"El Ayuntamiento debería modificar ya la ordenanza de las plusvalías"

Miguel Gómez Cotera./
Miguel Gómez Cotera.

El abogado Miguel Gómez Cotera ha ganado un pulso al Consistorio, al que llevó a los tribunales tras detectar que una bonificación de un "gravoso" impuesto local es discriminatoria

VIOLETA SANTIAGOSantander

El impuesto de sucesiones que está casi totalmente bonificado en Cantabria "existe en Santander y es muy gravoso. El tributo real a las herencias es el de plusvalías del Ayuntamiento, que nos hace pagar por algo, la vivienda, por lo que ya pagaron nuestros padres". Lo dice el abogado Miguel Gómez Cotera, que ganó recientemente en primera instancia al Consistorio de Santander un contencioso en el que se dirimía si es correcto o no uno de los requisitos para tener derecho a una bonificación en el citado tributo. La Justicia le ha dado la razón, pero el Ayuntamiento ha recurrido. Y, mientras llega el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC), el joven profesional pide al PP que "modifique ya las condiciones de la exención porque cada día que pasa hay un afectado".

Esta historia de un ciudadano contra una Administración en la que, de momento, gana el contribuyente de a pie, empezó hace más de dos años. Gómez Cotera vivió 26 años en su casa familiar en la capital, hasta que, acabada la carrera, se fue a Madrid a trabajar. Allí recibió la noticia de la grave enfermedad a la que se enfrentaba su padre, por lo que volvió a Santander y estuvo seis meses empadronado en la vivienda antes de que su padre falleciera. Entonces recibió una desagradable sorpresa: como heredero del piso, tenía que pagar íntegramente el impuesto de plusvalía asociado a una transmisión de propiedad. El importe ascendió a 2.700 euros. De haberse podido beneficiarse de la exención, solo habría abonado 270.

La ordenanza que regula las rebajas en este impuesto establece dos requisitos para poder disfrutarlas: es necesario haber residido en la vivienda en cuestión los dos años anteriores a la transferencia del inmueble y el valor catastral del suelo en que se ubique no debe sobrepasar los 60.000 euros.

"Alejado del mundo actual"

A Gómez Cotera no le pareció justo que no se le aplicara la bonificación, ya que había residido la práctica totalidad de su vida con la familia, salvo los dos años en que, por motivos laborales, se empadronó en Madrid. Ahora le molesta escuchar a los dirigentes políticos cuando afirman "que apoyan a los jóvenes o cuando dicen que la movilidad es buena porque, a la hora de la verdad, lo penalizan. Esta clásula no se ajusta al mundo actual: muy poca gente tendrá un trabajo en su ciudad. Creo que debemos tener derecho a ir y volver y a estudiar donde queramos sin que esto nos perjudique", reivindica.

Por este motivo, el abogado recurrió ante el Ayuntamiento pero obtuvo una negativa por respuesta, de modo que presentó una demanda en los tribunales en mayo de 2016. La titular del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 ha respaldado al reclamante, que alegaba que la condición temporal discrimina entre herederos, "lo que rompe el caracter objetivo del impuesto" y, también, que la ordenanza no justificaba la diferencia de trato. La norma municipal, señala la jueza, "es incompatible con un sistema tributario justo".

Con sentencia a favor, el santanderino reclama del Ayuntamiento que adopte un criterio de prudencia, "porque día a día hay un afectado más en la ciudad. Se podría cambiar la norma y, si el TSJC lo revoca, ajustarlo".

El abogado cuestiona largamente la actitud del Ayuntamiento, que difunde que bonifica un impuesto cuando, "a la hora de la verdad, se aplica a muy pocas personas". También censura la declaración de la concejala Ana González Pescador, quien resaltó que el municipio introdujo por propia voluntad este impuesto. "Lo que no dice, sin embargo, es que imponerlo es igualmente potestativo. Si lo aplican, por lo menos que lo hagan de la forma correcta".

Gómez Cotera asegura que irá con este proceso hasta el final, porque sabe que en muchos otros municipios españoles que tenían esta cláusula "se está anulando". El joven está agradecido a todos los grupos municipales de la oposición que le apoyaron en su reclamación con una moción, salvo a Ciudadanos, que se puso de parte del PP e impidió la reforma de la normativa. Y le satisface enormemente comprobar que sus estudios de Derecho "pueden servir a toda la sociedad y no solo a mí porque esto me haya tocado en lo personal".