El arte de salir en la foto

Eso de querer ser el niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el entierro puede tener sus ventajas, pero también sus inconvenientes

Raúl Gómez Samperio
RAÚL GÓMEZ SAMPERIO

Con más de treinta años de experiencia en la comunicación institucional, tengo que confesar que no había visto tanta habilidad en un político para hacerse notar como el que nos está descubriendo el actual delegado del Gobierno en Cantabria, cargo, por cierto, que ha tenido un tradicional y discreto perfil a pesar de la categoría y prelación protocolaria que posee, ya que, entre las autoridades que viven en Cantabria, es la tercera en rango después del presidente del Gobierno y de la presidenta del Parlamento, siempre por delante de cualquier alcalde o alcaldesa.

Pero con Pablo Zuluaga es igual la colocación que a uno le designen en los actos más o menos oficiales. Cuando aparece una cámara de vídeo o de fotografía, él está siempre en el lugar idóneo para la toma perfecta: en el chupinazo de una fiesta haciendo sombra a los cohetes; acompañando a un ministro del que siempre parece hermano siamés; al lado del sacerdote, compitiendo con la virgen o el santo de la procesión; disfrazado en los desfiles de cántabros y romanos por las calles de Los Corrales y en cualquier acto al que se le envite, tenga o no tenga relación con el cargo que desempeña.

Eso de querer ser el niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el entierro puede tener sus ventajas, pero también sus inconvenientes. En política estas cosas son muy traicioneras. Ir por la vida estirando el cuello y, metafóricamente hablando, empujando al de al lado para conquistar protagonismo, genera envidias entre adversarios y compañeros, aunque alrededor se dibujen sonrisas y caras de complacencia. «El que se mueve no sale en la foto», dicen que dijo Alfonso Guerra cuando controlaba el aparato del PSOE para advertir a los disidentes. Cómo han cambiado las cosas en el partido. Zuluaga sabe que ahora hay que moverse mucho para salir en las fotos y aprovechar el momento dulce de la oportunidad para abrirse camino, aunque quizás aún desconozca que echar mucho azúcar lo empalaga todo, hasta las fotos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos