Liérganes restringe el uso del agua al consumo doméstico por la sequía

Vista de Liérganes desde el conocido puente de la localidad que atraviesa el río Miera. /Javier Cotera
Vista de Liérganes desde el conocido puente de la localidad que atraviesa el río Miera. / Javier Cotera

Aunque el suministro está «garantizado» por el Plan Miera, los depósitos están «bajo mínimos» y se prohíbe regar jardines y fincas, llenar piscinas o lavar el coche

Elena Tresgallo
ELENA TRESGALLOLiérganes

El Ayuntamiento de Liérganes, ante «la persistente sequía» y la reducción del caudal del río y de los manantiales que abastecen los depósitos de agua en el municipio, ha emitido un bando en el que pide moderación a los vecinos a la hora de utilizar el suministro, restringiendo su uso sólo para el consumo doméstico, prohibiendo el riego en jardines o llenado de piscinas. A pesar de la medida, el Consistorio afirma que el abastecimiento «está garantizado» a través del Plan Miera, que depende del Gobierno Regional, pero recuerda que eso tiene un coste en la factura municipal.

«Esta Alcaldía ruega que todos seamos vigilantes e incrementemos los hábitos que moderen el consumo de agua a lo indispensable, evitando así el mal uso de un bien tan necesario», subraya el alcalde, Santiago Rego, que explica que no se trata de una recomendación «punitiva» con el establecimiento de sanciones, pero sí una recomendación y un llamamiento para que la gente tenga en cuenta lo que pasa y «priorice el consumo doméstico, frente al riego de huertas y jardines, el lavado de coches, el llenado de piscinas y estanques, o el riego de aceras y terrazas», resume. «Todo ello con la finalidad de no de tener que tomar medidas más extremas, dado que los depósitos municipales se encuentran bajo mínimos», explicó el regidor.

Así, de los cinco depósitos municipales con las reservas ya muy limitadas, en el de Gancedo, en Pámanes, «ya no hay reserva alguna». No obstante, Rego precisó que el Ayuntamiento «garantiza siempre el suministro» con la compra de agua del Plan Miera al Gobierno de Cantabria, pero eso tiene un coste. «Hagamos un esfuerzo entre todos en reducir el consumo. Este es un problema del cual es consciente la totalidad de los vecinos de Liérganes y de Pámanes, y confío en que sean comprendidas las medidas tomadas y se actué con responsabilidad ciudadana», subrayó el regidor.

«Cada vez que tenemos que dar al 'botón' del Plan Miera la factura del agua sube»

El Ayuntamiento ha avisado a la población esta semana, tras dos meses -agosto y septiembre- «que no han sido muy lluviosos, aunque julio si destacó por las precipitaciones», resumió el regidor. Asimismo, la previsión del tiempo para los próximos días tampoco es demasiado halagüeña para este caso, ya que el agua estará presente durante el fin de semana, manteniéndose soleado o nuboso el resto de jornadas.

La primera voz de alarma la dieron los técnicos locales, tras comprobar el pasado 21 de septiembre, que el caudal de agua en los depósitos era muy bajo. Ante esta situación, recomendaron al Ayuntamiento que se hiciese público un bando para pedir un uso moderado del servicio.

En la actualidad, Liérganes cuenta con los depósitos de Rubalcaba, Buspombo Cotorro, Contornedo y Sierrallana. A la par, también existen cuatro manantiales con problemas de caudal, los de Fuente Encalada y La Garma, en Liérganes, y La Herrán y Gancedo, en Pámanes, donde la situación es todavía algo más complicada.

La factura del agua

A pesar de que está garantizado el suministro de agua potable a todos los núcleos urbanos del municipio mediante el Plan Miera, el regidor recuerda que la adquisición de agua al Gobierno Regional tiene un coste elevado para las arcas municipales y «cada vez que tenemos que dar al 'botón' del Ejecutivo la factura sube», resume.

En la actualidad, Liérganes abona unos 10.000 euros de media por utilizar el plan de abastecimiento del Gobierno en los trimestres de invierno, otoño o primavera, pero la factura sube considerablemente en verano por el aumento de población debido al turismo y segundas residencias, lo que duplica el recibo municipal a unos «18.000 o 20.000» euros en el periodo de julio a septiembre.

Una cifra que, a pesar de ser elevada -según explica Rego- ha disminuido este último ejercicio tras el rescate del servicio del agua por parte del Ayuntamiento. «Anteriormente se pagaba en periodos normales unos 12.500 euros al trimestre, mientras que ahora se ha reducido esa cantidad a unos 10.000». Una disminución que atribuye a la gestión directa y «pública» del ciclo del agua que recuperó el Ayuntamiento en 2017 tras un largo pleito con la concesionaria, unido a que en este tiempo se han realizado algunas obras de sustitución de tuberías en la red de abastecimiento, minimizando así el problema de perdida de agua por fugas.

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