Santoña recupera el Día del Ruido

Las charangas juegan un papel fundamental en el Día del Ruido poniendo la música durante toda la jornada. /Bicarregui
Las charangas juegan un papel fundamental en el Día del Ruido poniendo la música durante toda la jornada. / Bicarregui

La Concejalía de Festejos volverá a celebrar esta fiesta el 28 de julio con la participación de charangas que tocarán por el pueblo y un espectáculo taurino

JLB

Santoña volverá celebrar este verano el Día del Ruido. La Concejalía de Festejos, que desde hace un mes preside Andrés Peña, va a recuperar esta popular fiesta que antaño contó con una gran participación de vecinos, peñistas y charangas llegadas de toda la región que hacían sonar sus instrumentos a lo largo de la jornada por distintos rincones de la villa acudiendo, por la tarde, en masa a un divertido espectáculo taurino en el coso. El edil ha estado trabajando en las últimas semanas para rescatar este evento del olvido consciente de que son muchos los santoñeses que guardan grandes recuerdos de cuando se celebraba en los años 80 y 90. El propio Peña es uno de ellos ya que en su memoria aún mantiene viva su imagen de niño acudiendo a esta fiesta como público para ver a su padre participar. «Como ciudadano lo echaba de menos y al tomar posesión le planteé al alcalde la posibilidad de recuperar el Día del Ruido, que lo vio como una buena idea y me puse con ello».

El primer paso que dio fue hablar con las peñas de la villa para explicarles su propósito encontrando como respuesta su interés en recuperar este día y participar. Un papel fundamental en este objetivo juega la charanga local Los Ronceros, organizadores de este espectáculo en sus inicios, que han echado una mano a Peña para contactar con otras charangas de la región de cara a que acudan a tocar esa jornada. Tras barajar diversas fechas, finalmente el Día del Ruido se celebrará el próximo 28 de julio.

«Aunque aún no está todo cerrado, en principio van a venir cinco charangas, cuatro de la región, entre las que hay que incluir a Los Ronceros, y vendrá otra más del País Vasco». Todas ellas tocarán a lo largo de la mañana en diferentes escenarios que se colocarán en lugares céntricos de la villa como San Antonio, Peralvillo o Abastos. «Será como un festival de charangas, como ya se hizo algún año, con conciertos y actuaciones de las bandas en distintas ubicaciones para darle ambiente y vida al pueblo».

Por la tarde, como era habitual en el Día del Ruido, tendrá lugar un espectáculo taurino que correrá a cuenta de la empresa 'Tauroemoción', actual adjudicataria de los festejos en la plaza de toros. «Ellos también tenían como objetivo recuperar esta fiesta y estando todos en el mismo barco decidimos ponernos manos a la obra». En este caso, 'Tauroemoción' organizará una especie de gimkana o grand prix en la arena del coso en el que participarán integrantes de las peñas mostrando su destreza y pericia, mientras que las charangas pondrán la banda sonora con sus instrumentos desde el tendido. Se fijará una entrada para que vecinos y visitantes asistan en calidad de público y sean testigos de las piruetas y tropiezos de los peñistas en las diferentes pruebas de carácter lúdico. La diversión, el entretenimiento y las risas están aseguradas.

«La intención es recuperarlo de una forma más modesta de cuando se celebra el Día del Ruido de manera tradicional. Lo que queremos es echarlo a andar y si este año funciona, se le puede dar continuidad y que vaya creciendo», explica el alcalde, Sergio Abascal. «Se trata de que los vecinos recuerden cómo era esta fiesta tan popular y tradicional hace años», añade Peña.

Y es que este evento ocupa un capítulo privilegiado en la historia festiva de Santoña. El Día del Ruido fue uno de los primeros espectáculos que organizó la peña 'Los Ronceros' fundada en el año 1978.

Los orígenes

Se celebró por primera vez el 19 de julio de 1980 bajo el título 'Festival de Peñas de Cantabria. Primer Día del Ruido en Santoña', según recuerda José Luis Gutiérrez Bicarregui. Junto con 'Los Ronceros' estaban implicadas otras peñas locales como 'Los Vinikis', la 'Banda de Cartón' y 'La Zarceta'.

Por la mañana, junto con las peñas 'El Juncu' y 'San Juan' de Colindres y la banda Tío Simón de Laredo, recorrieron las calles calentando el ambiente y por la tarde, a eso de las cinco, entró tocando cada charanga por las calles que en aquellos momentos permitía el acceso a la plaza de San Antonio.

De ahí, fueron a la plaza de toros, que aquel día se llenó a rebosar de vecinos para ser testigos del festival taurino que se había preparado para la ocasión. «Hubo suelta de vaquillas y cada peña aportó sus respectivas cuadrillas de 'toreros', que dieron cuenta de los astados que les tocó lidiar. La peña 'San Juan' de Colindres se libró por la corta edad de sus componentes», rememora Bicarregui. Por la noche, en San Antonio hubo una verbena con la intervención de las peñas. «La fiesta fue un éxito y se hizo muy popular».

Aquel primer Día del Ruido fue organizado y financiado por las peñas que ante el lleno absoluto de la plaza, « una vez abonados todos los gastos, cada una obtuvo 64.000 pesetas de beneficio incluidas, El Juncu de Colindres y la banda Tío Simón de Laredo, Entonces eran muchas pesetas de la época». Esta fiesta fue el germen y la que dio el empujón definitivo a las peñas para la recuperación del carnaval en 1981.

El Día del Ruido se siguió celebrando incorporándose en ediciones posteriores otras peñas como la de 'Los Veteranos', de Haro, 'Los Pejinos', de Laredo, la 'Peña Taurina' y 'Círculo Taurino', de Santoña... entre otra muchas.

Por diversas circunstancia a finales de los noventa se dejó de organizar, produciéndose un impás hasta principios de siglo. A comienzos de 2000, la Concejalía de Festejos lo recuperó incluyendo «una competición marítima en El Pasaje, con la presencia de 'vehículos' flotantes y semiflotantes que emulaban a los antiguos vikingos», recoge Antonio Cefalú en una crónica de este periódico del año 2003. En esos primeros años se mantuvo la suelta de vaquillas por la tarde que se completó con curiosos eventos como «carrera de burros, de karts o guerra de huevos». A partir del año 2006, la fiesta cambió su programación dando un giro y el Día del Ruido se redujo a un Festival Internacional de Bandas en el que las agrupaciones realizaban exhibiciones y pasacalles tocando sus canciones más festivaleras y animadas. Esto desapareció un par de años después quedándose en el olvido esta fiesta que volverá a resurgir este . Quién saber si para quedarse.

 

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