimonio local. Para ello tienen previsto «actualizar el catálogo municipal con los edificios que están protegidos». Linares señaló que este catálogo que existe en el Ayuntamiento desde 1987 es desconocido por la mayoría de ciudadanos. «Hay edificios que se están hundiendo y no sabemos que están protegidos». Desde la asociación se va a revisar el listado y solicitar al Consistorio que incluyen otros inmuebles pero «sobre todo, vamos a divulgar lo que nosotros consideramos un patrimonio que debe ser respetado y conservado».

Con ese fin también van a elaborar al menos 10 monográficos con la historia y características de los edificios y monumentos más emblemáticos de Santoña para que «todo el mundo pueda leerlos y trasmitirle a su hijos el valor que tienen». Y es que, remarcó, «si no se conoce lo que tenemos, no lo valoramos, y si no lo valoramos lo terminamos destruyendo». En esta misma linea, pensando en las nuevas generaciones van a realizar una fichas didácticas para que los padres y los colegios den a conocer y acerquen a los más pequeños su patrimonio cultural. Y dentro de este bloque contemplan convocar concursos que fomenten el conocimiento del patrimonio de una manera «creativa y divertida».

El segundo de los apartados lo dio a conocer una de las integrantes del colectivo, María Teresa Arriola, que explicó que se centrará en la restauración y conservación del patrimonio. Aquí se incluye la elaboración de la lista roja que «iremos publicando anualmente detallando el estado en el que se encuentran los edificios abandonados, la restauración que necesitan, cómo se debe acometer y los usos que se les puede dar» De igual manera, en la restauración que planteen a dueños y autoridades harán hincapié en la delimitación del entorno ya que abogan por preservar los alrededores de estos inmuebles ya que contribuyen a su engrandecimiento. Y una vez que el patrimonio sea reparado, «haremos un seguimiento y revisión de lo restaurado para que no se quede obsoleto y que a lo largo del tiempo siga estando en perfectos condiciones».

El tercer y último bloque girará sobre los espacios naturales y espacios público. «Vamos a elaborar un catálogo con aquellos espacios tanto urbanos como naturales, o que tienen algún elemento natural, para que se tengan en cuenta y se actúe sobre ellos». Linares dijo que el listado se dará conocer para que «todo el mundo sepa que, por ejemplo, tenemos un parque de Manzanedo que tiene valor, no se puede llenar de cemento como se ha hecho en años pasados».

De igual manera, se hará un esfuerzo para divulgar la flora y fauna local y realizarán un estudio con unas normas de cara a que se haga un uso racional de los espacios naturales, para determinar lo que se puede hacer o no ellos, ya que «tiene que haber una regulación a nivel de municipio porque si no se les puede hacer mucho daño». Y también se tendrá en cuenta ese uso racional desde el punto de vista de la seguridad de los visitantes. «Proteger no solo el espacio natural, sino también a las personas que lo visitan para que no corran riesgos».

La casa del doctor Bringas De estilo colonial y victoriano

Esta singular casa chalet de estilo colonial y victoriano se construye en 1877, con sus característicos tejados afilados de tejas planas y cumbreras con filigranas cerámicas. La fachada disimétrica dispone de unas prominentes buhardillas y un señorial mirador principal que sirve de cubierta al recibidor elevado al que se accede por una doble escalera lateral. El edificio combina el ladrillo rojo con los detalles de los bananos, esquinales, cornisas y divisorias, realizados en cemento pintado. Un estilo semejante a la casa de las tejas de colores que ya desapareció.

La casa fue propiedad de la familia Castañeda y en ella vivió muchos años el comandante José Polo Aranda, que estuvo en la guerra de Cuba, y compartió la casa con su sobrino Calixto Polo Arago, que ejerció como médico y dentista en ese edificio, en el que finalmente habitó durante años la familia del doctor Bringas, uno de los médicos de familia más reconocidos de la villa.

Hoy está en estado ruinoso y languidece a pocos pasos de la céntrica plaza de San Antonio y de la recientemente remodelada de la Villa. Es tal su estado de abandono que ya los plumeros se están asentando en el alero de su tejado. El edificio privado tiene Protección Singular (PS I)en el aAyuntamiento de Santoña que, para la asociación debiera de «preocuparse de que se restaure y se conserve».

Antiguo Hospital Militar Imponentes escudos tallados

El edificio pudo ser mandado construir por el consejero real Juan Maeda al arquitecto Francisco Menéndez Camina a finales del XVII. Tiene un estilo barroco manierista con planta irregular de tres alturas en forma de 'L' al menos desde 1811.

Su fachada sur se distingue por su rica sillería almohadillada de características únicas en España. Destacan también sus imponentes escudos tallados, sus balconadas de piedra, su elegante friso y sus canecillos tallados. El resto de sus fachadas contrastan con la principal por su sobriedad, por lo que son reflejo del austero barroco español, por lo que el antiguo Hospital Militar de Santoña, refleja el espíritu de una época, llena de irregularidades, contrastes y contradicciones.

El edificio cobra especial importancia cuando los soldados franceses en 1811 lo convierten en Hospital Militar Napoleónico, después el ejército español mantuvo su función y en la Guerra Civil fue el hospital militar de referencia para los presos de los cuatro campos de concentración que existieron en Santoña. Pasada la guerra, el edificio albergó diferentes almacenes y fue la Escuela Municipal en los años 60. El inmueble es de propiedad privada y actualmente, lamenta el colectivo está abandonado por lo que «el deterioro de su fachada principal es muy grave y la ruina de la techumbre es prácticamente total».

