Voluntarios bucean en busca de los neumáticos perdidos

Desde el club organizador señalan que la labor de estos años ha aliviado notablemente la cantidad de residuos en el puerto de Pedreña. /HR
Desde el club organizador señalan que la labor de estos años ha aliviado notablemente la cantidad de residuos en el puerto de Pedreña. / HR

El club de Buceo Pedreña es el encargado de coordinar esta iniciativa desde hace tres años

Héctor Ruiz
HÉCTOR RUIZ

No bucean para hallar tesoros perdidos en las profundidades marinas. Más bien todo lo contrario. Los 35 buzos que el pasado fin de semana se reunieron en Pedreña buscaban limpiar las aguas del puerto. El principal botín con el que se hicieron fueron neumáticos carcomidos por el paso del tiempo en el mar, pero también recogieron plásticos, cristales y otro tipo de desechos. Se trata de una iniciativa que coordinan desde el club Buceo Pedreña y que en sus tres ediciones ha logrado liberar la bahía de Santander de un total de 120 ruedas.

El día elegido no fue el más apropiado para limpiar las profundidades. Por lo menos así lo percibían los voluntarios, que achacaban la poca visibilidad bajo el agua a dos factores. Por una lado, el que la mañana estuviera nublada y, por otro, las lluvias de los días anteriores. «Está todo muy removido ahí abajo y las partículas de suspensión hacen que se vea como si hubiera niebla», explicaba Carlos Guati, presidente del club palenciano de buceo 'Skull Team', que se une todos los años a las jornadas de limpieza de Pedreña. De hecho, Leire Casado, otra de las participantes, destacaba que ni con el uso de linternas era suficiente para conseguir distinguir algo entre «el fango».

Sin embargo, Pedro Antonio Corrales, presidente del club de Buceo Pedreña, no cree que la poca visibilidad bajo el mar fuera el desencadenante de que este año haya sido en el que menos neumáticos han conseguido rescatar del fondo, con un total de 20. «Ya son tres años haciendo esta labor, y cada vez quedan menos», comenta. De hecho, se muestra positivo con la situación que se esconde bajo la superficie. «Llegará un año en el que no quede nada», predice.

En las tres ediciones de jornadas de limpieza se han rescatado un total de 120 ruedas

La mayor parte de esas ruedas pertenecen a las barcas, que las utilizan cuando están atracadas para evitar choques contra el puerto hasta que, un día, terminan por soltarse y hundiese. «Casi todas esas gomas tienen cerca de 20 años», explica Corrales. Asimismo, se pueden encontrar otros residuos como plásticos, hierros y algunas herramientas, posiblemente también procedentes de los barcos. Todo ello, antes de ser retirado del agua, es limpiado para no perjudicar a la vida marina y los animales como cangrejos u ostras son devueltos al agua.

En cualquier caso, lo que se puede hallar en Pedreña no resulta comparable con el fondo marítimo más cercano a Santander donde «te topas con cualquier tipo de cosa, como vallas o carritos de la compra», recalca Corrales, que a su vez añade las bicicletas municipales como otro de los elementos que «te encuentras a patadas en la parte de Santander».

Voluntarios

La mayor parte de los voluntarios participantes ya habían formado parte de esta iniciativa en ediciones anteriores. Ellos se encargaban de sustraer los neumáticos, mientras que los novatos se centraron más en los residuos menores como los plásticos y cristales. Además, de los 35 que estuvieron en esta edición, casi todos proceden de fuera de Cantabria. Sobre todo son de Palencia, Valladolid y alguno del País Vasco.

Asimismo, en esta ocasión no pasó desapercibido el hecho de que se habían apuntado más mujeres que hombres. «Es curioso que casi siempre hay más tíos para bucear, pero hoy que hay que limpiar venimos más tías», manifestó con tono sarcástico Elena Carrasco, una de las participantes. En su caso, el buceo es una forma de ver «bichos», lo que más le gusta dada su profesión de bióloga.

La mayor parte de los participantes en las jornadas proceden de fuera de Cantabria

No obstante, la motivación principal para formar parte de esta iniciativa es la conservación de la naturaleza. «Como buceadores tenemos la obligación de mantener limpio el medio que disfrutamos», indica Corrales. Asimismo, también es una buena excusa para practicar el buceo. «Pierdes la noción del tiempo en el agua», describe Leire Casado, que lleva cinco años con este deporte y tres de ellos acudiendo a la llamada del Club de Pedreña para la limpieza.

Este año, además, las jornadas contaron con la colaboración del Ayuntamiento de Marina de Cudeyo, que facilitó a la organización unos cubos de basura para que luego el material sustraído fuera retirado por la empresa Mare. A su vez, el Consistorio abasteció de comida y agua a los voluntarios para reponer fuerzas tras la mañana de trabajo.

Concurso fotográfico

La siguiente iniciativa que va a celebrar el club de Buceo Pedreña es el 'I Open Fotosub Bahía de Santander', un concurso de fotografía submarina. «Se trata de una forma de enseñar a la gente que no practica este deporte lo bonito que es el fondo del mar», detalla el presidente de la agrupación. La iniciativa cuenta con el apoyo tanto del Ayuntamiento de Marina de Cudeyo como de la Consejería de Turismo.

Del 16 al 23 de junio los organizadores han programado unos entrenamientos para que los participantes conozcan los puntos de buceo. El día 24 de junio se celebrará la deliberación que elegirá a los premiados. «Por el momento tenemos más inscripciones de las esperadas», destaca Corrales.Además, Rafael Fernández, campeón del mundo de fotografía submarina, participará en el certamen como miembro del jurado.

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