La Cámara de Comercio de Santander, a favor de cubrir la Plaza Porticada

Vista aérea de la plaza, acabada de construir a principios de los años 50 y uno de los puntos neurálgicos de la ciudad. /Javier Cotera
Vista aérea de la plaza, acabada de construir a principios de los años 50 y uno de los puntos neurálgicos de la ciudad. / Javier Cotera

Liberbank se muestra favorable al proyecto siempre y cuando lo estén la mayoría de los santanderinos. El resto de instituciones del lugar decidirá su postura cuando conozca el plan

VIOLETA SANTIAGO SANTANDER.

«El proyecto tiene sus ventajas, dado que permitiría un mayor uso de ocio y cultural» de una plaza a la que se puede considerar «como el centro neurálgico de la ciudad». El presidente de la Cámara de Comercio, Modesto Piñeiro, está a favor de que se cubra la Plaza Porticada de forma permanente, un proyecto que está en estudio por parte del Ayuntamiento, que ha encargado un informe sobre la viabilidad del plan, a la vista del cual se tomará una decisión.

En la espera, El Diario Montañés preguntó a todas las instituciones que tienen allí su sede, entre ellas, tres delegaciones vitales para la vida ciudadana: la del Gobierno de la nación, la de Hacienda (y la Agencia Tributaria) y la de Defensa. Pero estas tres entidades han preferido no pronunciarse por el momento: no conocen el proyecto, por tanto, van a aguardar a verlo. Así responden tanto desde la Delegación del Gobierno (cuyo máximo responsable es el socialista Pablo Zuloaga) como desde la Delegación de Defensa, que no ha sido informada todavía por el Ayuntamiento, según señaló su secretario general, Manuel Prado.

Grupo Alceda: «Haría falta un pacto entre Administraciones»

El Grupo Alceda, agrupación de profesionales unidos por la defensa del patrimonio, considera una «magnífica» noticia que el Ayuntamiento de Santander esté explorando las posibles fórmulas para cubrir la Porticada, en la idea de que techarla «daría mucha vida a la zona y serviría de revulsivo social y comercial».

Pero tres de sus miembros advierten que la jugada sería redonda si «al tiempo, se buscaran otros usos a los edificios que la forman», ya que algunos están actualmente «infrautilizados, como la sede de Liberbank o la Delegación de Defensa». A sus ojos, la Porticada –que data de los años 50– «debe tener una nueva vida y sería muy necesario buscar usos que la dinamicen por medio de convenios con las instituciones que ahora tienen el espacio. Sería generoso que las Administraciones propietarias trabajaran» en esa dirección.

«Santander necesita un gran vestíbulo y la Porticada podría cumplir esta función», opinan Aurelio González-Riancho, Domingo de la Lastra y Ángel Chamizo, que consideran que cubrirla «sería audaz y serviría para reconvertir el centro».

Los tres están de acuerdo en que «hay que abrir un debate» en la capital, que podría «ganar en capacidad de estancia» en pleno centro con este proyecto, teniendo en cuenta que la plaza está muy cerca del Mercado del Este y del Centro Botín. También creen que «una cubierta bien diseñada podría ser muy llamativa como estructura urbana, un lugar a visitar», siempre que se cuide la acústica del lugar y que no se pierda el carácter de plaza humanizada «porque a veces se nos olvida la importancia de las plazas en una ciudad».

Tampoco hay respuesta oficial desde la Delegación de Hacienda, si bien la delegada especial, Ana Jiménez, confía en que los responsables municipales «contacten para explicar cuál es su plan antes -y subrayó el antes- de tomar una decisión», para que los técnicos de este organismo puedan expresar su opinión al respecto.

La quinta entidad que se ubica en la plaza (mantiene su sede principal) es la entidad bancaria Liberbank (antes Caja Cantabria). Su contestación es institucional: el banco estará de parte del proyecto de una cubierta «siempre y cuando la mayoría de los santanderinos lo esté». Es decir, respaldará la decisión que sea mejor para Santander, «sea la que sea», pero ha de contar» con un apoyo mayoritario» entre los ciudadanos.

El que lo tiene claro como concepto, sin esperar a tener delante el proyecto concreto, es Modesto Piñeiro, que asegura que tapar este gran espacio en el centro de Santander puede «ser un dinamizador para la actividad comercial» ya que se podrían programar «más actividades durante todo el año, con independencia de las condiciones meteorológicas. Al mismo tiempo, supondría un ahorro de dinero e incomodidades», teniendo en cuenta que «ahora son frecuentes las obras de montaje y desmontaje de carpas e instalaciones para actividades diversas que, con el proyecto de instalación de una cubierta permanente, ya no serían necesarias».

2.000 metros de plaza

Tal como adelantó este periódico, el Ayuntamiento ha encargado a la empresa de ingeniería Arenas y Asociados un informe exhaustivo sobre la posibilidad de ponerle un techo a la Porticada, un espacio que mide más de 2.000 metros cuadrados y que durante casi 40 años se cubrió de forma temporal todos los meses de agosto para acoger la programación del Festival Internacional de Santander (FIS).

La cubierta del futuro tendrá que ser transparente, permanente y fácil de mantener, según la encomienda concreta que ha realizado el municipio. En espacios de estas dimensiones, «la infraestructura es siempre fija», explicó César Díaz, primer teniente de alcalde y, desde esta premisa, se estudian varias tipologías (más alta, más plana o con mayor cúpula).

Díaz ha señalado que al Ayuntamiento le parece ahora el momento para estudiar este plan, «una vez que se ha completado el proceso de renovación de la Plaza», que primero se restringió al tráfico rodado y luego se rehabilitó. «Se está remontando la crisis económica, por lo que hemos considerado analizar si la actuación es o no viable desde todos los puntos de vista».

 

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