Batería Rouget Construida por el ejército napelónico

La Batería Rouget o de la Cueva fue construida por la fuerzas napoleónicas en 1812, sobre un punto elevado del extremo oriental de la playa de Berria. Esta Batería daba apoyo al gran Fuerte Imperial napoleónico, en cuyo diseño participó personalmente el propio Napoleón, y que estaba construido donde hoy está el Centro Penitenciario del Dueso.

La misión de esta batería era evitar ataques por tierra y repeler cualquier intento de desembarco enemigo en la zona. Una vez rendida la Plaza (Santoña) por los franceses en 1814, fueron los Ejércitos españoles los que la remodelaron. Su recinto cuenta con dos terrazas rematada con muros de sillería donde se disponían los cañones y conserva, en un «estado lamentable», los restos de la única garita de vigilancia de este periodo que se conservaen Cantabria.

El edificio era usado por la tropa como alojamiento y almacén y disponía de un singular tejado de acero y ladrillo, así como un pequeño aljibe. Este inmueble está hoy en completa ruina, con su tejado desprendido y sus muros en proceso de desintegración.

La batería Cuenta tiene Protección Singular de grado I en el PGOU del Ayuntamiento de Santoña y protección integral por yacimiento arqueológico. Actualmente toda la Batería está vallada por lo que no es visitable.

Venta Vieja Referencia de la historia marinera

La Venta Vieja es un recinto funcional construido con mampostería y mortero de cal. En sus orígenes tenía una sola planta que muy pronto ganará una altura y en la que se situará una bocina con la que se avisaba de la entrada de pescado en la lonja. Cuenta con un pórtico de columnas de acero en la fachada este en el que se pesaban las cantidades menores, mientras que las mayores se pesaban en la fachada norte.

A la Venta Vieja acudían los armadores, marineros y mayoristas para pujar por las partidas de pescado que entraban al puerto. En su exterior se pesaba la pesca y en su interior se subastaba a la baja las capturas, mediante un sistema de bolas, para después ser llevado a las fábricas La época de bonanza se inicia en los años 60 y se mantiene casi hasta los 90, años en los que Santoña se convierte en la capital mundial de la anchoa.

La fecha mítica es la del 5 de abril de 1960, pues ese día en la Venta Vieja se subastaron 1.541.664 kilos de bocarte. Ello supuso el récord mundial de venta de pescado de una misma especie en un mismo día con métodos artesanales, un hito aún no superado. Este edificio un punto de referencia en la historia marinera y conservera. Desde 1987 está calogadocon protección singular (PS II) aunque hoy «sufre un muy grave deterioro, que debería ser evitado por sus propietarios y por los responsables públicos».

Casa baja de la plaza de la Constitución De las más antiguas de la villa

Esta casa es una de la más antiguas que se conservan en Santoña, su tipología es la típica de las casas labriegas, que disponían de una gran huerta trasera en las que se plantaban, hortalizas y frutas, principalmente naranjas y limones. Estas casas eran muy comunes en Santoña hasta la llegada del desarrollo urbano impulsado por los militares a finales del siglo XIX. Durante muchos años, en sus bajos se encontraba la oficina del Santoña Club de Futbol y en sus laterales se identifican los carteles de la histórica imprenta Meléndez y la Mercería María.

Su construcción es sencilla a base de paredes de mampostería cubiertas de mortero de cal y pintadas, con vanos adintelados sencillos y cubierta de teja curva a dos aguas. Destaca principalmente su escalinata curva, de piedra caliza y por disponer de una portalada con reja de forja de hierro.

Su valor principal radica en su tipología de arquitectura popular y por forma parte de uno de los pocos rincones urbano centenarios que se conservan en Santoña. En esta plaza, se encuentra también la Farola-Fuente de hierro fundido de 1887, fue la primera farola que se instaló en el pueblo. El estado de la casa es de completa ruina y abandono y su tejado está prácticamente hundido. El edificio tiene protección singular (PSII) en el PGOU por lo que «debería haberse procurado su conservación y mantenimiento».

Puerta sur de la iglesia Un vestigio de principios del XVIII

Es uno de los pocos vestigios que se conservan de principios del siglo XIII pertenecientes a la antigua iglesia románica del monasterio de Santa María de Puerto.

La puerta sur – en el lateral de la iglesia que da al colegio Juan de la Cosa – es de piedra arenisca, con arco de medio punto y abocinadas arquivoltas que descansan sobre columnas con capiteles que anuncian el gótico por formar frisos corridos, aunque con escenas románicas, pues aparecen personajes misteriosos, leones, pájaros y dragones que luchan contra serpientes, arpías e anfisnemas, mientras un burro cargado de leña es conducido a empujones hacia el interior del templo. Escenas que indican a los fieles el camino hacia la salvación y recuerdan que al templo sólo se puede entrar si se está libre de pecado.

La puerta sur fue restaurada en 2007, se rejuntó la sillería de la fachada, y limpiaron los capiteles y se sustituyeron tres de los cuatro fustes y basas de las columnas que se encontraban en muy mal estado. Sin embargado, lamentan desde la asociación, los dos capiteles hoy se encuentran bastante deteriorados con pérdida de volumen debido a la composición arenisca de la piedra.

Su exposición continua al sol y a la humedad salina del ambiente, pueden acabar con ellos en pocos años si no se toma alguna medida de protección.