PRC y PP, enfrentados por el apoyo a los vecinos contra la subestación de Solórzano

Al pleno asistió una decena de afectados por la compañía eléctrica. /Héctor Ruiz
Al pleno asistió una decena de afectados por la compañía eléctrica. / Héctor Ruiz

Aunque ambos partidos respaldan la reivindicación de los afectados, ayerse enzarzaron en una pelea por definir quiénabandera la causa

Héctor Ruiz
HÉCTOR RUIZ

La moción urgente que el PP presentó ayer en el Pleno de Solórzano en apoyo a los vecinos afectados por el impacto de la subestación de Fuente Las Varas, propiedad de Red Eléctrica Española (REE) no prosperó. El motivo es que el equipo de gobierno, el PRC, decidió no dar su apoyo a la propuesta escudándose en que «el Consistorio ya está trabajando al respecto». Además, los regionalistas afearon la actitud de los populares porque, según ellos, este movimiento sirve para «colgarse medallas» cuando «en los últimos cuatro años no se han preocupado al respecto».

A la sesión plenaria de ayer en Solórzano se acercaron una decena de vecinos interesados por conocer si saldría adelante la propuesta del Partido Popular, en la que se proponía demandar a REE que coloque un apantallamiento de PVC y árboles para aminorar el ruido de la central y su impacto visual. Desde el primer momento, la alcaldesa, Gema Perojo, adelantó que su partido se iba a posicionar en contra, algo que provocó suspiros entre el público asistente.

El no de la regidora contrasta con el hecho de que sí firmase el escrito denuncia que los afectados han presentado esta semana −junto a un centenar de nombres− tanto al Gobierno de Cantabria, a través de la Dirección General de Medio Ambiente, como a la Fiscalía del área y los organismos competentes de la Unión Europea para pedir una solución al problema.

Sin embargo, Perojo quiso justificar su postura recalcando que el «Ayuntamiento lleva tres años luchando por los afectados» y que en ese tiempo los ediles populares no se «han interesado en demandar información al respecto».

En concreto la alcaldesa destacó que se han mantenido conversaciones con Red Eléctrica y el Gobierno y que está elaborando el mapa de ruido de Solórzano, junto a una ordenanza de protección del Medio Ambiente y todo ello está en fase técnica, por lo que considera «innecesaria» la propuesta lanzada por el PP.

Sin embargo, los populares insistieron en que no entendían la negativa de los regionalistas. «Sólo queremos unir fuerzas porque es la única manera de ir en contra de grandes empresas como esta», comentó su portavoz, Santiago Campos. Además, la oposición demandó que a partir de ahora se les mantuviera informados del proceso tanto a ellos como a los vecinos.

No obstante, la regidora afirmó que hasta ahora ya se han producido conversaciones constantes con los vecinos. De hecho, el representante de los afectados, Miguel López, que asistió y participó en la sesión, confirmó que no tiene queja de las gestiones realizadas desde la Alcaldía. Al mismo tiempo, reconoció que «lo último que quería era provocar una división entre partidos», e incidió en que espera que «esta situación no vaya en perjuicio de los afectados», porque, tal y como él destacó, «sin el Consistorio no somos una fuerza real ante la compañía».

A pesar de que la moción no saliese adelante por el no del equipo de gobierno, Perojo quiso tranquilizar a los asistentes y se comprometió a que «no se van a paralizar los trámites», pero al mismo tiempo pidió paciencia porque «todos sabemos que se trata de un proceso largo y costoso».

El escrito

El pleno de ayer en Solórzano se produjo justo el mismo día en el que, en paralelo, los vecinos presentaron un escrito ante las autoridades españolas, europeas y la Fiscalía de Medio Ambiente para exponer los problemas de convivencia que les causa la instalación, sobre todo en materia de ruidos, situación ante la que reclaman soluciones y que, según denuncian, mediciones que realiza la eléctrica no son fiables, puesto que se hacen en «días de viento y tomando valores de referencia máximo de terreno calificado como industrial cuando está catalogado de especial protección agropecuaria» cuyos varemos de superación del volumen serían inferiores, según resumen.

«Los vecinos pedimos una solución definitiva a los problemas de ruidos asociados al funcionamiento de la central, así como al impacto visual que provoca la misma en un paraje natural», inciden. Unas medidas que aseguran que prometió en 2016 REE y que no se han cumplido.