El cambio de nombre de Alcázar de Toledo, aplazado por la oposición vecinal

El cambio de nombre de Alcázar de Toledo, aplazado por la oposición vecinal
Daniel Pedriza

En agosto de 2017 se sustituyó la vieja denominación por Cuesta de las Ánimas, pero los residentes prefieren que siga como estaba o se llame Calle del Parlamento

Juan Carlos Flores-Gispert
JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

El cambio de nombre de la calle del Alcázar de Toledo por el de Las Ánimas ha quedado en suspenso, después de la activa oposición vecinal a una nueva denominación que no les satisface.

El cambio de nombre fue aprobado en agosto pasado, los vecinos se movilizaron en contra y en noviembre ofrecieron otro alternativo. Prefieren que se llame Calle del Parlamento, porque es subida hacia el edificio que acoge la institución legislativa de Cantabria.

La alcaldesa recibió a los vecinos en noviembre y de sus explicaciones dedujeron (como así ha sucedido) que el cambio de nombre no se haría efectivo. El deseo del vecindario es que se abra otro proceso y el nombre (si es que se cambia) sea aprobado de nuevo en sesión plenaria, después de que se lleve a cabo una consulta con los vecinos y con la asociación que se constituyó tras conocer la designación aprobada por la Corporación municipal.

Los vecinos están temerosos de que en cualquier momento «se pueda cambiar el nombre de la calle, porque el acuerdo fue plenario», dice uno de ellos, pero están seguros de que la alcaldesa atenderá sus peticiones de que no se sustituya Alcázar de Toledo por De las Ánimas. «La relación es fluida, Gema Igual nos atendió bien y le presentamos una relación de obras que queremos para la calle, que está siendo estudiada por los técnicos municipales».

«Sería ridículo»

Nueve meses después de que el cambio de nombre fuera aprobado por el pleno municipal (en la sesión de agosto de 2017), aún no se ha realizado, «lo que nos hace pensar que no se cambiará», dice un comerciante de la calle. Hacerlo (cambiar el nombre) sería ridículo y, además, enfrentaría a la alcaldesa con todos los vecinos. Ni ella lo quiere, ni nosotros tampoco. Los enfrentamientos no llevan a nada. Queremos diálogo. Somos civilizados», explicó.

En realidad, no se ha realizado ninguna de las modificaciones aprobadas en el mes de agosto. Se decidió que la plaza de Matías Montero pase a llamarse Puertochico; que la calle División Azul recupere su denominación tradicional y vecinal de La Secada y que Columna Sagardía pase a denominarse calle de Las Rederas, además del cambio polémico para Alcázar de Toledo.

 

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