Relanzados al mundo laboral

La última Lanzadera de Empleo finaliza con nuevas perspectivas para sus 24 participantes, la mayoría de los cuales han encontrado recientemente un nuevo puesto de trabajo

Relanzados al mundo laboral
Héctor Ruiz
HÉCTOR RUIZSolares

Los despidos no sólo pueden acarrear problemas económicos. Con ellos se inicia un periodo de búsqueda de trabajo que, en muchas ocasiones, genera miedos e inseguridades en las personas que lo atraviesan. Para tratar de ayudar en ese proceso, surgieron las Lanzaderas de Empleo y Emprendimiento Solidario (LEES), un programa que en los últimos meses se ha desarrollado en 16 ayuntamientos de Cantabria. Entre ellos en Medio Cudeyo, que ha recibido un subvención de 36.250 euros por parte del Servicio Cántabro de Empleo para esta iniciativa, en la que han participado 24 voluntarios, desarrollada desde febrero hasta este mes.

«El desempleo te mina la moral», reconoce Silvia Morante, una de las participantes de la Lanzadera de Medio Cudeyo. Ese sentimiento tiene su origen en las dudas e inseguridades a las que debe enfrentarse personas que, como ella, están acostumbradas a encadenar una entrevista de trabajo tras otra. Por ejemplo, la edad es una de esas barreras, así lo concibe uno de los compañeros de Morante, Narciso Somoza, que confiesa que en los procesos de selección «cuando miran mi fecha de nacimiento, me descatalogan para el puesto».

La metodología de la Lanzadera de Empleo se basa precisamente en darle la vuelta a la situación. Persigue que cada uno se ponga en valor, haciendo que la balanza de las inseguridades y las cualidades se inclinen por estas últimas, en lugar de que las personas se pongan sus propias limitaciones.

No obstante, participar en una Lanzadera no te asegura encontrar un empleo, esa es la principal característica que explican los responsables del programa. Todo depende de la actitud e implicación que muestren los asistentes con las actividades propuestas. «Este proyecto no es una agencia de colocación con una bolsa de trabajo, se trata de un espacio en el que se dan herramientas y en el que personas que están pasando por una situación de desempleo interactúan», concreta María Ángeles Moreno, coordinadora de las LEES de Medio Cudeyo.

El programa combina sesiones grupales e individuales con visitas a empresas y talleres

De hecho, formar parte de esta iniciativa puede empujarte a recorrer caminos que no te habías planteado. De los 24 inscritos en Medio Cudeyo, 16 encontraron empleo durante los meses en los que se ha desarrollado, pero otros se replantearon su situación y decidieron continuar con sus estudios o se determinaron por emprender, como es el caso de Paz Abilleira, que ha puesto en marcha una plataforma para apoyar empresas y productos gastronómicos.

Un trabajo en equipo

La metodología que han seguido durante estos meses se ha basado en visitas a empresas, talleres de nuevas tecnologías y consejos a la hora de realizar un currículum. La parte de más peso del programa son las reuniones y ejercicios grupales, que han tenido lugar tres días a la semana. Además, la entrenadora, Moreno, ha mantenido tutorías personalizadas para conocer a nivel personal las capacidades, miedos y aspiraciones de cada uno de los participantes. «Como profesional te das cuenta muy pronto de las necesidades que tiene cada uno», concreta. Por su parte, sus tutorizados insisten en la «impresionante implicación», que ha tenido Moreno con cada uno de ellos.

Uno de los valores que tiene este proyecto es la gran diversidad de perfiles que hay. Aunque priman las mujeres, también hay hombres. Además, hay inscritos de todas las edades, con diferentes niveles de formación y en distintos campos. «Yo me dedico a la gastronomía, pero aquí he conectado con personas que no tenían nada que ver», comenta Abilleira. Algo que confirma la coordinadora:«Entre ellos hacen equipo y se ayudan mucho mutuamente».

Uno de los casos que mejor lo ilustran es el de Montse Canales, que a pesar de haber trabajado durante más de dos décadas desempeñando distintas labores en grandes superficies, no daba valor a su propia experiencia profesional. Fue durante una de las dinámicas grupales de la Lanzadera, cuando sus compañeros le hicieron ver que su currículum tenía más valor del que ella misma le confería.

La siguiente Lanzadera de Empleo ya está en marcha de cara al próximo noviembre. Desde la Agencia de Desarrollo Local avisan de que ya se puede pedir información al respecto. Además, los participantes de la última edición animan a todos los que estén pasando por un proceso similar para que formen parte de la experiencia.

