Arrancan los Baños de Ola

Daniel Pedriza

El evento celebra su aniversario «más emotivo», que incluye el homenaje a los caseteros de los churros y barquillos fallecidos el último año

Mariana Cores
MARIANA CORESSantander

«Los Baños de Ola son para mí un recuerdo de lo elegante que era Santander y una manera muy bonita de poder compartir tiempo con mis padres, mi hermana, sobrinos e hijos», contó Irene. Acude siempre que puede, vestida con uno de los modelos confeccionados por su madre, María José Mínguez, quien lleva diez años cosiendo para esta celebración. Ayer se inauguró la edición más «emotiva» de los Baños de Ola, según la alcaldesa de Santander, Gema Igual. Por un doble motivo: sus 25 años de celebración y por el homenaje rendido a dos de sus caseteros más emblemáticos: el barquillero Óscar Cobo, fallecido hace unos meses, y la churrera Carmina, que murió el año pasado al término de estas fiestas.

Bajo más de treinta grados de temperatura, y con las playas de El Sardinero llenas de bañistas, no faltaron vecinos y turistas para participar en esta inauguración, en la que se invitó a helado y limonada. Blanca Rodríguez hacía cola ante el carrito de los helados: «Soy fiel a esta fiesta desde hace muchos años. Me encantan las casetas y ver a la gente tan bien vestida. Es una manera diferente de pasar la tarde y también una forma de recordar cómo empezó el turismo en Santander».

Esto fue precisamente lo que recordó la alcaldesa, el inicio en el siglo XIX del veraneo y el uso terapéutico de las aguas marinas en Santander, así como el primer anuncio de lo benéfico que era tomar estas aguas en El Sardinero, que se público en la prensa de Madrid alrededor de 1845. Este año no sólo habrá fiestas en los Jardines de Piquío, sino que también se ha ocupado el paseo ajardinado entre este enclave y el inicio del Parque de Mesones, donde hay instalados distintos puestos de ropa y complementos. A estos se suman los fuegos artificiales y una cena solidaria en el Casino, el día 12 de julio, a beneficio de la asociación 'Buscando Sonrisas'.

«Para esta cena he confeccionado dos vestidos de gala», comentó Vera Simons, una holandesa instalada en Santander desde 1967. «Me encantan los trajes populares, sobre todo los de Cantabria. Tengo en total unos cien, aunque de los 'Baños de Ola' tengo unos 80, contando con los de mis nietos. Visto cada temporada a mi marido, hijas, nietos y a una amiga».

Junto a su marido acude todos los días con un vestido nuevo. «Llevo pololos, medias y botines, todo de época, como el camafeo, comprado en un anticuario de Holanda para estas ocasiones», agregó.

Al igual que María José Mínguez, para inspirarse consulta revistas de época, patrones de moda originales, va a mercadillos... Para ella es «una gran afición que me da muchas satisfacciones».

A medida que el sol fue cayendo, los visitantes se animaron a acercarse a los 'food trucks', otra de las novedades de este año, que se han instalado a la entrada de los Jardines y en los que se puede disfrutar de hamburguesas, pizzas o comida mexicana. Durante el resto de la semana habrá talleres de neceseres y bolsas de playa customizadas (impartidos por Mínguez), prevención y seguridad en la playa, arreglos florales y tocados, globoflexia, 'slime', natación y deportes acuáticos, decoración y bisutería marinera, magia, pompas o tapas marineras.

Además se ha programado un concurso de Instagram, otro de fotografía 'selfie' para niños, y actividades musicales 'Got Talent Baños de Ola'. Actuará la Banda Municipal con el concierto 'Danzas europeas en la época Art Decó' y el grupo Jueves de Boleros. Javier Palacín, propietario de las casetas de golosinas, invitó a todo el mundo. «Da igual la edad, que vengan. Aquí se hacen las cosas con mucho mimo y siguiendo la tradición».

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