El tráfico vuelve a atravesar la calle Cervantes de Santander

El tráfico vuelve a atravesar la calle Cervantes de Santander
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El Ayuntamiento tomará datos diarios del número de vehículos para determinar finalmente si se restringe o no el paso de coches en esta calle

Pilar Chato
PILAR CHATOSantander

La calle Cervantes ha vuelto a recuperar hoy el tráfico aunque con un solo carril. Primero fueron los peatones los que se tomaron la calle, una vez acabadas las obras más aparatosas, y después los coches de los residentes que han estado cuatro meses sin poder acceder a sus garajes. La apertura de hoy con el paso de coches regulado por semáforos no ha implicado cambios en las calles Florida, Isabel la Católica y Lealtad, donde al cerrarse Cervantes, en septiembre, se modificaron sentidos de circulación y se instalaron más semáforos.

El concejal de Infraestructuras de Santander, César Díaz, ha explicado que la apertura de hoy se ha producido «con normalidad» aunque hay una mayor presencia policial para comprobar si hay algún problema. Al tiempo se ha iniciado el seguimiento del tráfico por parte de la Universidad de Cantabria y los sensores en la calzada aportan datos diarios del paso de vehículos en Cervantes y en las calles adyacentes para en unas semanas tomar una decisión sobre el tráfico en esta zona. Es decir, si Cervantes aguanta un tráfico fluido al pasar de dos a un carril o si es necesario algún tipo de restricción por tipo de vehículo o por horas. Pero esa es una decisión que no se tomará, ha explicado Díaz, hasta que no haya datos concluyentes. No hay un plazo, el responsable de Infaestructuras señala que hay muchos ciudadanos que durante el tiempo que ha estado la calle cerrada han experimentado con «rutas alternativas» , que han «cargado» algunas otras calles y hay que ver si las mantienen o vuelven a los recorridos tradicionales.

En función de eso también se podrían ir aplicando pequeños ajustes, como las fases de los semáforos, para ver el comportamiento del tráfico en el centro. Eso sí, confirmó que por el momento al cambio de dirección en la calle Florida se mantendrá, al igual que el pequeño tramo en doble sentido en Isabel la Católica. El Ayuntamiento también dejará igual los semáforos y pasos de peatones instalados en Lealtad, aunque ahí podrían ajustarse las fases de los semáforos.

«La gente todavía no se ha enterado»

Los profesionales del taxi también han valorado la apertura al tráfico de Cervantes. Así el presidente de la Federación Cántabra del Taxi, Manu Andoni Ruiz, ha explicado que esta mañana del lunes el tráfico en la zona «ha estado muy tranquilo. Yo creo que la gente todavía no se había enterado de que la calle la iban a abrir hoy al tráfico y la mayoría de particulares han evitado todavía pasar por la calle Cervantes». Lo que al presidente del gremio de taxistas le preocupa es cuando todo el mundo se haya enterado de que la calle está ya abierta al tráfico, cómo va a ir la circulación. «Si la calle Cervantes, con dos carriles, no era capaz de asumir todo el tráfico que tenía, pues ahora con un carril y todavía con el semáforo, pues me imagino que será peor. Pero eso ya se irá viendo en los próximos días», comenta Manu Andoni, antes de explicar que «los taxistas, en su día, propusimos quitar el semáforo y poner una glorieta a la salida de la calle Cervantes, pero la Universidad lo descartó».

Los trabajos de la calle Cervantes han supuesto una inversión de 1.270.500 euros. El resultado son aceras más anchas y accesibles, que la hacen «más atractiva» para pasear, con una visibilidad «mucho mayor» para su comercio y con sus servicios de abastecimiento y saneamiento renovados, así como con la incorporación de nuevo arbolado y los contenedores de residuos soterrados.

Terminan así unos cuatro meses de obras durante las cuales, los residentes de la calle no han podido disponer de sus garajes particulares hasta el pasado día 2, por lo que durante este tiempo han estado reubicados en el aparcamiento de la Plaza de la Esperanza.

Los trabajos se retrasaron respecto a los plazos previstos porque en la calle Jesús de Monasterio fue necesario ejecutar una renovación de la red de abastecimiento «mucho más compleja» de lo previsto.

Ahora, cuando se abra la calle al tráfico en general, se hará un seguimiento de cómo se comporta al pasar de dos a un único carril de circulación, por si en algún momento no fuera lo suficientemente fluido y se hiciera necesario tomar medidas adicionales o incluso plantearse la necesidad de limitarlo a un tráfico restringido, bien de manera total o durante determinadas horas del día.

 

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