Narciso Somoza Torre | Pintor «Tenía unos valores ocultos que no sabía aprovechar»

La necesidad de cambiar de punto de vista, modernizarse y «trazar el camino a seguir hoy en día» fue lo que le animó a Narciso Somoza a formar parte de las Lanzaderas de Empleo. En su caso, empezó a trabajar a los 14 años en un servicio oficial de vehículos, más tarde fue contratado en una empresa de ascensores. Los últimos años ha ido enlazando trabajos temporales en distintas empresas.

En la actualidad, está contratado en el Ayuntamiento de Medio Cudeyo como pintor dentro del programa de Corporaciones Locales. Una oportunidad que se presentó durante el desarrollo de la Lanzadera de Empleo, una experiencia que ha resultado para él positiva, sobre todo porque «tenía unos valores ocultos que no sabía aprovechar para buscar trabajo», explica.

Además, reconoce que se había quedado atrás en algunos aspectos. «Hay que abrirse mentalmente, yo antes estaba muy cerrado con las nuevas tecnologías, que son el camino para llegar a las empresas». Por todo ello, quiere animar a las personas que «pasan de los 50 años» para impartir el curso. Sobre todo para renovarse y «cambiar las ideas que tenemos los de mi generación y hoy en día ya no valen».

Paz Abilleira Portela | Experta gastronómica «A veces no sabemos hasta dónde podemos llegar»

Desde los 7 años, Paz Abilleira ha sido «una apasionada de la gastronomía». Es por ello que durante su vida se ha formado en distintos obradores, pastelerías y restaurantes. Sin embargo, en el momento que comenzó la Lanzadera de Empleo, se encontraba en paro y barajando la opción de emprender una vez más, pues ya fue la dueña de una pastelería.

El programa le ha servido para determinar por lanzarse, y ha puesto en marcha un servicio en el que intenta difundir empresas o productos gastronómicos a través de las redes sociales. El proyecto se llama 'Dypevent', y se apoya en los contactos que ha ido cultivando a lo largo de su carrera profesional.

Para Abilleira la clave principal que le ha dado el programa de Medio Cudeyo es la confianza. «Muchas veces sabemos lo que podemos hacer, pero no sabemos hasta dónde podemos llegar», asegura.

Asimismo, otra de las lecciones que se lleva de su paso por la Lanzadera de Empleo es la necesidad que hay de cambiar la actitud para alcanzar los objetivos. «El truco está en despertarse por las mañanas y, desde primera hora, pensar en positivo», aconseja.

Montse Canales Violante | Cajera supermercado «Entre todos me han ayudado a quererme más»

Montese Canales estuvo empleada durante 23 años en un supermercado y, desde hace cinco, trabaja los veranos en una fábrica de producción de alimentos. Ahora que ha terminado su contrato, vuelve a estar en desempleo. A pesar de su dilatada experiencia en su sector, sobre todo en grandes superficies como cajera, reponedora, charcutería, gestión de pedidos o contabilidad, mantiene que «es complicado encontrar trabajo en todos los campos».

A ella la Lanzadera le ha enseñado «muchas cosas». Entre otras, con los talleres ha aprendido a enfrentarse a una entrevista, además de recibir consejos sobre cómo ir vestida o incluso la forma de gesticular. «La clave está en ir tranquila y, sobre todo, ser sincera», comenta.

Además, lo más positivo para Canales en este proceso ha sido el apoyo de sus compañeros. «Entre todos me han ayudado a quererme más», confiesa.

Respecto a la hora de buscar empleo, señala que la edad es uno de los impedimentos, sin embargo incide en que «la gente joven está acostumbrada a estudiar, no a trabajar. Eso se nota en que, por ejemplo, no saben reaccionar ante algunas situaciones debido a la falta de experiencia».

Silvia Morante Baficco | Psicóloga «La Lanzadera pone en valor a la persona y no sus títulos»

A pesar de que Silvia Morante se formó en psicología, orientación laboral y terapia, optó por ser una de las voluntarias en la Lanzadera de Empleo. El motivo es que cuando vino de Uruguay, su país natal, a España «tuvo que empezar de cero» y ha realizado distintos trabajos, como por ejemplo teleoperadora.

Morante tiene claro que su fuerte es el trabajo directo con las personas, sin embargo, tras su última etapa en paro decidió formar parte del proyecto. «No era el momento más adecuado para mí económicamente, pero decidí que era hora de parar para redefinirme», explica.

Tras su participación en los cursos reconoce sentirse «fortalecida», e incluso ha sido contratada para cubrir una baja médica en un centro educativo. «La lanzadera terminó el día 18 de este mes y yo tuve la gran suerte que me contrataron el 19».

Sobre todo insiste en que para encontrar empleo «hay que cambiar el chip porque ha cambiado mucho la forma de realizar los procesos de selección». A la par, señala que «tenemos que asumir que han desaparecido los puestos para toda la vida, ese es un pensamiento que se ha quedado obsoleto».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos