El nuevo Valdecilla, un hospital en el futuro de la sanidad

Los trabajos para terminar el nuevo Valdecilla tras años y años de obras se reiniciaron en enero de 2014./
Los trabajos para terminar el nuevo Valdecilla tras años y años de obras se reiniciaron en enero de 2014.

Tras catorce años de obras y con paralizaciones incluidas, 2015 es clave en la larga historia del gran complejo hospitalario de Cantabria

ANA ROSA GARCÍASantander

El año 2015 quedará señalado en la larga historia del Hospital Marqués de Valdecilla como el de conclusión del Plan Director de Obras con el estreno del nuevo edificio de hospitalización compuesto por tres torres y que incluye una importante área de materno infantil. La recta final de la renovación total de Valdecilla incluye un avanzado equipamiento tecnológico y de mobiliario sanitario.

La fórmula elegida por el Gobierno de Cantabria para terminar de manera definitiva el Hospital Valdecilla permitió poner fin a más de 14 años de obras, con paralizaciones inlcuidas; emprender una reorganización funcional del hospital, y mejorar la eficiencia organizativa y de gestión.

El nuevo Valdecilla se convierte en una potente palanca de avance, modernización e innovación del hospital.

El contrato de colaboración entre el sector público y privado para la realización de un actuación global e integrada en el Hospital Valdecilla fue firmado el 14 de enero de 2014 entre los representantes del Hospital Valdecilla y la unión temporal de empresas Ferrovial-SIEC, bajo la sociedad Smart Hospital Cantabria, y empezó a ejecutarse al día siguiente, 15 de enero, con la reanudación de las obras.

El objeto del contrato incluye la construcción del nuevo edificio de hospitalización y la dotación de mobiliario y equipamiento general y electro-médico, con una inversión de 101 millones de euros.

Eficiencia

los materiales de valdecilla

La renovación estructural hará de Valdecilla un hospital más eficiente en sus consumos de energía y menos contaminante, al reducir sus emisiones a la atmósfera y al adoptar mejores prácticas en la gestión de los residuos.

Algunas de las soluciones arquitectónicas que se han aplicado en la construcción para mejorar su eficiencia energética y su sostenibilidad son determinantes...

Aislamientos de fachadas y de cubiertas, para un mayor confort acústico y aislamiento de ruido de impacto en las hospitalizaciones.

Control de soleamiento mediante lamas de control solar, así como vidrios de control solar en zonas comunes.

Uso de maderas tecnológicas de resinas para un menor impacto ecológico.

Iluminación LED en todo el complejo, tanto en el nuevo edificio, como en el resto de edificios que comprenden Valdecilla, incluido el Hospital de Liencres.

El proyecto ejecutado tiene como resultado un hospital muy funcional, orientado al desempeño sanitario y diseñado para que los profesionales puedan trabajar cómodamente y los pacientes reciban la mejor atención y servicios.

Servicios no sanitarios

La sociedad adjudicataria del contrato, Smart Hospital Cantabria (Ferrovial-SIEC), gestionará durante 20 años de manera integral 12 servicios no asistenciales: limpieza; seguridad y vigilancia; gestión de residuos; mantenimiento general; gestión del equipamiento electromédico; conservación de viales y jardinería; restauración; gestión energética; abastecimiento de aguas; gestión de almacenes y archivo, logística y transporte de materiales; servicio de impresión y reprografía, e informática.

Potente motor económico

A lo largo de este periodo de tiempo, la obra del nuevo hospital Valdecilla ha supuesto un potente motor de crecimiento económico y creación de empleo; y los datos en este caso reflejan con claridad la transcendencia económica de los trabajos.

En las diferentes fases de ejecución de las obras han trabajado 1.300 personas de los distintos oficios implicados en la construcción del hospital. Además, la construcción de las edificaciones ha supuesto la creación de 700 empleos indirectos. En todo el proceso han participado más de 80 empresas de Cantabria.

Las Tres Torres

El nuevo edificio cuenta con una superficie de 86.700 metros cuadrados repartidos en tres torres de seis niveles, y otros seis niveles por debajo de ellas. En ellas se dará servicio hospitalario a las especialidades de Cirugía General, Cardiovascular, Torácica, Neurocirugía y Pediátrica; a Cardiología, Medicina Interna, Neumología, Ginecología y Obstetricia, Pediatría y Laboratorios. Además habrá una gran área materno-infantil.

También albergará el servicio de Anatomía Patológica, una amplia zona de laboratorios, el servicio de Farmacia y seis salas de diagnóstico por la imagen (radiología digital, ecografías, resonancia magnética y TAC).

Cinco de las plantas son para hospitalización, de ellas, tres exclusivamente para polivalente, y dos albergan la hospitalización de Obstetricia y Ginecología y Pediatría. También hay espacios para hospitalización alternativa, como el Hospital de Día Psiquiátrico. En las plantas inferiores se han situado vestuarios quirúrgicos, que conectan con el bloque quirúrgico, con capacidad para 556 personas; y vestuarios generales con capacidad para 920 trabajadores. En la mitad norte de la planta 0, la de acceso al hospital desde el exterior, hay un salón de actos con capacidad para casi 250 personas y la zona de donación de sangre, que se traslada desde su ubicación actual en el pabellón 13 para hacerla más accesible al público.

Accesibilidad

En el nuevo complejo se pone especial énfasis en la intercomunicación de espacios, para que todos los edificios del hospital queden conectados en algún grado. A los dos ejes de comunicación vertical previstos en el proyecto inicial, se ha añadido un tercero (ascensores exteriores de la fachada sur), de forma que las circulaciones destinadas a profesionales, servicios y pacientes y visitantes queden separadas.

En total, el nuevo edificio cuenta con 28 ascensores y pasarelas de comunicación entre las tres torres y entre éstas y el '2 de Noviembre' en todos los niveles. El nuevo edificio también está comunicado con el bloque de pabellones a través de otra pasarela.

Asimismo, para adaptar el nuevo edificio a las actuales formas organizativas, basadas en la gestión clínica se tuvo que modificar el Plan Director original mediante un nuevo plan funcional, de manera que las tres torres del edificio que no tenían comunicación entre ellas a partir de la planta 2, se han unido horizontalmente por pasillos que comunican los edificios en todas las alturas.

Con esta distribución en horizontal de los espacios de las tres torres se han conformado unidades clínicas interdisciplinares, que facilitan el trabajo en equipo de los profesionales y mejoran la gestión, ya que permiten compartir recursos.