La regata I Bandera de Santoña

Viendo la regata desde una embarcación. Recuadro, el público asistente. /Miguel
Viendo la regata desde una embarcación. Recuadro, el público asistente. / Miguel

Se disputó el 15 de septiembre de 1970 y constituyó un sensacional evento deportivo

josé luis gutiérrez bicarregui .
JOSÉ LUIS GUTIÉRREZ BICARREGUI .Santoña

La competición de regatas de traineras, en la I Bandera de Santoña, celebrada el 15 de septiembre del año 1970, constituyó un sensacional evento deportivo. Muchos días de antelación reinaba gran expectación, y el día de la prueba, se calcularon más de quince mil personas a lo largo del paseo marítimo del Pasaje, desde la plaza de toros al fuerte de San Martín. Habían llegado no solo de toda Cantabria, sino también de Vizcaya y Guipúzcoa. Desde las primeras horas de la mañana pudieron verse gentes con boinas y pañuelos que daban colorido y ambiente a las calles y plazas de la villa.

A las cuatro de la tarde iba a iniciarse la regata y el púbico abarrotaba la zona marítima desde el puerto a San Martín. También en el Puntal se agrupaban gentes para contemplar el espectáculo. La tarde era apacible, la bahía con la agitación en la pleamar, debido a un vientecillo que se dejaba sentir. Fuera del campo de regata, se veían embarcaciones pesqueras, no sólo las propias sino de otros puertos distintos. El panorama deportivo no podía ser mejor y el éxito estaba asegurado.

En la bahía, a la hora señalada, las traineras estaban colocadas en sus balizas asignadas por sorteo. En la primera Astillero, patroneada por Lujambio; en la segunda Pedreña, patroneada por Jesús Castanedo; en la tercera Fuenterrabía, patroneada por Echevarría; y en la cuarta Orio, patroneada por Lizarralde 'Altxerri'. Desde la machina sur, donde estaba la organización, se dio la salida. La de Orio, no fue buena, y sí las de Pedreña, Astillero y Fuenterrabía, pero la dotación de Orio, pronto se puso al costado de las demás y, aunque se decía que bogar por la cuarta baliza era la peor entonces, los oriotarras ofrecieron una brillante exhibición de remo en banco fijo, a pesar de proceder del banco móvil y decirse que sus tripulantes eran en su mayoría olímpicos. Demostró entonces que tenía en sus tripulantes lo mejor del litoral cantábrico.

En aquella sensacional confrontación, Orio venció en buena lid, con 20.59.0; seguido de Astillero, con 21.48.8; que demostró en las aguas santoñesas, ser la embarcación cántabra la más clasificada rival de todas las dotaciones del Cantábrico.

Pedreña y Fuenterrabía sostuvieron un sensacional codo a codo para conseguir el tercer puesto, lugar que logró la embarcación guipuzcoana por escasa diferencia de tiempo, pues fueron estos los siguientes: 21.57.9 y 21.59.4. Esta `diferencia trajo como consecuencia cierta protesta, aunque no llegó a más y todo quedo arreglado finalmente.

Al terminar la regata, remeros y público se desplazaron hasta el Ayuntamiento, entonces en la plaza de la Villa, para llevar a cabo la entrega de los premios y trofeos a los ganadores. El momento más apoteósico fue cuando el patrón de Orio salió al balcón ondeando orgulloso el trofeo conquistado, entre aclamaciones y aplausos del público, que abarrotaba dicha plaza de la Villa.

No hay olvidar la buena labor que en aquellos años llevó a cabo el concejal de Deporte, y primer teniente de alcalde, Chechu Garmendia Otero, con la colaboración de los hermanos Rufino y Ricardo Fernández, que hicieron posible aquellas regatas-desafíos, que comenzaron en 1965, cruzándose apuestas por todo lo alto, hasta la I Bandera de Santoña. Al cesar como concejal al concluir su tiempo reglamentario en la Corporación, Chechu Garmendia, siguió en el mundo del remo.

Los éxitos de aquellas regatas, animaron a constituir, a finales de enero de 1971, la Sociedad Deportiva de Remo de Santoña, presidida por Alejandro Sierra, y a organizar la II Bandera, que conseguiría Astillero, en septiembre del mismo año.

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